El discurso cientifico: entre la intertextualidad y el nihilismo juridico.

Autor:Pav
 
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Introducción

El destacado novelista y ensayista cubano, Antón Arrufat, expresó que, "Aunque se hereda una parte grande de descubrimientos ajenos que ya se han ido asimilando por las culturas a través del tiempo, uno también realiza descubrimientos propios de la realidad en que vive"; tal afirmación constituye una síntesis feliz que recoge la clave esencial para comprender la relación entre la actividad intelectual creativa y la cultura --entendida esta última como concepto ominicomprensivo en el que se incluyen, la Ciencia y el Arte--, y en consecuencia, para dilucidar las paradojas derivadas de la utilización de la intertextualidad como opción creativa.

Desde esta perspectiva se puede arribar a que toda obra creativa en los diferentes campos de las artes, la literatura y las ciencias, debe "apropiarse" de los aportes de otras precedentes y al mismo tiempo ofrecer alguna contribución --que no necesariamente tendría que resultar espectacular, sino incluso modesta-- a ese acervo abarcador de todas las formas de la conciencia social y que denominamos cultura en la acepción más general del término, esto es, desde una perspectiva antropológica.

Los que por razón de nuestra labor profesional, tenemos que revisar tesis y otros trabajos científicos, cotidianamente enfrentamos la interrogante acerca de, si la obra que se lee, cumple con los presupuestos de originalidad y creatividad, (1) o si por el contrario estamos en presencia de desviaciones indeseables en la práctica investigativa --flagrantes en el discurso científico--, cuestión que no siempre resulta fácil de dilucidar, en un contexto marcado hoy por el signo de la intertextualidad. Se trata de un asunto de evidente actualidad e importancia y que no ha sido lo suficientemente abordado por la Metodología de la Investigación Científica y por la Sociología aplicada a la investigación científica; siendo prudente advertir acerca de la amplitud y complejidad del tema, dadas sus variadas aristas jurídicas, éticas y epistemológicas, por lo que no pudiendo analizarse aquí hasta el agotamiento, la presente exposición centrará su propósito en uno de los extremos más relevantes del asunto, planteando como objetivo el de demostrar la necesidad del empleo responsable de la intertextualidad en los marcos del discurso científico, lo cual supone el examen acerca de las reglas jurídicas que fijan el contenido del derecho de autor, las normas metodológicas y de edición que regulan el empleo de citas textuales y referencias en la elaboración de trabajos científicos, diagnosticar algunos comportamientos inquietantes que hoy se manifiestan en el contexto de la actividad creativa de tipo científica, y finalmente proponer algunas sugerencias que contribuyan a conjurar tales manifestaciones.

  1. La Intertextualidad: una oportunidad y una amenaza para el desarrollo de las ciencias y la cultura

    Una de las tendencias más visibles y de mayores implicaciones --lingüísticas, jurídicas, metodológicas, éticas, estéticas y de otra índole-- en el discurso científico contemporáneo, la constituye el fenómeno que se ha denominado como "intertextualidad".

    Ante todo, conviene admitir que tal comportamiento es muy apreciable hoy, por ejemplo, en los diferentes géneros musicales, lo que se manifiesta en la presencia inequívoca de fragmentos de obras anteriores ya protegidas en las nuevas obras; pero con seguridad puede asumirse que tal conducta ha estado presente en la labor creativa que se desarrolla en todos los diferentes géneros de la creación artística y literaria. Nos define a este respecto Alexandra Álvarez Muro que:

    Además de las claves y del paso que el oyente tiene, puede recurrir, en el procesamiento cognitivo de un texto también a su conocimiento previo de otros textos. Podríamos decir que los textos se comunican entre sí, casi independientemente de sus usuarios. Es lo que se ha llamado intertextualidad. Una palabra evoca otra palabra, un personaje evoca a otro personaje. Cuando leemos un texto científico, sabemos que a ese preceden otros textos y que otros surgirán a partir de él. (2) De lo cual se puede advertir que, este fenómeno acarrea muy interesantes y complejas implicaciones de alcance cultural, que pueden ser reveladas desde una mixtura de disciplinas científicas.

    La intertextualidad pone en contacto a diferentes autores y textos, y con ello a distintas culturas y comunidades, favoreciendo tanto la transmisión hereditaria, como los procesos de intercambio y mezcla de tradiciones y saberes. Nos dice también la autora citada precedentemente que:

    Cada representación de la lengua nos pone en contacto, según Bahktin, con toda la comunidad lingüística, algo así como con toda la hispanidad. Nos pone en contacto, muchas veces con elementos que trascienden esa comunidad, (...) que evocan a un pueblo, una época, una circunstancia concreta de otra cultura. Pero a la vez que eso sucede, también entendemos que todo enunciado tiene en sí mismo la esencia de la comunidad de habla, es decir aquella comunidad más restringida que comparte normas de uso del lenguaje y una competencia comunicativa propia. (3) De lo cual se colige que a través de ese diálogo que se establece entre voces diferentes, se abre un espacio facilitador de la sistematización e integración de los puntos de vistas divergentes y de la pluralidad y diversidad de perspectivas epistemológicas, y en consecuencia, se viabiliza el análisis interdisdisciplinario y transdisciplinario de los fenómenos y procesos de la vida social, creándose oportunidades para el reflujo de léxico de una ciencia hacia otra, y de los recursos propios de los distintos géneros narrativos hacia el discurso científico inherente a una ciencia --la jurídica, por ejemplo--, lo que a la postre resulta positivo para fertilizar y enriquecer el discurso científico, que es de por sí rígido, demasiado formal y a menudo acusado de pobreza expresiva. (4)

    En contra de la intertextualidad, vista como tendencia en el estilo del discurso e incluso como un recurso o una actitud frente a la creación intelectual, se manifiestan criterios hipercríticos, exigentes de la creatividad propia en grado absoluto y que en consecuencia niegan la legitimidad y utilidad de las referencias intertextuales. Pero es que, por una parte, el científico o el intelectual, es heredero de todo un acervo cultural y científico, y por la otra, una exigencia epistemológica de los trabajos científicos de profundidad, reside en la obligación de efectuar una evaluación crítica acerca de lo logrado por la ciencia hasta ese momento y de fundar su investigación en los aportes anteriores, todo lo cual justifica a mi juicio el empleo de la intertextualidad.

    El fenómeno de la intertextualidad conduce a revalorizaciones de la eticidad de ciertas actitudes, por parte de la Sociología aplicada al ámbito de la actividad de los investigadores científicos y de los intelectuales, con respecto a lo que, de una parte constituye el requisito de originalidad y de otra parte, sobre los límites en el uso de los derechos de autor. La lógica de la protección que concede el Derecho de Autor como bien señala Ana María Pacón, atiende al principio general de que sólo la forma de expresión y no la idea contenida en la obra o su contenido merecen una protección (5). Lo cual se traduce entre otras significaciones en que, como sugiere la autora Delia Lipzic, la obra no tiene que resultar inexorablemente novedosa, sería suficiente con que la obra tenga visible grado de originalidad o individualidad, es decir, no es necesario que la obra esté libre de toda influencia ajena --lo que de hecho sería imposible--, las ideas pueden ser viejas, originales de otro autor, sólo se requiere que la nueva obra sea distinta a las que existían anteriormente, que no sea una copia o imitación de otra y que lleve el sello personal de su autor, con ello bastaría para que la obra se registre, publique y obtenga la protección legal correspondiente. (6)

    Vale la pena insistir en que, se habla aquí de originalidad y no de novedad, lo que no resulta fortuito. La novedad constituye un requisito exigible a los resultados científicos que presentan y defienden los trabajos científicos de profundidad, particularmente las tesis de doctorado o de maestría. La legislación vigente en España, sobre la materia habla, por ejemplo, de que la tesis doctoral consistirá en, "Un trabajo original de investigación sobre una materia enmarcada en el área de investigación sobre el campo científico técnico o artístico ..." (7)

    Desde la perspectiva de la Metodología de las Investigaciones Científicas, el fenómeno de la intertextualidad genera visibles impactos sobre el discurso científico, desde el punto de vista del estilo y de algunas reglas de redacción de los trabajos. En este sentido, se han ido afirmando "ciertos códigos" en las tesis y otras obras científicas de profundidad, que obligan al uso abundante y frecuente de citas y referencias bibliográficas. De acuerdo a como expresara el profesor Carlos Sabino, se supone que en una tesis u otro trabajo científico de similar profundidad, su autor dé cuenta de los presupuestos bibliográficos que le han servido como punto de partida, bien para asumir esas posiciones precedentes o para criticarlas y formular una nueva proposición lógica, debiendo hacer explícitas tales conexiones entre las ideas viejas y las nuevas. (8)

    En el nuevo contexto de la postmodernidad resulta notable que las funciones de las notas al pie, han venido creciendo en su perfil, desde la mera indicación de la fuente de la cita o referencia, hasta devenir en una necesaria apoyatura a la argumentación del discurso principal expuesto en texto, es decir, como un recurso que posibilita al autor administrar a voluntad los espacios y momentos para lograr una más clara comprensión por parte del lector. Los desafios más relevantes derivados del empleo de la intertextualidad, radican en lograr: a) el adecuado equilibrio entre los diferentes textos que concurren...

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