La economía venezolana en el 2004 y perspectivas para el 2005.

AutorRiutort, Mat

BALANCE 2004. LA RECUPERACIÓN

A pesar de la incertidumbre política que se vivió durante gran parte del año 2004, Venezuela se vio beneficiada por el entorno internacional. Por un lado, la ocupación militar de Irak ocasional grandes incertidumbres en el mercado petrolero que presionaron los precios al alza. Por otro, la recuperación de la economía de los Estados Unidos (4,3%) y los importantes crecimientos de las economías de India (7%) y China (9%) también impactaron al mercado petrolero de manera positiva. Cabe destacar que la actividad especulativa así como la reducción de la capacidad global de producción influyeron también en el nivel nominal que alcanzó el precio del petróleo durante el 2004. El precio promedio de la cesta de crudo venezolana superó los 33 dólares por barril, un 32% superior al promedio registrado en el 2003.

La economía venezolana experimentó durante el año 2004 una importante recuperación en su nivel de producto interno, el cual se estima creció 17,3%, no lográndose, sin embargo, superar el nivel de producto alcanzado en el año 2001 (ver Cuadro 1). Este resultado estuvo acompañado de una reducción de la inflación y el desempleo y un aumento en las reservas internacionales. Este nivel de crecimiento, el más alto en América Latina, se logra como consecuencia de la baja base de comparación ("efecto estadístico") que significa el año 2003 y está basado en gran medida en utilización de la capacidad existente y en menor medida en producción de nuevas empresas.

La recuperación de la actividad económica interna estuvo relacionada con la expansión de la demanda agregada interna. Tanto el consumo como el gasto de inversión experimentaron aumentos significativos. Dos factores impulsaron esta expansión: por un lado, el incremento del gasto público gracias a los crecientes ingresos fiscales petroleros, y por el otro, el aumento del crédito bancario gracias a la reducción de las tasas nominales de interés. La política fiscal mantuvo un carácter netamente expansivo gracias al aumento de los ingreso fiscales y cuasifiscales.

La reducción de la inflación y el mejoramiento nominal de las remuneraciones han permitido detener la caída del poder adquisitivo que junto con la disminución del desempleo han hecho posible detener el crecimiento de los niveles de pobreza, aunque estos siguen siendo muy superiores a los del 2001 (ver Cuadro 2). Hay que recordar que durante los años 2002 y 2003 el poder adquisitivo de las remuneraciones se...

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