Decisión nº 0618 de Juzgado Superior Agrario de Cojedes, de 12 de Agosto de 2010

Fecha de Resolución12 de Agosto de 2010
EmisorJuzgado Superior Agrario
PonenteDouglas Arecio Granadillo Perozo
ProcedimientoRecurso De Abstencion O Carencia

REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

EN SU NOMBRE EL

JUZGADO SUPERIOR AGRARIO

DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO COJEDES

Con Competencia en el Territorio de los Estados Cojedes, Aragua y Carabobo, con sede en San Carlos

- I -

IDENTIFICACIÓN DE LAS PARTES:

RECURRENTE: SOCIEDAD MERCANTIL C.A. A.T., inscrita por ante el Registro Mercantil de la Circunscripción Judicial del Estado Aragua en fecha 09 de noviembre de 1983, quedando anotada bajo el N° 42, Tomo 97-B, de fecha 9 de Noviembre de 1983, ubicada en el Sector La Placera, Parroquia A.P.M., Municipio M.d.E.A..-

APODERADOS JUDICIALES: G.G.F., M.M.G. y E.Q.G., domiciliados en la Ciudad de Caracas, titulares de las Cédulas de Identidad números 6.687.497, 11.262.974 y 14.685.572, respectivamente, abogados en ejercicio, inscritos en el Instituto de Previsión Social del Abogado bajo los Nos. 35.522, 58.461 y 123.289,.

RECURRIDO: INSTITUTO NACIONAL DE TIERRAS

ASUNTO: RECURSO DE ABSTENCIÓN O CARENCIA CON SOLICITUD DE MEDIDA CAUTELAR INOMINADA.

EXPEDIENTE Nº 845/10.-

-II-

Siendo la oportunidad legal, de conformidad con lo establecido en el artículo 161 de la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario, para que éste Juzgador actuando como Juez de Primera Instancia Regional de lo Contencioso Administrativo Especial Agrario se pronuncie sobre la admisibilidad del Recurso de Abstención o carencia con Solicitud de Medida Cautelar Innominada del Acto Administrativo, incoado por los profesionales del derecho G.G.F., M.M.G. y E.Q.G., titulares de las cédulas de identidad Nros. 6.687.497, 11.262.974 y 14.685.572, inscritos en el Instituto de Previsión Social del Abogado bajo los Nros. 35.522, 58.461 y 123.289, en su carácter de co-apoderados judiciales de la Sociedad Mercantil C.A. A.T., inscrita por ante el Registro Mercantil de la Circunscripción Judicial del Estado Aragua, inserta bajo el Nº 42, tomo 97-B, de fecha 09 de Noviembre de 1983, mediante escrito presentado a este Tribunal en fecha 05 de Agosto de 2010, interpuso Recurso de Abstención o carencia con Solicitud de Medida Cautelar, pasa de seguidas este Tribunal a realizarlo en los siguientes términos:

-III-

DEL RECURSO DE NULIDAD

Alegatos del Recurrente

La representación judicial de la parte recurrente, mediante escrito de fecha 05 de agosto de 2010 interpusieron recurso de abstención o carencia, conjuntamente con solicitud de medida cautelar innominada, bajo los fundamentos de hechos y de derecho siguientes:

Aduce dicha representación que fundamentan el recurso de conformidad con los artículo 26 y 257 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en concordancia con los artículos 156 y siguientes de la ley de Tierras y Desarrollo Agrario, 65 y siguientes de la ley Orgánica de la Jurisdicción Contencioso Administrativo y 585 y 588 del Código de Procedimiento Civil.

Que el 22 de octubre de 2009, su representada fue notificada del inicio del procedimiento administrativo de rescate indicándoseles un lapso de ocho (08) días hábiles para presentar el escrito de alegatos y defensas, de conformidad con los artículos 85 y 91 de la ley de Tierras y Desarrollo Agrario del 2005.

Que consignaron ante la Oficina Regional de Tierras del estado Aragua los escritos de cadena titulativa; declarando que el rescate pretendido por el Instituto Nacional de Tierras es improcedente, ya que su defendida es la única, exclusiva y legitima propietaria del fundo que se pretende rescatar.

Alegan igualmente, que en sus escritos de alegatos y pruebas su representada sostuvo que asumiendo que se tratara de tierras públicas, sucede que de conformidad con lo dispuesto por el artículo 84 de la LTDA de 2005, no procede el rescate de tierras públicas en aquellos casos en los cuales tales tierras se encuentren en situación de productividad, siendo ése el estado en el cual se encuentran las tierras que conforman la Hacienda Tucupido.

También indican que el Instituto Nacional de Tierras, al dictar el auto de apertura el procedimiento de rescate, invocó obrar con arreglo a la parte in fine del artículo 84 de la LTDA de 2005, que habilita a dicho instituto autónomo para proceder al rescate de tierras públicas, incluso en condición de plena productividad, cuando medien razones de interés social o de utilidad pública.

Que su representada le indicó al Instituto que, en tales casos, no bastaba con que la Administración Agraria, al invocar el texto de esta disposición, simplemente se limitara a decir que el rescate se fundaba en razones de interés social o de utilidad pública.

Que a tenor de lo dispuesto por la Ley Orgánica de la Administración Pública, que el INTI estaba obligado a consignar y explicar cuáles son, en qué consisten y cómo se dan en el caso concreto esas razones de interés social o de utilidad pública en las cuales pretendía sustentar el rescate, ya que de lo contrario bastaría con que la administración simplemente se limitara a invocar la existencia de esas razones, sin acreditarlas ni explicarlas, para obrar arbitrariamente con pretendido amparo y fundamento en la parte final del artículo 84, aun cuando no esté dado el extremo que permite actuar con base en esa disposición.

Aduce dicha representación judicial, que el acto de inicio del procedimiento administrativo nada dijo en torno a cuáles son, en qué consisten y cómo se dan en el caso concreto esas razones de interés social, ni se expresó el razonamiento subjetivo de ese ente tendiente a señalar el fin de la excepción prevista en la norma para rescatar tierras productivas, ni mucho menos indicaron que el rescate de las tierras mencionadas en plena producción con fines agrícolas se encontraría destinado a satisfacer circunstancias excepcionales necesidades de interés general o utilidad pública.

Exponen que el auto de apertura sólo se limitó a indicar los objetivos generales de la Ley, las competencias atribuidas en materia de rescate, los supuestos generales de procedencia para el inicio del procedimiento administrativo de rescate y las consideraciones en cuanto a los requisitos de procedencia de la medida de aseguramiento adoptada, sin que en ninguno de sus puntos se haya realizado o incluido en forma alguna un análisis respecto aquellas circunstancias extraordinarias como presupuesto normativo para aplicar la excepción prevista en el artículo 84 de la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario de 2005.

Siguen diciendo, que vencido como se encontraba el lapso de ocho (8) días hábiles de alegatos y pruebas previsto artículo 91 de la LTDA de 2005, como el lapso de diez (10) días hábiles fijado por el artículo 93 de ese mismo texto legal para que la Administración Agraria produjera el pronunciamiento definitivo que analizara los argumentos, defensas y pruebas expuestos y consignados por su representada en el marco del procedimiento administrativo de rescate y que le pusiera fin al mismo, ni en la ORT de Aragua ni en la sede central del INTI ubicada en Caracas se le notificó a su representada sobra la adopción de alguna decisión en tal sentido

Que su representada dejó expresado que la documentación consignada acreditaba clara y categóricamente, incluso a la luz de los criterios administrativos aplicados por el propio INTI y no compartidos por ella, que en el presente caso sí existe una perfecta secuencia y encadenamiento de titularidades del derecho de propiedad, desde el Desprendimiento válidamente otorgado por la Nación Venezolana hasta los títulos protocolizados en los cuales consta la adquisición de su representada demuestra la propiedad sobre el fundo Hacienda Tucupido.

Que su representada acude ante este Tribunal a fin de demandar con fundamento en lo dispuesto por los artículos 26 y 257 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en concordancia con lo establecido en los artículos 156 y siguientes de la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario de 2010, 65 y siguientes de la Ley Orgánica de la Jurisdicción Contencioso Administrativo, y 585 y 588 del Código de Procedimiento Civil, al Instituto Nacional de Tierras, identificado al inicio del escrito, para emitir el pronunciamiento.

Que corresponde abordar las razones, argumentos y fundamentos de Derecho que acreditan la procedencia de la pretensión que se deduce a través del ejercicio de la presente acción judicial.

Sigue alegando la parte recurrente que de acuerdo a lo afirmado por una de las autoras consideradas en este momento como la más autorizadas en la doctrina nacional en esta materia (Urosa), “…puede decirse que lo determinante a efectos de la procedencia del recurso por abstención o carencia es la existencia de una pretensión procesal frente a cualquier manifestación de inactividad administrativa y no la necesidad de que esa omisión sea encuadrable en el concepto estricto de abstención o carencia. De allí que es, ahora, irrelevante si se trata de una obligación específica o genérica, si es una obligación legal o sublegal o constitucional, o si se trata de una obligación de alcance individual o colectivo, pues el recurso por abstención debe dar cabida a cualquier pretensión frente a cualquier forma de incumplimiento administrativo por omisión.” (Urosa Maggi), Daniela. El Recurso por Abstención o Carencia en VV.AA. Manual de Práctica Forense Contencioso Administrativo. Editorial Jurídica Venezolana. Caracas, 2009).

Que se deriva no sólo de lo establecido en los artículos 26 y 259 de la propia Constitución de 1999, sino también y muy especialmente de cara a lo dispuesto en la novísima Ley Orgánica de la Jurisdicción Contencioso Administrativa, en la cual se asume decididamente esta visión subjetiva del contencioso administrativo, donde el ejercicio de las distintas acciones ante esa especial sede jurisdiccional no se ve ya como un mero juicio a un acto preexistente, sino como un auténtico torneo de pretensiones entre el particular y la Administración, lo cual cobra especial importancia precisamente en casos como el que nos ocupa, donde la situación a la cual debe hacerse frente no deviene de un acto expreso, sino justamente de una inactividad de la Administración.

Que en casos, el derecho subjetivo o interés legítimo del particular no se tutela eficazmente en el plano judicial con la sola obtención de una decisión que establezca la contrariedad a Derecho de la omisión administrativa y que le ordene a la Administración contumaz pronunciarse, pues esa obligación ya recae sobre ella por expreso mandato legal, sino que se impone que el juez analice el material probatorio producido durante el procedimiento administrativo en cuyo curso tuvo lugar la omisión, y teniendo en cuenta el resultado que arroje el análisis de esas actuaciones, determine cuál ha debido ser el sentido de la decisión administrativa si esta se hubiera producido oportunamente, compeliendo a la Administración a reconocer esa solución, o en su defecto, declarándola él directamente mediante el correspondiente pronunciamiento judicial.

Que lo contrario implicaría admitir un sin sentido temporal y procesal; a saber, que interpuesta la demanda por carencia o abstención, el Juez sustancie todo un dilatado y extenso proceso judicial para concluir en la sentencia definitiva con un pronunciamiento ostensiblemente evidente y hasta redundante, en el cual se limite a señalar lo obvio: que la Administración sí estaba obligada a pronunciarse en el procedimiento, fijándole un nuevo plazo para que lo haga, cuando en realidad esa tarea ya había sino impuesta a la Administración no a través de una decisión judicial, sino por la propia Constitución y por la Ley.

Que en el ámbito de la doctrina venezolana, específicamente por lo que respecta al alcance con que cuenta la actuación y la decisión final del juez en estos casos, Urosa Maggi ha señalado lo siguiente:

“… En el marco de las fases fundamentales del proceso judicial –fase cognitiva y fase ejecutiva- puede distinguirse, respectivamente, las dos modalidades de la denominada sustitución judicial: sustitución declarativa y sustitución ejecutiva, entendida esta ultima como el poder del juez de suplir -in natura- la actuación administrativa ordenada en la sentencia cuando la Administración demandada no cumple voluntariamente el contenido del fallo…

En un sentido amplio, la doctrina entiende que toda sentencia de condena supone una sustitución judicial de la voluntad administrativa pues el juez impone a la Administración el cumplimiento de una obligación legal (latu sensu) desatendida por ella. Tal apreciación puede entenderse deriva de una premisa aun más general y que obedece a un sentido amplísimo de esta faculta de sustitución: toda la función jurisdiccional es en definitiva, sustitutiva, en tanto suple los actos y la voluntad de las partes procesales en la solución de conflictos intersubjetivos.

… Omissis …

La única limitación aceptable al alcance material de la condena a actuación es la existencia de discrecionalidad administrativa en cuanto a la oportunidad y modo de cumplimiento de la obligación. Por ello, puede afirmarse que la discrecionalidad administrativa es un límite de la sustitución judicial, no así la valoración de los conceptos jurídicos indeterminados incluso de aquellos de contenido técnico, a salvo de las particularidades ya referidas.

En consecuencia, cuando esa prestación exigida este jurídicamente concretizada o sea ajena a discrecionalidad de la Administración, estaremos en presencia de una sentencia de condena en sentido estricto. Cuando por el contrario, no sea posible imponer las condiciones circunstanciales del cumplimiento, al ser materia de discrecionalidad irreductible, o bien cuando corresponda a la Administración realizar un juicio técnico al momento de cumplir la prestación ordenada, estaremos en presencia de sentencias condenatorias marco, que obligan a actuar dentro de un parámetro de legalidad, sin concretizar todos los términos de la actuación. Evidentemente, estas últimas deben ser excepcionales frente a las de condena stricto sensu, entre otras razones pues como se verá las mismas dificultan enormemente la sustitución ejecutiva, y de allí que el juez deba siempre buscar la reducción de la discrecionalidad a sus justos términos. La determinación de precedencia de una y otra corresponderá al arbitrio del juez, según los elementos de juicio en cada caso concreto. (UROSA MAGGI, Daniela. Tutela judicial efectiva frente a la inactividad administrativa en el Derecho español y venezolano, Fundación Estudios de Derecho Administrativo, Caracas, Caracas, 2003, páginas 422 y 444).

Que de acuerdo con lo expuesto a lo largo del presente punto y por elemental exigencia derivada del derecho fundamental a una tutela judicial efectiva, así como de una adecuada interpretación del alcance con el cual han sido previstos los poderes del Juez Contencioso Administrativo en el artículo 259 de la Constitución, lo razonable y conforme a Derecho es considerar que la acción por carencia o abstención permita a quien la ejerce o propone deducir una pretensión que cuente con un alcance eficaz y realmente protector de los derechos subjetivos y de las situaciones jurídicas de los justiciables; a saber: que la Administración convenga en que procedía y procede emitir un pronunciamiento en el sentido indicado por el justiciable, o en su defecto, que el Tribunal, de cara al material probatorio que fue consignado en el curso del procedimiento administrativo, o de cara al material probatorio que se produzca y evacúe en el m.d.p. judicial, emita un pronunciamiento en el sentido indicado por el justiciable, si de dicho material aprecia que ése sentido es el que, conforme a Derecho, debía haber dado la Administración a la decisión correspondiente si la hubiera emitido oportunamente.

Afirma la representación judicial de la parte recurrente que la omisión de la Administración agraria ha tenido lugar en el marco de un procedimiento administrativo de rescate, que pese a haber sido iniciado y sustanciado por ella, bajo la vigencia de la LTDA de 2005, no ha sido decidido aún mediante la emisión del pronunciamiento definitivo que le ponga fin al mismo.

Que la Administración agraria tiene un lapso de diez (10) días hábiles siguiente al vencimiento del lapso de alegatos para que emita la decisión correspondiente, tal y como lo dispone el artículo 93 de la LTDA de 2005.

Que la norma citada es clara al establecer dentro del marco de los procedimientos administrativos de rescate la obligación del INTI de dictar una decisión definitiva dentro del lapso de diez (10) días hábiles, contados a partir de que hayan transcurrido los ocho (08) días hábiles que la propia Ley establece para la defensa de los administrados.

Que en este caso, vencido como se encontraba tanto el lapso de ocho (8) días hábiles de alegatos y pruebas previsto artículo 91 de la LTDA de 2005, como el lapso de diez (10) días hábiles fijado por el artículo 93 de ese mismo texto legal para que la Administración Agraria produjera el pronunciamiento definitivo, ni en la ORT de Aragua ni en la sede central del INTI ubicada en Caracas se le notificó a nuestra representada la adopción de ninguna decisión en tal sentido.

Que fue 11 de junio de 2010, luego de haber transcurrido casi un año desde que fueron presentados sus escritos de alegatos y defensas en el marco del procedimiento de rescate, así como de haber consignado la cadena titulativa que acredita la titularidad del derecho de propiedad que ostenta sobre el fundo objeto del mismo, que su representada fue formalmente notificada de la comunicación de fecha 7 de junio del mismo año 2010.

Que a pesar de una declaración tan contundente, emitida nada más y nada menos que por la Unidad del propio INTI especializada en el estudio y análisis documental de las cadenas titulativas que se consignan ante dicho instituto autónomo, luego de haberla notificado del Informe que la contiene, el citado Instituto sigue sin emitir el pronunciamiento definitivo.

Que de este modo y a través de su inactividad, la Administración agraria está logrando extender indebidamente la duración y vigencia de una medida cautelar de aseguramiento decretada en el propio texto del acto de apertura del procedimiento administrativo de rescate, sin terminar de emitir la decisión mediante la cual se pronuncie finalmente el rescate o no

Que obrando siempre con el debido respeto y acatamiento, solicitamos al Tribunal que ante la ausencia de un procedimiento especial en la LTDA de 2010 para tramitar este tipo de pretensión, la presente causa sea tramitada de conformidad con lo dispuesto en los artículos 65 y siguientes de la LOJCA, y así solicitamos se declare.

-IV-

DE LA COMPETENCIA PARA CONOCER DEL PRESENTE RECURSO

Corresponde a este Tribunal pronunciarse acerca de su competencia para conocer el presente Recurso de Abstención o Carencia con Solicitud de Medida cautelar Innominada, interpuesto y a tal efecto observa lo siguiente:

La inactividad u omisión que delata la recurrente recae sobre el Instituto Nacional de Tierras, que como Instituto Autónomo se encuentra adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Agricultura y Tierras, con personalidad jurídica y patrimonio propio, distinto e independiente de la República, el cual gozará de las prerrogativas y privilegios que le otorga la Ley a ésta, cuyos actos están sometidos al control del órgano jurisdiccional del sistema Contencioso Administrativo Especial Agrario.

El recurso por abstención ha sido interpuesto con el objeto de que se ordene al Instituto Nacional de Tierras (INTI) para que convenga en emitir un pronunciamiento en el cual declare una decisión definitiva en el procedimiento de rescate iniciado sobre un terreno denominado “Hacienda La Candelaria”, ubicado en el Sector La Placera, Parroquia Las Delicias, Municipio Girardot del Estado Aragua, con una superficie total a rescatar de Doscientas Cincuenta y Siete Hectáreas con Mil Ciento Catorce Metros Cuadrados (257 Ha con 1.114 m2) comprendiendo entre los linderos siguientes: Norte: Cerro Mayalito, Sur: Hacienda La Placera (Zona Militar), Este: C.C. y Hacienda Tucupido Oeste. Hacienda La Placera (Zona Militar) y “Hacienda Tucupido” ubicada en el sector La Placera, Parroquia A.P.M., Municipio M.d.e.A. comprendido entre los linderos siguientes: Norte: Cerr Mayalito, Sur: Hacienda La Placera (Zona Militar) y hacienda El Tierral, Este: Fila del Cerro Tucupido, Oeste: C.C. y hacienda Candelaria con una superficie de Quinientas Noventa y una Hectáreas con Dos Mil Doscientos Veintiún Metros Cuadrados (591 ha con 2.221 m2). Expediente administrativo 5/11-CFP-07/00834.

En este sentido, dispone ad litteram el artículo 151 de la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario, lo siguiente:

La jurisdicción agraria estará integrada por la Sala de Casación Social del Tribunal Supremo de Justicia y los demás Tribunales señalados en esta ley.

De igual forma los artículos 156 y 157 de la indicada Ley de Tierras y Desarrollo Agrario, establecen:

Artículo 156: Son competentes para conocer de los recursos que se intenten por razones de ilegalidad contra cualquiera de los actos administrativos agrarios:

1. Los Tribunales Superiores Regionales Agrarios competente por la ubicación del inmueble, como Tribunales de Primera Instancia…..

“Artículo 157: “Las competencias atribuidas de conformidad con el artículo anterior comprenden el conocimiento de todas las acciones que por cualquier causa, sean intentadas con ocasión a la actividad u omisión de los órganos administrativos en materia agraria, incluyendo el régimen de los contratos administrativos, el régimen de las expropiaciones, las demandas patrimoniales y demás acciones con arreglo al derecho común que sean interpuestas contra cualesquiera de los órganos o los entes agrarios”.

Por su parte la Disposición Final Segunda de la referida Ley de Tierras y Desarrollo Agrario textualmente nos indica lo siguiente:

…Omissis...

Los Tribunales Superiores Regionales Agrarios, además de conocer en alzada de los juicios ordinarios entre particulares en materia agraria, conocerán igualmente del contencioso administrativo y demandas contra los entes agrarios, de conformidad con lo establecido en el Capítulo II del Titulo V de la presente Ley

Del contenido normativo de las indicadas disposiciones legales se verifica una competencia especifica, que comprende el conocimiento de los recursos o acciones que se intenten contra cualquiera de los actos administrativos agrarios dictados por los órganos administrativos en materia agraria, incluyendo el régimen de los contratos administrativos, el régimen de las expropiaciones, demandas patrimoniales y demás acciones con arreglo al derecho común.

Ahora bien, en el presente caso, los profesionales del derecho G.G.F., M.M.G. y E.Q.G., titulares de las Cédulas de Identidad Nros. 6.687.497, 11.262.974 y 14.685.572, inscritos en el Instituto de Previsión Social del Abogado bajo los Nros. 35.522, 58.461 y 123.289, en su carácter de co-apoderados judiciales de la sociedad mercantil C.A. A.T., pretende el recurso por abstención o carencia con el objeto de que se ordene al Instituto Nacional de Tierras (INTI) para que convenga en emitir un pronunciamiento en el cual declare una decisión definitiva respecto al procedimiento de rescate iniciado por el Directorio del Instituto Nacional de Tierras (I.N.T.I.), en fecha 19 de octubre de 2009, Sesión Nº 270-09, Punto de cuenta Nº 001, el cual acordó: el Inicio del Procedimiento de Rescate por Circunstancias Excepcionales de Interés Social o Utilidad Pública y Acuerdo de Medida Cautelar de Aseguramiento sobre un terreno denominado “Hacienda La Candelaria”, ubicada en el Sector La Placera, Parroquia Las Delicias, Municipio Girardot del Estado Aragua, con una superficie total a rescatar de Doscientas Cincuenta y Siete hectáreas con Mil Ciento catorce Metros Cuadrados (257 Ha con 1.114 m2) comprendido entre los linderos siguientes: Norte: Cerro Mayalito, Sur: Hacienda La Placera (Zona Militar). Este: C.C., Oeste: Hacienda Tucupido. Y Hacienda Tucupido ubicada en el sector La Placera, Parroquia A.P.M., Municipio M.d.e.A. comprendido entre los linderos siguientes: Norte: Cerr Mayalito, Sur: Hacienda La Placera (Zona Militar) y hacienda El Tierral, Este: Fila del Cerro Tucupido, Oeste: C.C. y hacienda Candelaria con una superficie de Quinientas Noventa y una Hectáreas con Dos Mil Doscientos Veintiún Metros Cuadrados (591 ha con 2.221 m2). Expediente administrativo 5/11-CFP-07/00834, y siendo ello así, este superior órgano jurisdiccional actuando en sede administrativa como Juzgado de Primera Instancia, tomando en cuenta que ¬¬¬¬el recurso está referido a una conducta omisiva por parte de por un órgano de la administración pública agraria, se declara Competente para conocer del presente recurso contencioso administrativo de nulidad, de conformidad con lo establecido en los artículos 156, 157, y la deposición final segunda de la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario. Así se decide.-

-VI-

SOBRE LA ADMISIBILIDAD DEL RECURSO NULIDAD

Determinada como ha sido la competencia, pasa este Tribunal a pronunciarse acerca de la admisión del presente Recurso de abstención y al efecto observa:

La disposición contenida en el artículo 160 de la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario, contempla los requisitos que deben cumplir los recursos a que se refiere el Título V de dicho instrumento legal, los cuales deben ser objeto de revisión y estudio al decidirse sobre la admisibilidad de los mismos.-

Del mismo modo, el artículo 161 eiusdem, establece todo un elenco de causales de Inadmisibilidad, tanto de las acciones patrimoniales como de los recursos contencioso-administrativos que se interpongan ante la jurisdicción especial agraria, los cuales deben ser necesariamente revisados al decidir sobre la admisibilidad del recurso.-

En efecto, la Sala Político-Administrativa del Tribunal Supremo de Justicia, en sentencia dictada en fecha 19 de octubre de 2004, estableció que la admisión del recurso contencioso constituye una decisión declarativa, que exige la revisión del cumplimiento de los requisitos de admisibilidad, la caducidad y la competencia.

La decisión sobre la admisibilidad de este recurso obliga, como antes se dijo, a la necesaria revisión de las causales de Inadmisibilidad, estudio que debe realizarse en forma rigurosa, dada la especial naturaleza de la materia agraria y los fines que se persiguen con la legislación sobre la misma, función revisora que además responde a las prerrogativas de derecho público de que se encuentra investida la Administración Pública, y que tienen plena aplicabilidad y vigencia en la jurisdicción agraria. Ello obliga entonces al juzgador a ser particularmente celoso en el cumplimiento de los requisitos de admisibilidad de la acción recursiva, teniendo el Juez la especial facultad de verificar si han quedado satisfechos tales requisitos y si no existe alguna causal que haga inadmisible el recurso.-

De la revisión exhaustiva realizada a las presentes actuaciones, observa este Tribunal que no existe disposición legal que impida expresamente la admisión del recurso, asimismo, tampoco resulta manifiesta la falta de cualidad o interés del recurrente, no se verifica la existencia de un recurso paralelo, no se han acumulado acciones que se excluyan mutuamente o cuyos procedimientos sean incompatibles, hasta esta oportunidad procesal no resulta evidente la ocurrencia de la caducidad de la acción, se han acompañado los documentos indispensables para verificar la admisión del recurso, no resulta ininteligible ni contradictorio ni contiene conceptos ofensivos o irrespetuosos, resulta evidente la representación que se atribuye el actor y no es contraria a los fines de la presente ley, en consecuencia se ADMITE cuanto ha lugar en derecho, el presente recurso de nulidad. Así se decide.-

-VI-

DE LA MEDIDA CAUTELAR INNOMINADA

El apoderado judicial del recurrente, solicitó igualmente en forma conjunta con su escrito recursivo una medida cautelar innominada dirigida a suspender los efectos del acto Administrativo dictado por el Directorio del Instituto Nacional de Tierras en Sesión N° 270-09, Punto de Cuenta N° 001 de fecha 19 de octubre de 2009, en el cual se declaró …“ASUNTO: INICIO DEL PROCEDIMIENTO DE RESCATE POR CIRCUNSTANCIAS EXCEPCIONALES DE INTERÉS SOCIAL O UTILIDAD PÚBLICA Y ACUERDO DE MEDIDA CAUTELAR DE ASEGURAMIENTO decretados sobre las tierras pertenecientes a los predios denominado “HACIENDA LA CANDELARIA”, ubicada en el Sector La Placera, Parroquia Las Delicias; Municipio Girardot Estado Aragua, con los linderos particulares: Norte: Cerro Mayalito; Sur: Hacienda La Placera (Zona Militar); Este: C.C. y Hacienda Tucupido, Oeste: Hacienda La Placera (Zona Militar); con una superficie de DOSCIENTAS CINCUENTA Y SIETE HECTÁREAS CON MIL CIENTO CATORCE METROS CUADRADOS (257 ha 1.114 m2); y “HACIENDA TUCUPIDO” ubicada en el Sector La Placera, Parroquia A.P.M.; Municipio M.d.E.A. alinderada de la siguiente manera: Norte: Cerro Mayalito; Sur: Hacienda la Placera (Zona Militar) y Hacienda El Tierral; Este: Fila del Cerro Tucupido, y Oeste; C.C. y Hacienda La Candelaria; con una superficie de QUINIENTAS NOVENTA Y UNA HECTÁREAS CON DOS MIL DOSCIENTOS VEINTIÚN METROS CUADRADOS (591.ha con 2.221 m2), en tal sentido, la fundamento en la forma siguiente

De conformidad con lo dispuesto por los artículos 585 y 588 del CPC, respetuosamente solicitan que mientras se sustancie y decida la presente demanda por abstención, acuerde la suspensión cautelar de los efectos de la medida de aseguramiento contenida en el acto de apertura del procedimiento de rescate dictado el 19 de octubre de 2009, ordenando al propio Instituto Nacional de Tierras o a cualquier otra institución, pública o privada, que esté ocupando el fundo por instrucciones, autorización o mandato de dicho Instituto, que desaloje inmediatamente el predio, así como que se abstenga de realizar conductas dirigidas a la ocupación del fundo en cuestión con fundamento en la referida medida.

Que en relación al fumus bonis iuris, éste deviene no sólo de la circunstancia objetiva de la omisión de pronunciamiento de la Administración agraria dentro del plazo de 10 días hábiles previsto en el artículo 93 de la LTDA, sino también de la circunstancia de haberse producido y notificado ya a nuestra representada un Informe Jurídico emanado de la Unidad de Cadenas Titulativas del propio INTI, en el cual se declara que una vez analizada la cadena titulativa consignada por nuestra representada en el marco del procedimiento administrativo de rescate al cual fue sometida, se ha llegado a la conclusión de que el fundo en cuestión es de ORIGEN PRIVADO, y no de titularidad pública, pues la referida cadena titulativa acredita que existe una perfecta secuencia y encadenamiento de titularidades del derecho de propiedad, desde el Desprendimiento válidamente otorgado por la Nación Venezolana, hasta ese título protocolizado en el cual consta la adquisición de tal derecho por parte de quien lo invoca, lo cual hace absolutamente improcedente el rescate de dicho predio.

Que el periculum in mora o peligro en la mora se patentiza en los particulares “QUINTO” y “SEXTO” del acto administrativo mediante el cual se inicia el procedimiento de rescate, en los cuales se ordena oficiar al Ministerio del Poder Popular para la Agricultura y Tierras, a los fines de solicitar a la Procuraduría General de la República la transferencia de la propiedad del lote de terreno cuya titularidad es de su representada, así como también, se ordena a la Oficina Regional de Tierras del Estado Aragua realizar un estudio social a los fines de determinar los posibles beneficiarios de la medida de aseguramiento acordada, debiendo tomar en cuenta a “…los venezolanos y venezolanas que hayan optado por el trabajo rural, los sujetos preferenciales así como, aquellos cuya permanencia es garantizada”.

Que ello se traduce en la posibilidad de que la Procuraduría General de la República realice una transferencia de propiedad que resultaría ilegítima, toda vez que tales tierras pertenecen a nuestra representada, así como permitir a la ORT-Aragua que promueva la ocupación de esas tierras, las cuales como se ha enfatizado a lo largo de este escrito, son privadas.

Que en lugar de emitir el pronunciamiento definitivo que ponga fin al procedimiento de rescate en cuestión, la Administración agraria ha omitido todo pronunciamiento al respecto, sometiendo a nuestra representada a una extensión ilegal e indebida de la medida en cuestión, que de conformidad con lo dispuesto en la propia LTDA, debe contar con un eminente carácter temporal, imponiéndose incluso la obligación de fijar expresamente su duración una vez que sea decretada, lo cual ni siquiera fue cumplido en el presente caso.

Que a través de la inactividad de la Administración agraria está logrando extender indebidamente la duración y vigencia de una medida cautelar de aseguramiento decretada en el propio texto del acto de apertura del procedimiento administrativo de rescate, sin terminar de emitir la decisión final.

Que resulta necesaria la intervención de este Tribunal, a través de una medida cautelar innominada, mediante la cual no sólo se suspenda la medida cautelar de aseguramiento acordada en el acto administrativo mediante el cual se dio inicio al procedimiento de rescate, sino que también prohíba a cualquier ente u organismo público o privado la ocupación del fundo en cuestión con fundamento en la referida medida, todo ello a fin de preservar los legítimos derechos de nuestra representada, hasta tanto sea decidida la presente demanda por abstención.

Que por todas las razones expuestas, en nombre de su representada solicitan que se ADMITA la presente demanda por abstención y se DECLARE PROCEDENTE la medida cautelar innominada solicitada, así como que se DECLARE CON LUGAR la presente demanda por abstención y, en consecuencia, se ordene al Instituto Nacional de Tierras (INTI) para que convenga en emitir un pronunciamiento en el cual declare la improcedencia del rescate en cuestión, reconociendo que nuestra representada es la única y legítima titular del derecho de propiedad sobre el fundo objeto del mismo, o en su defecto, para que este Tribunal, de cara al material probatorio que fue consignado en el curso del procedimiento administrativo de rescate en referencia, o de cara al material probatorio que se produzca y evacue en el marco de este proceso judicial, emita un pronunciamiento en el cual declare que nuestra representada es la única y legítima titular del derecho de propiedad sobre el fundo que equívocamente pretendió rescatar el INTI, y que por tanto, tal rescate resulta improcedente; SUBSIDIARIAMENTE, sólo en el supuesto negado en que este Tribunal considere improcedente emitir un pronunciamiento en el cual, de cara al material probatorio que fue consignado en el curso del procedimiento administrativo de rescate en referencia, o de cara al material probatorio que se produzca y evacúe en el marco de este proceso judicial, declare que nuestra representada es la única y legítima titular del derecho de propiedad sobre el fundo que equívocamente pretendió rescatar el INTI.

Sobre este particular este Tribunal ordena compulsar por la Secretaria de este Despacho copia debidamente certificada del escrito recursivo, a fin de formar el Cuaderno de Medida correspondiente, a objeto de proceder en su oportunidad a resolver sobre dicha solicitud, en el mencionado cuaderno, por lo que se insta a la parte recurrente a impulsar y proveer lo correspondientes para su debida conformación.

-VII-

DECISION

En virtud de las precedentes consideraciones, este Juzgado Superior Agrario de la Circunscripción Judicial del estado Cojedes, con competencia en el Territorio de los estados Cojedes, Aragua y Carabobo, con sede en San Carlos, administrando justicia, en nombre de la Republica Bolivariana de Venezuela y por autoridad de la Ley, declara:

Primero

COMPETENTE para conocer el recurso de abstención o carencia con solicitud de medida cautelar innominada interpuesto por los profesionales del derecho G.G.F., M.M.G. y E.Q.G., titulares de las cédulas de identidad números 6.687.497, 11.262.974 y 14.685.572, respectivamente, abogados en ejercicio, inscritos en el Instituto de Previsión Social del Abogado bajo los Nos. 35.522, 58.461 y 123.289, en su carácter de co-apoderados judiciales de la Sociedad Mercantil C.A. A.T., inscrita por ante el Registro Mercantil de la Circunscripción Judicial del Estado Aragua en fecha 09 de noviembre de 1983, quedando anotada bajo el N° 42, Tomo 97-B, de fecha 9 de Noviembre de 1983, ubicada en el Sector La Placera, Parroquia A.P.M., Municipio M.d.E.A.. Segundo: ADMITE el presente recurso de abstención en conformidad con los artículos 160 y 162 de la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario, en consecuencia, se ordena la notificación de la Procuraduría General de la República, al Instituto Nacional de Tierras en la persona de su Presidente, a los fines de que procedan en un lapso de diez (10) días de despacho contados a partir de que conste en actas la ultima de las notificaciones practicadas, más dos (02) días que se conceden como termino de la distancia, para que procedan a oponerse al recurso de abstención o carencia. Asimismo se ordena la notificación de los terceros que hayan sido notificados o participado en vía administrativa, la cual se realizará por medio de un cartel que deberá ser publicado en el diario de circulación Regional “El Siglo” en la ciudad de Maracay del estado Aragua, para que comparezcan a exponer lo que a bien tengan en relación al presente Recurso de Abstención o carencia con Solicitud de Medida Cautelar Innominada, en un lapso de diez (10) días hábiles siguientes, contados a partir de la publicación del mismo, todo de conformidad con lo establecido en el artículo 163 de la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario y a la sentencia emanada de la Sala Especial Agraria de la Sala Social del Tribunal Supremo de Justicia N° 615 de fecha 4 de Junio de 2004. Para la práctica de la Notificación de la Procuraduría General de la República, la misma se realizara a través de la Coordinación Regional del estado Lara, para lo cual se comisiona amplia y suficientemente a un Juzgado del Municipio Iribarren de la Circunscripción Judicial del estado Lara a quién por Distribución le corresponda; y, a un Juzgado de Municipio del Área Metropolitana de Caracas a quién por Distribución le corresponda para la práctica de la notificación del Instituto Nacional de Tierras.-

Se ordena oficiar al Instituto Nacional de Tierras a objeto que remita a este Tribunal, los antecedentes administrativos del caso sub-iudice, lo cual deberá ser cumplido por parte de la autoridad administrativa, dentro de los diez días hábiles siguientes al recibo del oficio.-

Se advierte que la presente causa se suspenderá por un lapso de noventa (90) días continuos contados a partir de que conste en autos la notificación de la Procuraduría General de la República, vencido el mismo se tendrá por notificada de conformidad con lo establecido en el artículo 96 del Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley de Reforma Parcial de la Procuraduría General de la República.-

Publíquese y regístrese. Líbrense Oficios de notificación, despacho de comisión y cartel de notificación.-

Dada, sellada y firmada en la Sala de Despacho del Juzgado Superior Agrario de la Circunscripción Judicial del estado Cojedes, con competencia en el Territorio de los estados Cojedes, Aragua y Carabobo, con sede en San Carlos, a los doce (12) días del mes de Agosto de dos mil diez (2010).-

Años: 200º de la Independencia y 151º de la Federación

El Juez,

Msc. D.A.G.P.

La Secretaria

Abg. Marisol W. Franco Escalona

En la misma fecha siendo las doce meridien (12:00 .m.) se dictó y publicó el fallo que antecede, quedando anotado bajo el Nº 0618 de los libros respectivos.-

La Secretaria

Abg. Marisol W. Franco Escalona

Expediente N°: 845-10

DAGP/MWFE/maceira.