Empatia, reflexividad y juicio moral comentarios a '?Es necesaria la empatia para la moralidad?' de Jesse J. Prinz.

Autor:Parmigiani, Matias
 
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Introduccion

En el articulo "?Es necesaria la empatia para la moralidad?" (Is Empathy Necessary for Morality?) (2011), Jesse J. Prinz se propone averiguar si la empatia es necesaria para la moralidad en al menos alguna de las tres siguientes formas: como condicion para que construyamos 'juicios morales'; como condicion de nuestro 'desarrollo moral'; o concebida en calidad de motor potenciado para motivar moralmente nuestra conducta. La recomendacion de Prinz es que, entendida bajo cualquiera de estas conjeturas, la postura que le asigna a la empatia un rol integral en la moralidad deberia ser tomada con una precavida dosis de escepticismo. En efecto, segun su opinion, por tratarse de "una clase de emocion" que reacciona a la particularidad de cada caso--ya sea como "un asunto de contagio automatico o como el resultado de un complicado ejercicio imaginativo" (Prinz 2011, p. 212; la traduccion es mia) --, la empatia poseeria una orientacion naturalmente selectiva que le impediria asir la caracteristica central del fenomeno moral: esto es, como sabemos especialmente bien desde Kant, su universalidad, imparcialidad y sentido cosmopolita.

Desde ya, Prinz no descarta que el concepto de empatia, mediante ciertas transformaciones que deberian correr por cuenta de sus defensores, pudiera llegar a desempenar algun rol en la moralidad; no obstante, el hecho cierto, piensa el, de que nosotros seamos perfectamente capaces de responder las principales preguntas morales prescindiendo de este concepto sienta un peligroso precedente para cualquier enfoque empatico. Porque, despues de todo, "si nosotros podemos aprender a apreciar a los distantes extranjeros como dignos de preocupacion, y si podemos enfurecernos cuando sus necesidades no son atendidas y regocijarnos cuando los ayudamos", motivandonos a "actuar en su beneficio", entonces la empatia simplemente desaparece del cuadro y se vuelve superflua (Prinz 2011, p. 228).

Ciertamente numerosas son las objeciones que podriamos formularle al articulo de Prinz. Asi, y solo por comenzar con la mas basica de ellas, lo que primero debe notarse es que la critica a la que Prinz somete el enfoque empatico tiende a ignorar el significado multidimensional que encierra el concepto de empatia, el cual abarca, ademas del aspecto meramente emotivo contenido en la definicion anterior (Cfr. supra), aspectos cognitivos y regulatorios tanto o mas importantes que aquel (al respecto, vease por ejemplo Brunsteins 2009; Decety y Jackson 2004; Decety y Meltzoff 2011). Como comprobaremos mas adelante, Prinz ha tenido comprensibles razones estrategicas para optar por un concepto tan simplista, no siendo la menor de ellas su sospecha de que al vincular al enfoque empatico con las formas mas fragiles del subjetivismo etico, como el expresivismo o el emotivismo, el camino tendiente a eliminar la empatia del cuadro moral parece allanarse significativamente.

Pero si bien esta objecion bastaria para poner seriamente en entredicho la critica de Prinz, aqui pasare por alto este considerable descuido de su parte y asumire, por mor de la argumentacion, que la empatia efectivamente se trata, al menos en parte, de una emocion vicaria consistente en "sentir lo que uno asume que otra persona esta sintiendo" (Prinz 2011, p. 212). La razon principal de este gambito guarda relacion con el reducido alcance que he previsto para este trabajo. En resumidas cuentas, porque a lo que fundamentalmente aspiro aqui es a demostrar en que sentido los argumentos de los que se vale Prinz para negar la primera conjetura--es decir, que la empatia sea necesaria para la formulacion del juicio moral--adolecen de defectos insuperables. Tengase presente, por otro lado, que si con esta definicion minima de 'empatia' logro el cometido de exponer las principales fallas argumentativas del texto de Prinz, pues entonces la empresa se veria facilitada en mayor medida en el hipotetico caso de que decidieramos emplear un concepto mas pretencioso.

El trabajo se compondra de cuatro partes y una conclusion. En la primera parte intento exponer la concepcion erronea del juicio moral de la que parte Prinz, aduciendo paralelamente que la misma es la gran responsable de hacerlo incurrir en los errores argumentales que comete (2). En la segunda parte, sugerire que el fenomeno de la empatia puede comprenderse mejor a traves del concepto de reflexividad heredado de la concepcion kantiana del juicio reflexionante, la cual, al menos segun una de sus interpretaciones mas recientes, le reserva a la imaginacion un papel central (3). En la tercera parte, valiendome de terminologia introducida en la segunda, intento mostrar como los casos que Prinz imagina en calidad de contraejemplos para derrotar al enfoque empatico (y a la conexion que este constata entre la empatia y el juico moral) vienen a poner de manifiesto exactamente el mismo fenomeno que el considera en este enfoque materia desechable. De esta manera, si para el enfoque empatico es el proceso imaginativo (o algo similar a el) el fenomeno que marca la diferencia en la moralidad, pues lo mismo sostendre que suponen--o, por lo menos, no niegan--cada uno de los casos supuestamente incompatibles con el que analiza Prinz (4). En la cuarta parte, marcho al rescate de una contribucion valiosa de la teoria moral de Prinz pero remarcando al mismo tiempo la necesidad de que cualquier fenomenologia integral del juicio moral, incluso la suya, deberia incorporar, para estar completa, un eslabon adicional a su cadena (5). Finalmente, en la conclusion, intento realizar un analisis somero de que esconden los argumentos de Prinz en contra de la afirmacion de que la empatia podria ser necesaria para formular juicios morales; esto que esconden, versara mi hipotesis, explicaria al mismo tiempo por que ellos no funcionan (6).

El juicio moral

De todas las expresiones que estamos habituados a utilizar en filosofia moral, la de 'juicio moral' muy probablemente sea no solo una de las mas comunes sino tambien una de las que mayores perplejidades generan a la hora de su comprension. Por eso mismo, cualquier tratamiento filosofico de una materia moral que fuera encarado desde la centralidad conferida al juicio deberia poder operar, si no desea prestarse a confusiones, a partir de ciertas estipulaciones explicitas. La seccion 13.2 del articulo de Prinz lleva por titulo '?Es la empatia necesaria para el juicio moral?' y se inicia con las siguientes palabras:

Comencemos conjeturando que la empatia es necesaria para formular un juicio moral. Por mor de la simplicidad, restrinjamos el analisis a los juicios que son expresados mediante los terminos 'bueno' o 'malo'. Por ejemplo, uno podriajuzgar que la caridad es buena, o que golpear a la esposa es malo. De acuerdo a la postura bajo consideracion, estos juicios dependen de respuestas empaticas: empatizamos [empathize] con los sentimientos positivos experimentados por los receptores de la caridad y con los sentimientos negativos de aquellos a quienes consideramos victimas de la violencia domestica. Son estas respuestas empaticas las que le permiten a uno reconocer estas acciones como buenas y malas respectivamente. Sin la empatia, podriamos pronunciar las palabras 'la caridad es buena' y 'el abuso es malo', pero no podriamos hablar con verdadera comprension; no estariamos captando el significado de los juicios que esas oraciones tienen el cometido de expresar (Prinz 2011, p. 213).

?Que concepcion del juicio moral se infiere de estas palabras? En mi opinion, al menos una muy vaga. Sin ir mas lejos, tomemos las dos expresiones favoritas a las que apela Prinz para ilustrar su conjetura: 'la caridad es buena' y 'el abuso es malo' (o 'golpear a la esposa es malo'). ?Es acaso posible derivar de las mismas un concepto acabado de 'juicio moral'?

Tal como se echa de ver de estos ejemplos, la forma logica de los juicios es virtualmente compatible con cualquiera de las siguientes alternativas no explicitadas:

Alternativa 1. Un enunciado general particular de la forma:

[existente en]x (Ax x Mx)

(i.e., existe un x tal que x constituye un caso de abuso - A -y x es malo -M)

Alternativa 2. Un enunciado general universal de la forma:

Vx (Ax [flecha diestra] Mx)

(i.e., todos los casos de abuso tienen al mismo tiempo la propiedad de ser malos)

Alternativa 3. Un enunciado singular simple e independiente de la forma:

Ma

(i.e., este caso de abuso es malo)

Alternativa 4. Un enunciado singular conclusivo de la forma:

Mp

(i.e., p es malo), en donde Mp aparece como la consecuencia logica de:

Vx (Ax [flecha diestra] Mx) & Ap

(i.e., todos los casos de abuso son malos yp es un caso de abuso).

?Cual es el problema de que Prinz no haya explicitado la forma logica que le corresponde a su concepto de juicio moral? En pocas palabras, uno muy grande, ya que si por juicio moral entendemos una expresion tal como la que se desprende de cualquiera de las tres primeras alternativas, entonces sera verdad que la conjetura de que la empatia es necesaria para formular un juicio moral deberia parecerse a la vision que suele atribuirsele a David Hume, segun escribe Prinz inmediatamente a continuacion de aquel pasaje. Asi resume alli esta vision del juicio moral:

Una accion virtuosa es aquella que intencionalmente suscita placer y una accion viciosa es aquella que intencionalmente suscita dolor; cuando nosotros contemplamos el placer o dolor de otra persona, sentimos empatia (lo que Hume denominaba 'simpatia'); nuestra respuesta empatica hacia los receptores de las acciones virtuosas y viciosas generan en nosotros sentimientos de aprobacion y desaprobacion respectivamente; estos sentimientos de aprobacion y desaprobacion constituyen nuestros juicios respecto de que algo es moralmente bueno o malo.

Bajo esta interpretacion, la empatia es un precursor esencial del juico moral. Si no tuvieramos empatia, el dolor suscitado por una accion viciosa nos dejaria frios, y ninguna desaprobacion se seguiria de ello. Por eso la...

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