Semblanza de Agustin Rodriguez y reseña de su libro Wahrheit und Befindlichkeit in der Fundamentalontologie.

Autor:Rosales, Alberto
Cargo:Rese
 
EXTRACTO GRATUITO

El Dr. Agustín Rodríguez nació en Las Palmas (Gran Canaria) en 1954 y se encuentra en nuestro país desde muy temprana edad. Asistió a la escuela primaria y secundaria en diversas instituciones de Caracas y Valera, y a partir de 1972 estudió Ingeniería de Sistemas en la Universidad de los Andes de Mérida, donde se graduó en 1978. Comenzó a trabajar en el sector de la investigación de operaciones en la sede de CADAFE en Caracas, entre los años 1979-80, e ingresó luego a la Universidad del Táchira en San Cristóbal, como Instructor y luego Asistente en su especialidad, hasta 1992. En 1989 esa universidad le otorgó una beca para estudiar en el curso de Maestría en Filosofía, que se iniciaba entonces en la Universidad de los Andes. Esos estudios culminaron en 1992 con una tesis de maestría, guiada por mí, cuyo título es "Verdad y sentimiento en Ser y Tiempo de Martin Heidegger". Al año siguiente ingresó como docente en ese mismo curso de Maestría, donde trabajó hasta el año 1995. En 1994 asistió a un curso trimestral de alemán en el Goethe Institut de Göttingen. Un año después recibió una beca de la ULA para hacer estudios de doctorado en la Universidad de Freiburg (Alemania), los cuales se prolongaron desde esa fecha hasta el año 2001. En esa etapa elaboró su disertación doctoral, titulada Wahrheit und Befindlichkeit in der Fundamentalontologie, publicada luego el 2003 en la editorial Königshausen & Neumann, de Würzburg. El Dr. Rodríguez es actualmente Profesor Titular de Filosofía en la Universidad de los Andes y pertenece al PPI (1o nivel). Sus publicaciones son, aparte del libro mencionado, su Tesis de Maestría, que apareció en Mérida en el año 2006, publicada por la ULA, así como diversos artículos filosóficos.

Agustín Rodríguez: Wahrheit und Befindlichkeit in der Fundamentalontologie. Würzburg 2003: (ed.) Königshausen & Neumann. ISBN 3-8260-2364-1

Aristóteles dice en su Metafísica (A 1): "Todos los hombres tienden por naturaleza al saber". Esto lo comprueba el placer que nos proporciona el percibir y sobre todo el ver las cosas, independientemente de la utilidad que podamos sacar de ello. La vista tiene ese privilegio porque ella es el sentido que nos proporciona más conocimientos, en tanto hace patentes múltiples diferencias de las cosas. En efecto, conocemos algo, cuando logramos diferenciar lo que él es de lo que son las restantes cosas. Los animales son capaces, dentro de ciertos límites, de captar esas diferencias, pero hasta donde sabemos es nuestro...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA