Bodas con acento propio

Claudia observaba con detenimiento cada una de las fotografías que figuraban en una de las paredes de piedra del Club Izcaragua. Era el día de su boda y su sensibilidad era comprensible. Eran retratos de ella y su ahora esposo durante el viaje a México en el que se comprometieron, tan solo meses atrás. En la recepción, varios detalles personales de su relación expresados en elementos simbólicos de la ambientación recordaban a los invitados quiénes eran los protagonistas. Los matrimonios son momentos de celebración muy íntimos en la vida de la pareja, pero a un tiempo son un manifiesto público de su compromiso. Y aunque cada quien puede celebrar su boda como mejor lo considere, la industria alrededor de este evento detecta tendencias y, con base en ellas, proporciona un gran abanico de opciones adaptables a todos los gustos y bolsillos. La personalización es la tendencia de 2012. Esta afirmación se lee en Novios felices, uno de los tantos directorios especializados que se hallan en la web. Explican esta palabra clave como: "Una forma de transmitir la forma de pensar, sentir y los gustos personales de los novios a través de pequeños detalles, llenos de significado". Guiomar Gamero, especialista en artes escénicas y directora de La Fiesta Coordinada, acumula más de 20 años en el negocio de la decoración en bodas, y tiene razones para coincidir con la tendencia. "Tradicionalmente eran los padres quienes se ocupaban de la planificación de las ceremonias. Los novios de hoy tienen más independencia e inclusive hay casos en que ellos mismos costean toda su boda", explica Gamero y luego resalta que, en otros tiempos, los pormenores de cada elemento decorativo no eran la prioridad. "La decoración de una recepción ha pasado a ser una escenografía en la que hay que atender muchos detalles", dice sobre eventos que trascienden la fórmula sencilla de mesas y manteles. "Las parejas actuales quieren ser partícipes de ese proceso y que todo tenga su sello", expresa y señala como factores clave la originalidad de la decoración de los centros de mesa y la iluminación. De los muchos aspectos que hay que cuidar en un evento de esta relevancia, la decoración probablemente no ocupe el primer lugar. La comida y la bebida son paradas obligadas en las que menos se escatima. "Es una paradoja -dice Gamero-, porque lo único que queda es el recuerdo fotográfico y en vídeo del lugar". Sin embargo, también ha identificado que numerosas parejas optan por reducir el número...

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