La administración irregular de la comunidad de gananciales

AutorManuel Espinoza Melet
CargoUniversidad Central de Venezuela, Abogado; Especialista en Derecho de la Niñez y Adolescencia y en Derecho Procesal; Profesor por concurso de oposición de las cátedras de Derecho Civil iv (Familia y Sucesiones) y Práctica Jurídica i, Profesor de postgrado. Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez, Maestría en Drogodependencias. ...
Páginas281-292
La administración irregular de la comunidad
de gananciales
Manuel esPinoza melet*
RVLJ, N.º 14, 2020, pp. 281-292.
Sumario
Introducción 1. Providencias o medidas preventivas
2. Separación de bienes 3. Disolución
Introducción
La familia ostenta una extraordinaria protección desde el punto de vista
constitucional y legal; es por ello, que el legislador patrio mantiene un in-
equívoco amparo a lo relacionado con el patrimonio familiar, siendo celoso
en todo lo concerniente a la comunidad de ga nanciales.
Debemos destacar que hasta mediados del siglo xx, en Venezuela la admi-
nistración de los bienes de la comunidad pesaba sobre la figura del marido,
quien asumía plenamente la disposición del patrimonio matrimonial a su
libre albedrío y entender, llegando incluso, a administrar todos y cada uno
de los bienes pertenecientes a su cónyuge1. Como puede observarse, se man-
tenía firme y sólida la concepción del patriarcado en la vida matrimonial.
* Universidad Central de Venezuela, Abogado; Especialista e n Derecho de la Niñez
y Adolescencia y en Derecho Proces al; Profesor por concurso de oposición de las cá-
tedras de Dere cho Civil iV (Familia y Sucesiones) y P ráctica Jurídica i, Profesor de
postgrado. Universidad Nacional Experimental Si món Rodríguez, Maestría en
Drogodependencias. Universidad Católica Andrés Bel lo, Profesor de postgrado.
1 Véa se : garCía De astorga, Amar ilis: «Evolución de la normativa jur ídica que
regula la par ticipación de la mujer en la administr ación de la comunidad conyugal».
En: Revista de Derecho P rivado. N.º 1-1. UCV. Caracas, 1983, pp. 37-71.

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