Decisión nº 1 de Juzgado Superior Decimo en lo Civil, Mercantil y del Transito de Caracas, de 3 de Febrero de 2012

Fecha de Resolución 3 de Febrero de 2012
EmisorJuzgado Superior Decimo en lo Civil, Mercantil y del Transito
PonenteMaría F Torres Torres
ProcedimientoApelacion

REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

EN SU NOMBRE

EL

JUZGADO SUPERIOR DÉCIMO EN LO CIVIL, MERCANTIL Y DEL TRÁNSITO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL

ÁREA METROPOLITANA DE CARACAS

EXPEDIENTE Nº 5.777

PARTE ACTORA:

HYUNDAI DE VENEZUELA C.A., sociedad mercantil domiciliada en Maracay, inscrita en el Registro Mercantil de la Circunscripción Judicial del estado Aragua el 19 de febrero de 1992, bajo el N° 43, Tomo 469-A, cuya última reforma fue inscrita en el mismo Registro Mercantil el 10 de julio de 1992, bajo el N° 6, Tomo 500-B, representada judicialmente por los profesionales del derecho; O.L.F., J.V.A., BLANCA PRINCE, PETRICA L.O., L.V.C., C.E.D.C., C.R.S. y R.G.M., abogados en ejercicio, de este domicilio, inscritos en el Instituto de Previsión Social del Abogado bajo los números 1.049, 4.109, 5.071, 5.505, 32.239, 98.534, 3.137 y 53.333; respectivamente.

PARTE DEMANDADA:

HYUNDAI MOTOR COMPANY de la República de Corea, Corporación regularmente organizada y existente bajo las leyes de la República de Corea, inscrita en el Registro de Comercio del Tribunal de Distrito de Seúl bajo el número de registro 110111-0085450, representada judicialmente por los profesionales del derecho; L.I.M., R.P.B., P.U., A.M.Z., A.D.A.B., S.A.M., P.V.R., LISTNUBIA MÉNDEZ, C.U., H.T.L., J.H. D’APOLLO, A.L.D., E.M.R., E.J.Q.M., G.D.J.G., J.R.S., L.B. y G.F., abogados en ejercicio, de este domicilio, inscritos en el Instituto de Previsión Social del Abogado bajo los números 1.436, 2.097, 27.961, 29.030, 22.804, 30.514, 31.602, 59.196, 83.863, 11.568, 19.692, 17.680, 17.912, 62.692, 71.182, 112.077, 112.839 y 112.356; respectivamente.

MOTIVO: DAÑOS Y PERJUICIOS.

Se recibió el presente expediente en fecha catorce (14) de octubre de 2011, a los fines de dictar nueva sentencia de alzada, en virtud de lo resuelto por la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia en su decisión de fecha 12 de agosto de 2011, que declaró con lugar el recurso de casación anunciado por la parte demandante HYUNDAI DE VENEZUELA, C.A., contra la sentencia dictada en reenvío por este Juzgado Superior el 14 de agosto de 2009 que declaró sin lugar la apelación ejercida por la demandante contra la sentencia dictada por el Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de esta Circunscripción Judicial el 21 de diciembre de 2004 que había declarado sin lugar la demanda intentada.

En fecha veintiuno (21) de octubre de 2011, la juez que suscribe se avocó al conocimiento del expediente y ordenó la notificación de ambas partes para la reanudación de la causa, dichas notificaciones se verificaron satisfactoriamente.

En fecha dieciocho (18) de enero de 2012, el profesional del derecho; J.J.R., en su carácter de co apoderado judicial de la parte demandada, consignó escrito de alegatos.

Encontrándonos dentro del plazo para sentenciar, tomando en consideración que desde el día veinticuatro (24) de diciembre de 2011, hasta el día seis (06) de enero de 2012 ambas fechas inclusive, tuvieron lugar las vacaciones judiciales, con ocasión a las festividades decembrinas, período en el cual no transcurrió lapso alguno, se procede a ello, con arreglo al resumen narrativo, consideraciones y razonamientos expresados a continuación.

SÍNTESIS DE LA CONTROVERSIA

DE LA DEMANDA Y DE LAS PRUEBAS ACOMPAÑADAS A LA MISMA.

Se inició esta causa en virtud de la demanda interpuesta en fecha 13 de agosto de 1997 por HYUNDAI DE VENEZUELA C.A., con fundamento en los siguientes alegatos:

  1. - Que el 1 de abril de 1999, HYUNDAI DE VENEZUELA C.A. y HYUNDAI MOTOR COMPANY celebraron un contrato en virtud del cual la primera mencionada fue designada distribuidor exclusivo para Venezuela de todos los productos HYUNDAI MOTOR COMPANY y que según se evidencia de correspondencia cruzada entre las partes y por numerosísimas operaciones comerciales de importación realizadas bajo las previsiones del citado contrato; dicha concesión exclusiva constituía en esencia “y de acuerdo con toda la información y negociación generada durante tres años”, un propósito expresa y tácitamente concebido para el largo plazo.

  2. - Que de acuerdo a las condiciones establecidas en la relación contractual: HYUNDAI DE VENEZUELA C.A. debía adquirir un mil vehículos automotores HMC como mínimo de cada año modelo para la venta; actuando por cuenta propia, sin representar o comprometer a HYUNDAI MOTOR COMPANY, y ésta determinaría bajo su propia discreción los vehículos a ser ofrecidos en venta al distribuidor para su distribución en el territorio; que la marca de vehículos HYUNDAI no tenía distribución, red de agencias ni servicios de reparación en el país, por lo cual el contrato de distribución exclusiva, por fuerza, implicaba la necesidad de efectuar cuantiosas inversiones no sólo en la adquisición de grandes lotes de vehículos y sus repuestos, sino en la preparación y organización de instalaciones de acondicionamiento y servicio de reparación, y en el entrenamiento de personal, debiendo su representada abstenerse de intervenir en cualquier negocio que implicara competencia para HYUNDAI MOTOR COMPANY, por lo que no podía darse ningún otro uso “a tan costosas instalaciones y organización”, de modo que de ocurrir un comportamiento de mala fe de parte de HYUNDAI MOTOR COMPANY, las inversiones impuestas a su mandante no podrían tener resultado positivo alguno, “sino que su destino inexorable era la ruina económica”; que el contrato imponía a su representada, además, crear una red de concesionarios y talleres autorizados, entrenarlos y prepararlos, pesando sobre ella las obligaciones de atender las reclamaciones de los adquirentes finales de los vehículos HYUNDAI; de fijar anualmente a HYUNDAI MOTOR COMPANY objetivos de ventas, de promoción y de negocios; de asumir el costo de la publicidad, en los términos que señalan, aparte de otras obligaciones conexas con las anteriores, no menos onerosas que aquéllas, que imponían a su representada el deber jurídico de garantizar la existencia en manos propias y de los sub-distribuidores, de cantidades suficientes de piezas de repuestos y proveer una calidad de servicio que no resultase inferior a la de marcas competitivas.

  3. - Que una vez efectuado el lanzamiento en forma cabal y exitosa, se canceló arbitrariamente la relación comercial para otorgar la concesión a una firma con la que HYUNDAI MOTOR COMPANY está vinculada por antiguas relaciones comerciales y económicas (MMC AUTOMOTRIZ S.A.). Alega la demandante que la demandada utilizó como razón de esta cancelación el hecho de que el término del contrato había expirado un año antes, no obstante haber las partes continuado con su ejecución, desconociendo la demandada de esta manera la obligación de indemnizar a HYUNDAI DE VENEZUELA, C.A., que habiendo cumplido con los gravosos compromisos a que la sometió el contrato y que le redujeron su patrimonio hasta la ruina económica, se quedó sin la oportunidad de obtener los beneficios comerciales que se derivarían de la concesión exclusiva que se le había otorgado.

  4. - Que en ejecución del negocio invirtió grandes sumas en el diseño y montaje de la estructura física del local, en la organización de la red de concesionarios y talleres y en la publicidad y promoción de eventos y el desarrollo de la imagen en el mercado, entre otros. Al referirse a estos gastos, la demandante explicó: i) Que la firma del contrato de distribución exclusiva fue precedida por la formulación de un estudio económico, destinado a comprobar la factibilidad de introducir exitosamente la marca en el mercado venezolano y subsiguientemente en el mercado suramericano; ii) Que HYUNDAI DE VENEZUELA C.A. se constituyó legalmente como sociedad de comercio en febrero de 1992 e instaló oficinas gerenciales y administrativas en Caracas, Maracay, Valencia y Puerto Cabello, para atender la recepción, reacondicionamiento, almacenaje, distribución, venta, administración y gerencia de la marca; contrata servicios aduanales de óptima calificación y diseña e implanta la logística para el almacenaje y distribución de los vehículos y repuestos, funcionando las oficinas administrativas en Caracas en la antigua planta de General Motors, Carapita, contando ésta con 800 m2 y un taller de 2.600 m2, organizando simultáneamente el Centro de Recepción Primaria en Puerto Cabello y el Centro de Acopio, Inspección y Acondicionamiento de Vehículos, en Turmero, estado Aragua, con área de 5000 m2; celebrando diversos contratos de arrendamiento sobre los inmueble sutilizados para desarrollar el negocio; iii) Que se logró integrar en una red de distribución de vehículos HYUNDAI en las distintas regiones y plazas del país a varias empresas con quienes se celebraron los respectivos contratos de concesión y distribución de vehículos HYUNDAI; iv) Que realizó consulta con todos los distribuidores de Latinoamérica, con el fin de constituir una asociación de distribuidores, medir el posible consumo de vehículos ensamblados en Venezuela y desarrollar un plan promocional y de publicidad que se pudiera aplicar a todos los países, con el fin de disminuir las cuantiosas inversiones publicitarias que hacían por separado, lo que le llevó a realizar en agosto de 1994 una convención en el Hotel Eurobuilding de Caracas, con la participación de la empresa HYUNDAI MOTOR COMPANY y los representantes de ésta en Panamá, Puerto Rico, Colombia, Ecuador, Costa Rica, Uruguay y Perú; v) Que los resultados concretos del esfuerzo humano, técnico y económico realizado se materializaron en una facturación o cifra de ventas superiores a los 3,8 millardos de Bolívares, equivalentes a más de treinta y seis millones de dólares americanos, obtenido todo ello desde el inicio de la operación comercial hasta el momento de su abrupta terminación; vi) Que la entrada de la marca HYUNDAI al mercado automotriz venezolano tuvo lugar en medio de la aguda crisis económica presente entre el trienio 1992/1994, de allí que la penetración y afianzamiento de la marca en el mercado constituyó una determinante demostración de eficiencia organizativa y de gestión gerencial; vii) Que la decisión final de ensamblar en Venezuela, tomada por HYUNDAI MOTOR COMPANY, favoreció a MMC Automotriz S.A., decisión que conoció su representada de manera indirecta a mediados del año 1995 por diversos medios de comunicación social; viii) Que el lapso de treinta y dos meses transcurridos desde la llegada del primer embarque hasta la carta del 11 de mayo de 1995 de HYUNDAI MOTOR COMPANY, a través de la cual da por terminada la relación contractual, no podía ser suficiente para permitir de modo alguno la recuperación de la inversión que se había venido efectuando HYUNDAI DE VENEZUELA, C.A., desde la fecha de suscripción del contrato el 1 de abril de 1992 hasta la referida carta del 11 de mayo de 1995, ya que durante ese lapso de treinta y siete meses HYUNDAI DE VENEZUELA C.A. había invertido directamente 28.524.469 DÓLARES AMERICANOS, cifras que provienen de los estados de resultados mensuales emanados de la contabilidad de la empresa, ponderados por el tipo de cambios Bolívar/Dólar para el cierre de cada uno de los meses considerados, según boletines del Banco Central de Venezuela; ix) Que introducir y posicionar exitosamente una marca automotriz en Venezuela, con miras a una permanencia en el largo plazo requiere, según los expertos del sector, de un plazo no menor de los seis (6) años. Tomando en cuenta que el contrato fue terminado en un plazo de treinta y siete (37) meses luego de haberse suscrito, la demandante afirma estar entonces autorizada para proyectar treinta y cinco (35) meses adicionales a los ya considerados.

    En cuanto a los fundamentos de derecho en los cuales se basa la pretensión, los nombrados apoderados accionantes refieren:

    Que la conducta desplegada por HYUNDAI MOTOR COMPANY “constituye un hecho ilícito, más precisamente un ilícito mercantil, y concretamente un abuso de derecho”.

    Que desde hace ya bastante tiempo la jurisprudencia nacional ha tomado cuenta de la posibilidad de cometer hechos ilícitos en ocasión de actos de comercio, toda vez que reconoce que la actuación dentro del campo mercantil no excluye a quien inflige daño injusto a otro de la obligación de resarcimiento, preceptuada en el artículo 1.185 del Código Civil.

    Que el daño “objeto del presente reclamo” consiste en la cuantiosísima inversión que el demandado le indujo a efectuar con el preciso objeto de abrir en el territorio nacional un nuevo mercado para su marca de vehículo, destacando que “Al hacer imposible la recuperación de la inversión efectuada por la abrupta y abusiva terminación del contrato luego de tan solo año y medio de haberse celebrado el contrato de distribución exclusiva, es a todas luces evidente que no podía existir posibilidad alguna ni de recuperación de los capitales que se había hecho necesario invertir para dar cumplimiento al contrato ni mucho menos de obtener utilidad alguna: el daño resarcible, pues alcanza tanto al daño emergente como el lucro cesante”. Al referirse a la relación de causalidad, argumenta la actora que la causación del daño estriba exclusivamente en la conducta abusiva, “contraria a la convivencia social desplegada por HYUNDAI MOTOR COMPANY… siendo ella la causa única del daño injusto sufrido”

    Por las razones expuestas e invocando las reglas de los artículos 1.264, 1.271, 1.273 y 1.185 del Código Civil, demandó a HYUNDAI MOTOR COMPANY para que conviniera en pagar, por concepto de daños y perjuicios en virtud del ilícito mercantil cometido, la suma de CATORCE MILLARDOS CIENTO DIECINUEVE MILLONES SEISCIENTOS DOCE MIL CIENTO SESENTA BOLÍVARES (Bs. 14.119.612.160,00), “derivados del costo de la introducción y del posicionamiento de la marca “Hyundai” en Venezuela”, o en su defecto a ello fuera condenada. Solicitaron la corrección monetaria de la cantidad demandada y que de conformidad con lo previsto en el artículo 249 del Código de Procedimiento Civil se realizara una experticia complementaria del fallo a los fines de la estimación de los daños y perjuicios.

    Luego de admitida la demanda y citado a la empresa demandada, mediante escrito de fecha 1 de abril de 1998 HYUNDAI MOTOR COMPANY, opuso las cuestiones previas contempladas en los ordinales 1° y 11° del artículo 346 del Código de Procedimiento Civil. En fecha 29 de abril de 1998, la actora rechazó y contradijo las cuestiones previas opuestas. Por decisión del 11 de agosto de 1998, el Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de esta Circunscripción Judicial declaró con lugar la cuestión previa del ordinal 1° del artículo 346 del Código de Procedimiento Civil, absteniéndose de realizar pronunciamiento alguno en cuanto a la otra cuestión previa.

    En fecha 7 de octubre de 1999, la Sala Político Administrativa de la extinta Corte Suprema de Justicia determinó, al resolver la consulta obligatoria de la declaración de falta de jurisdicción del juzgado a quo, que los tribunales de Venezuela sí tienen jurisdicción para conocer del juicio En relación con la cuestión previa del ordinal 11° del artículo 346 del Código de Procedimiento Civil, finalmente la misma fue declarada sin lugar por sentencia proferida en fecha 5 de octubre del 2001 por el Juzgado Superior Noveno en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana, contra la cual fue anunciado y formalizado recurso de casación por la parte demandada, el cual fue declarado sin lugar por la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia en fecha 10 julio del 2008.

    DE LA CONTESTACIÓN DE LA DEMANDA

    En fecha 13 de diciembre de 1999 la demandada consignó escrito de contestación a la demanda. Lo propio hizo en fechas 2 junio del 2003, 20 de junio del 2003, 25 de junio del 2003 y el 4 de julio del 2003, debiendo considerarse como válida y oportuna de consignada el 2 de junio del 2003, de conformidad con lo previsto en el ordinal 4° del artículo 358 del Código de Procedimiento Civil. El contenido de esta contestación es como sigue:

  5. - Que la reclamación planteada por HYUNDAI DE VENEZUELA debe tratarse como de índole extracontractual, por lo cual el convenio de distribución no puede ser la base de reclamaciones, pero que por cuanto impera en el libelo confusión entre lo uno y lo otro, a reserva de lo expuesto rechazaban y contradecían en todas y cada una de sus partes las reclamaciones de índole contractual.

  6. - Que los contratos de franquicia y distribución son contratos con objetos disímiles, con ejecución, obligaciones y responsabilidades distintas para las partes, refutando seguidamente la aseveración del libelo de que HYUNDAI DE VENEZUELA fue nombrada “Distribuidor Exclusivo” para Venezuela de todos los productos de Hyundai Corea, siendo lo correcto que la actora fue nombrada Distribuidora de los productos de HYUNDAI MOTOR COMPANY, “circunscritos a ciertos automóviles y partes para vehículos marca Hyundai”, según lo previsto en la sección 1 del convenio de distribución celebrado en fecha 1 de abril de 1992 entre las partes, por lo que la pretensión de la actora de haber sido nombrada distribuidora exclusiva para todos los productos Hyundai es errada y maliciosa, por pretender una generalidad que nunca fue voluntad expresa de Hyundai Corea.

  7. - Que la actora basa su pretensión en el convenio de distribución y no en una reclamación “extracontractual, señalando a la vez que no se trató de una franquicia sino de un “Convenio de Distribución”.

  8. - Que la afirmación de que el convenio tanto desde el punto de vista coreano como venezolano tenía como propósito un proyecto de largo alcance es incierta y se deriva de los errores en que incurre HYUNDAI DE VENEZUELA C.A. cuando habla de “franquicia”, siendo lo efectivamente acordado un convenio de distribución.

  9. - Que los derechos y obligaciones de las partes estaban limitados a un período comprendido entre el 1 de abril de 1992 y 30 de junio de 1994, como se comprueba con lo expuesto en las cláusulas 2.2 y 17.1 del citado convenio, cuyo contenido transcriben, haciendo hincapié en que no podía mantenerse a HYUNDAI MOTOR COMPANY en un estado de perpetua relación comercial.

  10. - Que la confesión que hace la actora en relación con el número de vehículos importados y por ella comercializados, “revela que jamás cumplió con las obligaciones asumidas” ya que en la sección 4.2 del Convenio de Distribución HYUNDAI DE VENEZUELA convino en comprar por lo menos 1.000 unidades de vehículos HMC en cada año y modelo para venta y distribución a través de sus distribuidores autorizados en el territorio, y como HYUNDAI MOTOR COMPANY producía para la venta 6 modelos distintos de vehículos Hyundai, con posibilidades de comercialización en el mercado nacional (Venezuela), ello significaba que HYUNDAI VENEZUELA debía adquirir no menos de 6.000 vehículos anuales. Esta obligación, afirma la demandada, fue ratificada tal y como se establece en la minuta de fecha 22 de enero de 1993, que refleja la citada obligación en la cláusula 1 del “Plan de Ventas”, aunque HYUNDAI DE VENEZUELA C.A. nunca cumplió con la obligación de adquirir el mínimo de vehículos que se había comprometido a comprar, incumplimiento que queda revelado en el cuadro estampado por la actora en su libelo.

  11. - Que tal como reconoce la propia actora, durante el año 1995 reflejó cero ventas como distribuidora de Hyundai y no colocó ninguna orden de compra de vehículo entre la fecha de vencimiento del convenio, el 30 de junio de 1994, y el 31 de mayo de 1995, fecha en que se le notificó a la actora el vencimiento del plazo convenido, lo que demuestra que era un hecho notorio que en 1994 HYUNDAI VENEZUELA no tenía la capacidad económica, administrativa y de infraestructura que se requería para comprar el número de unidades que Hyundai Corea consideraba conservadoramente que podía colocarse en el mercado venezolano.

  12. - Que unos ejecutivos de enorme experiencia en el mercado automotriz, como lo señala la propia actora, no se hubiesen dado cuenta de que habían firmado un contrato a veintiséis meses plazo, sin previsión alguna sobre prórroga y que en consecuencia sus inversiones debían ser acordes con dicho plazo, no siendo imputable a la demandada las fallas de la actora en ese sentido, además de que la demandada tampoco tenía razones para mantenerlos como distribuidores más allá del plazo fijo, “particularmente cuando Hyundai Venezuela no había cumplido las expectativas de la contratación, representadas en las ventas mínimas exigidas contractualmente, así como el relevante hecho de que se encontraba demandada judicialmente por el Banco Unión por falta de pago de obligaciones nacidas en el año 1993 y derivadas de pagarés no cancelados en su oportunidad”.

  13. - Que la actora reconoce la naturaleza contractual de sus inversiones y que su actividad como Distribuidora no fue nada exitosa pues no lograron vender los mínimos establecidos en el convenio, que tampoco fue cancelado arbitrariamente, puesto que no hubo tal cancelación. El convenio, aduce la demandada, expiró por cumplimiento del plazo establecido en el mismo, y a pesar de haber expirado el 30 de junio de 1994, fecha a partir de la cual HYUNDAI VENEZUELA no colocó orden alguna a HYUNDAI MOTOR COMPANY, nada hizo para activar el Convenio fuera de su lapso contractual y fue sólo el 11 de Mayo de 1995, cuando la demandada le informó algo que era del conocimiento de HYUNDAI VENEZUELA, o sea, que el Convenio había expirado el 30 de Junio de 1994”.

  14. - Que HYUNDAI MOTOR COMPANY no exigió a la demandante la realización de estudios de factibilidad, de actividades promocionales en Latinoamérica ni la creación de una red de concesionarios ni tal cosa era una obligación del contrato, por lo cual no puede correr con los costos de tales operaciones.

  15. - Que la marca en los círculos gubernamentales, industriales y con el público en general sufrió de manera adversa por culpa de Hyundai Venezuela, cuando fue objeto de demanda y condena en el caso del Banco Unión y por otros hechos de su sola responsabilidad, haciendo mención a una publicación en el diario La Razón, Caracas.

  16. - Que en cuanto a la alegada insuficiencia del plazo contractual para la recuperación de la inversión, insiste la demandada en que no se trató de una revocación del convenio, sino de que el mismo había expirado el 30 de junio de 1994; que la carta del Escritorio Amengual del 23 de junio de 1995 avisando recibo de la notificación de Hyundai Corea no demuestra un verdadero interés en mantener o exigir una extensión del convenio, recordando que si la actora firmó un contrato a plazo fijo, no prorrogable, nada puede reclamar por concepto de daño, y que si los basa en una relación extracontractual, no indica en qué consistió esa reclamación extracontractual y en qué instrumentos se funda.

    DE LAS PRUEBAS

    En fecha 9 de julio del 2003 la demandada HYUNDAI MOTOR COMPANY promovió las siguientes pruebas: a) reprodujo el mérito favorable a su representada de los documentos acompañados a la demanda como anexos “C” y “B” así como de la carta fechada el 31 de mayo de 1995, dirigida por el Sr. V.E.A.V. a su mandante; b) Informes acerca de la nota aparecida en el Diario “The D.J.-Venezuela’s Internacional Newspaper”, de fecha 12 de julio de 1995, cuya copia fotostática anexó; c) Informes acerca del reporte aparecido en los ejemplares que publica CAVENEZ, CÁMARA AUTOMOTRIZ DE VENEZUELA números 14, 26 y 36, de enero de 1994, enero de 1995 y enero de 1996, que anexó marcado “B”, “C” y “D”; d) Exhibición del documento original de fecha 11 de mayo de 1995 (comunicación recibida por la actora de HYUNDAI MOTOR COMPANY); e) Experticia contable a ser ejecutada sobre los estados financieros de HYUNDAI DE VENEZUELA C.A., correspondiente al año 1993, a fin de que los peritos designados se pronunciaran sobre los particulares indicados; f) Testimonial de los ciudadanos L.O., E.S. y J.M.G.; g) Informes a los fines de que el Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (SENIAT) suministrara la declaración de impuesto sobre la renta de HYUNDAI DE VENEZUELA C.A. correspondiente al ejercicio fiscal de 1993; h) Informes a la Superintendencia de Inversiones Extranjeras, a los fines de que informara sobre el registro en esa dependencia del Convenio de Distribución.

    Por su lado, la demandante promovió las siguientes pruebas:

    1. Mérito favorable de los distintos recaudos acompañados con la demanda; b) Documental consistente en carta de fecha 17 de agosto de 1994, traducida al idioma español por intérprete público c) Exhibición de ocho faxes, los cuales describen; d) Documental consistente en informe elaborado por el economista R.E.Q., cuya citación pidieron a objeto de que ratificara dicho documento mediante la prueba testimonial; e) Documentales consistentes en cinco reproducciones fotográficas; f) Mérito favorable que emana del poder otorgado por HYUNDAI MOTOR COMPANY a los abogados L.I.M., R.P.B., P.U. y A.M.Z.; g) pasaportes de los ciudadanos V.E.A.B. y V.E.A.V.; h) Informes a objeto de que se oficiara al Juzgado Superior Octavo en lo Civil, Mercantil y Bancario con Competencia Nacional para que informara acerca de los particulares indicados al efecto; i) Testimonial de los ciudadanos E.H., A.H., A.B., J.M.S., J.B., L.R., F.B., G.V., R.R., C.V., H.A., E.W., R.E.Q., O.M., I.S., NANY ROMERO, E.L., J.R.S., L.O., A.O., J.J., RAYA HELOU, M.L., C.M., E.P., M.M., H.H., L.S., H.M., S.S., L.R., P.R., P.H., M.D.C.O., R.R., V.A., R.S., C.S., A.M., R.R., G.A., O.A.C., G.A., U.A., J.J., N.B., P.B., A.C., J.P., E.H., Z.H., C.L., G.S., V.M., M.P., J.R., M.I.R., O.S., B.V., MENUJIM SHADAH, ANTONIO VESCE. INGO VIEHEWG y C.V..

    Mediante providencia de fecha 14 de agosto del 2003, el juzgado de cognición admitió las pruebas propuestas, a excepción del mérito favorable de los autos promovidos por ambas partes y de la prueba de informes ofrecida por la parte demandada. Por auto del 29 de julio del 2003, el a quo ordenó evacuar las pruebas admitidas, librando los oficios y comisiones pertinentes.

    El día 18 de septiembre del 2003, la representación judicial de la parte actora desistió de la declaración de los siguientes testigos: V.A., R.S., C.S., R.R., G.A., O.A.C., U.A., J.J., N.B., P.B., A.C., J.P., E.H., Z.H., C.L., G.S., M.I.R., O.S., MENUJIM SHADAH, ANTONIO VESCE, INGO VIEHJWEG, C.V., A.M., E.W., M.L., E.L., J.R.S., C.M., P.H., B.V., P.R., A.O. Y R.R.; solicitando en el mismo acto que se tomara declaración solamente a los ciudadanos RAYA HELOU, L.O., M.M., J.R., I.S., N.R., J.J., M.D.C.O., N.C., V.M., H.M., L.R., G.A., M.P., S.S., H.H., O.M., R.E.Q., E.P., L.S. y E.H..

    Oportunamente las partes rindieron informes y observaciones en primera instancia.

    DEL FALLO DE LA SALA DE CASACIÓN CIVIL

    Según ya fue expuesto, en fecha 12 de agosto de 2011 la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia declaró con lugar el recurso de casación anunciado por la parte demandante HYUNDAI DE VENEZUELA, C.A,. contra la sentencia dictada en reenvío por este Juzgado Superior el 14 de agosto de 2009 que declaró sin lugar la apelación ejercida por la demandante contra la sentencia dictada por el Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de esta Circunscripción Judicial el 21 de diciembre de 2004 que había declarado sin lugar la demanda intentada.

    En su fallo la Sala de Casación Civil, al declarar con lugar la segunda denuncia por Infracción de Ley relativa a la infracción, por errónea interpretación, del artículo 1.185 del Código Civil, estableció el siguiente criterio respecto al objeto de la controversia:

    Como puede observarse, la pretensión del demandante es por indemnización de daños y perjuicios materiales derivados de hecho ilícito. Tal hecho ilícito se habría producido en razón de la terminación abrupta de un contrato de distribución de vehículos Hyundai, luego que el demandante habría incurrido en múltiples gastos para la instalación, mercadeo, ventas y demás actividades comerciales para el cumplimiento del contrato.

    La recurrida negó la demanda, sobre la base de distintos planteamientos. El más fuerte consistió en señalar que la accionante aceptó en su escrito de demanda que a ella le correspondían los gastos de instalación, mercadeo ventas y demás actividades a los efectos de cumplir con la distribución exclusiva de los vehículos Hyundai y que todas la pruebas tendientes a demostrar esos gastos eran inútiles, pues eran actividades contractuales y la demanda era por indemnización de daño derivado de hecho ilícito o extracontractual.

    Aquí hubo una imprecisión conceptual de la recurrida, pues un hecho ilícito puede producirse a raíz de un contrato. Durante la vigencia de un contrato puede generarse una conducta paralela que puede catalogarse como un hecho ilícito.

    En este sentido la Sala de Casación Civil, en sentencia de fecha 5 de febrero de 2002, en el juicio seguido por la sociedad mercantil 23-21 Oficina Técnica de Construcciones, C.A., contra las sociedades de comercio con las denominaciones mercantiles Banco Unión S.A.C.A. y Banco Hipotecario Unido, S.A., exp. 99-973, sentencia N° 72, señaló, en cuanto al criterio favorable de reconocer el surgimiento de un hecho ilícito paralelo a la existencia de una relación contractual, lo siguiente:

    (…)

    El anterior criterio, fue reiterado en la sentencia de fecha 27 de abril de 2004, en el juicio seguido por el ciudadano J.P.P.M., contra los ciudadanos C.H.K.B. y Gerhardt O.K.R., sentencia N° 0324, exp. N° 2002-000472. En esa oportunidad, la Sala señaló lo siguiente:

    (…)

    Como puede evidenciarse, se ha venido reconociendo la posibilidad de existencia de un hecho ilícito entre sujetos que surja en forma simultánea a la relación contractual que los une. La recurrida interpretó que al demandarse el cobro de una indemnización de daños y perjuicios en materia extracontractual, no importaba o era impertinente el examen de los gastos derivados del cumplimiento del contrato, como si la actividad desplegada por el contratante fuese irrelevante por tratarse de un hecho ilícito.

    Tal criterio del Juez Superior no es compartido por la Sala, pues, de acuerdo a la doctrina expuesta anteriormente, se hace necesario la comprobación de dos supuestos: 1) el hecho debe implicar la violación de un deber legal independiente del contrato y 2) el daño causado por dicho hecho debe consistir en la privación de un bien patrimonial o moral distinto del beneficio mismo que asegura el contrato.

    De esta forma, no es posible determinar si hubo o no hecho ilícito durante la ejecución de un contrato, si a la vez no se examina si el daño causado fue producto de la privación de un bien o lesión distinto al beneficio intrínseco del contrato.

    El Juez de Alzada se cerró ante cualquier análisis probatorio o analítico sobre los gastos incurridos durante la ejecución del contrato, por el hecho de tratarse del cobro de indemnización de daños extracontractuales, pero ocurridos paralelamente a la ejecución del contrato. Ameritaba un análisis del daño reclamado y verificar si era algo aparte al beneficio intrínseco del contrato o no, a fin de determinar su eventual procedencia.

    Tal forma de decidir, comporta una errónea interpretación del artículo 1.185 del Código Civil, el cual dispone:

    (…)

    De acuerdo al criterio jurisprudencial de la Sala de Casación Civil antes expuesto, no obstante la existencia de una relación contractual entre las partes, puede surgir colateralmente un hecho ilícito, con ocasión o en relación con dicho contrato que origine daños materiales y morales. La posibilidad de indemnización de tal hecho ilícito, está consagrada en el citado artículo 1.185 del Código Civil.

    Llama la atención de la Sala, como el Juez Superior se apoyó en la decisión de la Sala Político Administrativa de fecha 21 de octubre de 1999, que resolvió la consulta sobre la falta de jurisdicción declarada en la instancia, para determinar que la materia contractual no formaba parte de la litis, y por ello no ameritaba el análisis de alegatos y pruebas sobre el particular. En realidad, la decisión de la Sala Político Administrativa, señaló lo siguiente:

    …Observa esta Sala que la sentencia consultada consideró que, dado que el título fundamental de la acción propuesta lo constituía el contrato, debe ser éste aplicado a los efectos de la determinación de la jurisdicción del caso de autos, sin importar el origen de la responsabilidad demandada, por la cual, al existir el Convenio celebrado, remisión expresa al arbitraje que debía efectuarse en la ciudad de Seúl, esta cláusula resultaba aplicable.

    En criterio de esta Sala la afirmación del Juez a quo antes mencionada, no puede ser considerada de manera absoluta. En efecto, si bien es cierto que en el Convenio celebrado entre las partes existía una cláusula expresa de sometimiento a arbitraje, debe efectuarse un análisis minuciosos de la situación específica para determinar la aplicabilidad de tal cláusula al caso en autos.

    Expresamente ha señalado la representación judicial de la parte actora que la demanda intentada en contra de Hyundai Motor Company se fundamenta en el supuesto hecho ilícito cometido por ésta. Asimismo alegó la comisión de un abuso de derecho, que le ocasiono daño a su representada. Ahora bien, con respecto a la mencionadas denuncias de responsabilidad, a decir de la sentencia consultada, no cabe pronunciamiento alguno acerca de su naturaleza contractual o extracontractual ya que el pronunciamiento no puede ser decidido en una simple incidencia. Al respecto, observa esta Sala, que no es cierto que tal calificación sea ajena a la decisión que se adopte en el caso de autos. Por el contrario, la clasificación del objeto de la pretensión, es un requisito indispensable a los efectos de la determinación de la jurisdicción para conocer el caso planteado. En tal sentido es necesario aclarar que, procesalmente es el demandante quien clasifica su pretensión, establece los límites de lo reclamado y proporciona la información fundamental que permite determinar cuáles son los tribunales llamados a conocer el litigio, no obstante que el demandado puede cambiar tal clasificación pero sólo en lo referente a sus circunstancias particulares. Así, el tribunal, a manera de ejemplo, al estudiar los casos que son sometidos a su decisión, debe atenerse al motivo que ha ocasionado la demanda, y en los casos en que la variación de dichos motivos pudiera dar lugar a cambios en la jurisdicción correspondiente, no le estaría dado modificar, en perjuicio del demandante su pretensión original. En otras palabras, advierte esta Sala, que si la demanda ha sido planteada fundamentada en motivos “extra contractuales”, ésta debe, en principio y a los efectos de la presente decisión, ser tratada como tal.

    Resulta necesario también, en esta instancia procesal, realizar un análisis de la relación bajo la cual encuentran las partes en litigio. En tal sentido, observa esta Sala, que en materia no debatida la celebración de un contrato de exclusividad ´para la distribución de los productos elaborados por la demandada. Además, también es aceptado ´por las partes, la culminación de dicho contrato. Así mismo se ha alegado la continuación de la relación comercial, aún después de la pérdida de vigencia del vínculo contractual que uniera a las partes.

    Con respecto a lo anterior, observa esta Sala, que habiendo perdido vigencia el contrato celebrado, como fuera alegado, han podido producirse entre las partes relaciones no vinculadas al contrato original. En este sentido, las relaciones suscitadas entre las partes posteriormente a la pérdida de vigencia del contrato, no guarda con éste relación, es decir, han nacido entre las partes, según se alega, deberes y obligaciones que no fueron causados en el contrato, y por lo tanto no puede éste serles aplicable.

    De tal forma que la cláusula 24.2 que establece que cualquier disputa o reclamo que surja de o en relación con el presente Convenio o cualquier violación del presente será saldado definitivamente mediante arbitraje no es extensible a todas las reclamaciones que puedan existir contra la demandada, sino solamente aquellas que sean la consecuencia de actuaciones suscitadas dentro del marco temporal del contrato, concluido el cual no es posible aplicar la cláusula in comento a relaciones posteriores. Por otra parte, en el caso de autos se alega el incumplimiento de deberes genéricamente protegidos por el legislador nacional, como lo son, la buena fe en la contratación y la represión del abuso de derecho, lo cual según a expresado la parte demandada, han sido vulnerados, en el ámbito contractual (fuera de la aplicación del convenio) lo cual evidencia del hecho de no estar en ningún momento en disputa el cumplimiento del contrato celebrado…

    Como puede observarse, la decisión de la Sala Político Administrativa comprende perfectamente el problema debatido, y logra diferenciar el hecho de que se trata de la reclamación de un hecho ilícito extracontractual, surgido en forma paralela a la ejecución de un contrato, y por lo tanto no le era aplicable la cláusula de arbitraje en Corea; pero ello no indica que el Juez para decidir deba olvidarse del contrato, pues debe analizar bien la pretensión procesal y cotejar el daño extracontractual reclamado comparándolo con el beneficio natural del contrato para determinar su procedencia o no.

    La recurrida le dio al mencionado artículo 1.185 del Código Civil, un alcance y contenido más restringido, cerrándose a la posibilidad de permitir una posible indemnización por daño extracontractual ocurrido durante la ejecución de un contrato, sin examinar los supuestos antes especificados, descartando automáticamente todas las pruebas y alegatos por el simple hecho de tratarse de gastos y erogaciones ocurridas durante la ejecución del convenio.

    Por las razones señaladas, la presente denuncia se declara procedente, para que el Juez de reenvío que resulte competente determine si existe el daño demandado, coteje la pretensión procesal con el beneficio natural derivado de la ejecución del contrato, y así pueda entrar al conocimiento del fondo del asunto sin descartar automáticamente la pretensión de indemnización de hecho ilícito por el simple motivo de provenir durante la ejecución de un contrato. Así se decide”.

    Con fundamento en las anteriores consideraciones, la Sala de Casación Civil casó el fallo impugnado por la demandante y ordenó el pronunciamiento de una nueva decisión que acate la doctrina por ella establecida y que se cita en la transcripción hecha.

    Estableció entonces la Sala, como doctrina vinculante para esta Alzada conforme a lo dispuesto por el artículo 322 del Código de Procedimiento Civil, que sí es posible deducir una reclamación de indemnización por daño extracontractual ocurrido durante la ejecución de un contrato, estableciendo que el hecho ilícito sí puede producirse a raíz de un contrato ya que durante la vigencia de éste puede generarse una conducta paralela que puede ser catalogada como un hecho ilícito. En tal sentido la Sala concluyó que ameritaba un análisis del daño reclamado a fin de determinar si el daño que se alega causado fue producto de la privación de un bien material o moral distinto al beneficio intrínseco del contrato. Es por ello que la Sala ordena que se dicte un nuevo fallo para que el juez de reenvío “determine si existe el daño demandado, coteje la pretensión procesal con el beneficio natural derivado de la ejecución del contrato, y así pueda entrar al conocimiento del fondo del asunto sin descartar automáticamente la pretensión de indemnización de hecho ilícito por el simple motivo de provenir durante la ejecución de un contrato”, lo cual indica que corresponderá entonces a esta Alzada analizar los alegatos y pruebas de los gastos y erogaciones derivadas del contrato y cuya indemnización reclama la demandante y determinar si procede dicha indemnización aún a pesar de provenir de la ejecución de un contrato, tratándose la presente de una demanda de indemnización por hecho ilícito.

    No estando afectada esta juzgadora de alguna causal de inhibición para decidir la presente causa por no haber sido la juez que dictó el fallo casado, procede esta Alzada a emitir pronunciamiento conforme a los siguientes fundamentos:

    MOTIVOS PARA DECIDIR

    La demandante comienza por afirmar que celebró con la demandada un contrato “en virtud del cual fuera nombrada Distribuidor Exclusivo para Venezuela de todos los productos HMC”, acompañando como prueba de esa convención el instrumento que la contiene, emitido en idioma inglés y traducido al castellano por intérprete público, cursante a los folios 63 al 109 de la primera pieza. La existencia de esta relación contractual debe ser considerada como un hecho no controvertido en esta causa no sólo porque no fue negada por la demandada, sino que ésta aceptó dicha relación (aunque no aceptó que el carácter de distribuidora fuese para todos sus productos) al afirmar en su contestación que “la actora fue nombrada Distribuidora de los productos HMC, circunscritos éstos a ciertos automóviles y partes para vehículos marca Hyundai”, significando.

    Se trató, agrega la actora, tanto desde la parte coreana como de la venezolana, de “desarrollar un proyecto de largo plazo en sus alcances económicos, operativos y comerciales”. Sin embargo existe una aparente contradicción entre esta afirmación y lo establecido en la cláusula 17.1 del contrato, que reza:

    ….El presente Convenio entrará en vigencia en la fecha de su ejecución y, a menos que sea dado por terminado conforme a la Sección 17.2, continuará en vigencia hasta el 30 de junio de 1994.

    .

    Contradicción ésta que se analizará más adelante.

    Ahora bien, Hyundai de Venezuela C.A. arguye que el 11 de mayo de 1995, “o sea, once (11) meses después de vencido el lapso originalmente estipulado en el contrato”, Hyundai Motor Company le envió por fax una carta, participándole que la relación negocial había expirado el 30 de junio de 1994. Esta cancelación, que califica de abrupta, es conceptuada como antijurídica por la actora, pues representa, desde su óptica, un abuso de derecho. Se fundamenta entonces la presente demanda de indemnización en la supuesta terminación unilateral y abrupta del contrato por parte de la demandada, terminación que la actora alega se evidencia de la comunicación antes mencionada y cuyo objetivo fue conceder la distribución de los productos a una empresa relacionada o vinculada comercialmente con la demandada: MMC AUTOMOTRIZ, S.A.

    Ahora bien, en la oportunidad de contestar la cuestión de falta de jurisdicción, la demandante alegó:

    …La demandada ignora la naturaleza y origen de la acción planteada, y en razón de una práctica ilícita, reprochable y antijurídica, pretende aplicar una norma del contrato estipulada para regular las obligaciones de las partes durante su vigencia, a una acción de responsabilidad extracontractual consagrada en el artículo 1185 del Código Civil, y surgida con posterioridad a la extinción del contrato, por lo tanto la Cláusula Compromisoria no es aplicable, pues e.r. el contrato durante su vigencia, y del mismo Convenio de Distribución se evidencia su terminación por vencimiento del plazo el 30 de junio de 1994…omissis…

    En efecto, al quedar concluido el contrato con todo su contenido de estipulaciones, quedó planteada una situación post-contractual que era digna de respeto: la marca de vehículos automotores HYUNDAI había quedado establecida exitosamente en Venezuela, y nuestra representada había quedado arruinada, por aplicar todo su patrimonio a lograr aquel objetivo y a la vez resultar privada de recuperación de su inversión.

    No queda duda de que el contrato estaba concluido por haber llegado a su término de vencimiento y las relaciones contractuales que él generaba extinguidas, pero el hecho de rehusar HYUNDAI MOTOR COMPANY la debida indemnización a HYUNDAI DE VENEZUELA, constituye un ILICITO MERCANTIL que es la causa de esta acción.

    …omissis…

    B) Ignora que la aplicación del Derecho extranjero y el arbitraje era un medio para dirimir las diferencias o disputas que pudiesen surgir entre las partes durante la vigencia del contrato, es decir que la cláusula compromisoria sólo regulaba las situaciones internas del contrato y sometidas a su vigencia, por cuanto intenta aplicar la cláusula compromisoria a la comisión de un hecho ilícito ocurrido después de la terminación del contrato: El irrespeto a una situación post-contractual es lesiva al derecho y a la convivencia social

    .

    Con estas afirmaciones la demandante reconoce expresamente que el contrato que la vinculaba con la demandada HYUNDAI MOTOR COMPANY expiró naturalmente por vencimiento del término el 30 de junio de 1994. Es por ello que la demandante se opuso a la cuestión previa de falta de jurisdicción promovida por la demandada, afirmando que la cláusula arbitral contenida en el contrato no aplicaba a la presente controversia ya que: (i) el contrato había terminado por vencimiento del término el 30 de junio de 1994, y (ii) la presente demanda se circunscribe a una pretensión de indemnización por hecho ilícito, no a un reclamo de naturaleza contractual, por lo que no aplica la cláusula arbitral que vinculaba exclusivamente al tema contractual. Estos alegatos de la actora en su escrito de rechazo a la cuestión previa de falta de jurisdicción constituyen también una aparente contradicción con lo argumentado en el libelo de demanda en cuanto a que el contrato habría sido terminado de forma abrupta y arbitraria por la demandada sin mediar justa indemnización por esa terminación unilateral. Más adelante también se analizará esta aparente contradicción.

    La Sala Político Administrativa de la extinta Corte Suprema de Justicia, al resolver la consulta de la decisión del juez a quo sobre la cuestión previa de falta de jurisdicción, acogió los argumentos de la demandante HYUNDAI DE VENEZUELA, C.A., al establecer lo siguiente:

    Expresamente ha señalado la representación judicial de la parte actora que la demanda intentada en contra de Hyundai Motor Company se fundamenta en el supuesto hecho ilícito cometido por ésta. Asimismo alegó la comisión de un abuso de derecho, que le ocasionó daños a su representada. Ahora bien, con respecto a las mencionadas denuncias de responsabilidad, a decir de la sentencia consultada, no cabe pronunciamiento alguno acerca de su naturaleza contractual o extracontractual ya que tal pronunciamiento no puede ser decidido en una simple incidencia. Al respecto, observa esta Sala, que no es cierto que tal calificación sea ajena a la decisión que se adopte en el caso de autos. Por el contrario, la calificación del objeto de la pretensión, es un requisito indispensable a los efectos de la determinación de la jurisdicción para conocer del caso planteado. En tal sentido, es necesario aclarar que, procesalmente, es el demandante quien califica su pretensión, establece los límites de lo reclamado y proporciona la información fundamental que permite determinar cuáles son los tribunales llamados a conocer del litigio, no obstante que el demandado puede cambiar tal calificación pero sólo en lo referente a sus circunstancias particulares. Así, el tribunal a manera de ejemplo, al estudiar los casos que son sometidos a su decisión, debe atenerse al motivo que ha ocasionado la demanda, y en los casos en que la variación de dichos motivos pudiera dar lugar a cambios en la jurisdicción correspondiente, no le estaría dado modificar, en perjuicio del demandante su pretensión original. En otras palabras, advierte esta Sala, que si la demanda ha sido planteada fundamentada en motivos “extracontractuales”, ésta debe, en principio y a los efectos de la presente decisión, ser tratada como tal.

    Resulta necesario también, en esta instancia procesal, realizar un análisis de la relación bajo la cual se encuentran las partes en litigio. En tal sentido, observa esta Sala que es materia no debatida la celebración de un contrato de exclusividad para la distribución de los productos elaborados por la demandada. Además, también es aceptado por las partes, la culminación de dicho contrato. Asimismo se ha alegado la continuación de la relación comercial, aún después de la pérdida de vigencia del vínculo contractual que uniera a las partes.

    Con respecto a lo anterior, observa esta Sala, que habiendo perdido vigencia el contrato celebrado, como fuera alegado, han podido producirse entre las partes relaciones no vinculadas al contrato original. En este sentido, las relaciones suscitadas entre las partes posteriormente a la pérdida de vigencia del contrato, no guardan con éste relación, es decir, han nacido entre las partes, según se alega, deberes y obligaciones que no fueron causados en el contrato, y por lo tanto no puede éste serles aplicable.

    De tal forma que la cláusula 24.2 que establece que cualquier disputa o reclamo que surja de o en relación con el presente Convenio o cualquier violación del presente será saldado definitivamente mediante arbitraje no es extensible a todas las reclamaciones que puedan existir contra la demandada, sino solamente a aquellas que sean consecuencia de actuaciones suscitadas dentro del marco temporal del contrato, concluido el cual no es posible aplicar la cláusula in comento a relaciones posteriores. Por otra parte, en el caso de autos se alega el incumplimiento de deberes genéricamente protegidos por el legislador nacional, como lo son, la buena fe en la contratación y la represión del abuso de derecho, lo cual según ha expresado la parte demandante, han sido vulnerados, en un ámbito extracontractual (fuera de la aplicación del convenio) lo cual se evidencia del hecho de no estar en ningún momento en disputa el cumplimiento del contrato celebrado.

    Por las razones anteriores, considera esta Sala, que no es aplicable la cláusula 24 del contrato al caso de autos, por lo cual se pasa a determinar la jurisdicción competente, y a tales efectos se observa que el artículo 40 de la Ley de Derecho Internacional Privado establece que “los tribunales venezolanos tendrán jurisdicción para conocer de los juicios originados por el ejercicio de acciones de contenido patrimonial: 2°) Cuando se ventilen acciones relativas a obligaciones que deban ejecutarse en el territorio de la República o que se deriven de contratos celebrados o de hechos verificados en el mencionado territorio.”

    En vista de las anteriores consideraciones esta Sala considera que los tribunales venezolanos sí tienen jurisdicción para conocer del caso planteado en autos. Así se decide

    .

    La Sala Político Administrativa dictó entonces un fallo en el cual declaró que el contrato que vinculaba a ambas partes del juicio se encontraba terminado, conclusión ésta a la cual previamente también había arribado la propia demandante al afirmar que el contrato había terminado por expiración natural de su término de vigencia y, por tanto, no era aplicable a esta causa la cláusula arbitral contenida en el contrato.

    Ahora bien, por expreso mandato de la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia en su sentencia del 12 de agosto del 2011, esta Alzada debe concluir que el hecho de que el contrato que vinculaba a las partes hubiese terminado (la causa de la terminación, bien sea por expiración del término o bien sea por terminación unilateral arbitraria de la demandada, será analizada y establecida más adelante en este fallo) no impide que se pueda reconocer la existencia de un daño extracontractual ocurrido durante la celebración de ese contrato y, por tanto, esta Alzada está en la obligación de analizar los alegatos y pruebas de la demandante sobre hechos ejecutados durante la vigencia del contrato a fin de determinar si de tales alegatos y pruebas se evidencia la ocurrencia de un daño extracontractual durante la ejecución del contrato, determinación que hará este tribunal cotejando la pretensión procesal con el beneficio natural derivado de la ejecución del contrato a fin de establecer si hubo o no un daño extracontractual resarcible, todo ello en correcta interpretación de lo establecido en el artículo 1.185 del Código Civil.

    La empresa querellante alega, por un lado, haber sufrido un daño, y por el otro, que el mismo ha sido el resultado de una conducta activa e ilícita de la demandada, lo cual nos ubica en el terreno de la responsabilidad civil subjetiva, configurada, como sabemos, por el daño, por el hecho ilícito y por la relación de causalidad. El éxito de la demanda está condicionado desde luego a que el demandante demuestre satisfactoriamente la existencia de cada uno de estos extremos.

    En lo que al DAÑO se refiere, el artículo 1.273 del Código Civil establece:

    Los daños y perjuicios se deben generalmente al acreedor, por la pérdida que haya sufrido y por la utilidad de que se le haya privado, salvo las modificaciones y excepciones establecidas a continuación

    .

    Ahora bien, En el caso de autos, la actora expone en el capítulo III de su libelo: a) que la concesión de la franquicia de Distribución Exclusiva para Venezuela “de todos los productos de Hyundai Motor Company” fue un propósito concebido, tanto por la parte coreana como por la parte venezolana, a largo plazo; b) que “A los efectos de dar cumplimiento a las obligaciones derivadas del referido contrato, que competían a HYUNDAI DE VENEZUELA, C.A., ésta realizó…importantes inversiones e incurrió en elevados gastos”, los cuales discriminó en once puntos, que corresponden, explica, a tres grandes agrupaciones: gastos de organización, promoción y ventas; administración y servicios y costos financieros. Los gastos en cuestión, según la querellante, fueron los siguientes: 1) Estudio económico de factibilidad. Diseño de la estructura organizativa y montaje de la estructura física de Hyundai de Venezuela. 2) Organización interna. 3) Red de concesionarios y talleres autorizados. 4) Publicidad. 5) Promoción y eventos. 6) Viajes. 7) Promoción Latinoamericana. 8) Volúmenes comerciales facturados. 9) Imagen de Hyundai en el mercado venezolano. 10) Desarrollo del plan de ensamblaje de los vehículos Hyundai en Venezuela. 11) Inversión realizada por Hyundai de Venezuela C.A.

    Al determinar el daño, la actora expone:

    …Tal como se desprende de los hechos narrados el daño objeto del presente reclamo consiste en la cuantiosísima inversión que el demandado indujo a mi representada a efectuar con el preciso objeto de abrir dentro de la República de Venezuela un nuevo mercado para su marca de vehículos, efectuar el lanzamiento de su producto y crear la red para la distribución y comercialización de una marca nueva de vehículo en el país. Al hacer imposible la recuperación de la inversión efectuada por la abrupta y abusiva terminación del contrato luego de tan sólo año y medio de haberse celebrado el contrato de distribución exclusiva, es a todas luces evidente que no podía existir posibilidad alguna ni de recuperación de los capitales que se había hecho necesario invertir para dar cumplimiento al contrato y mucho menos de obtener utilidad alguna: el daño resarcible, pues alcanza tanto al daño emergente como el lucro cesante

    .

    Luego, demanda a HYUNDAI MOTOR COMPANY para que convenga en pagarle, por daños y perjuicios, CATORCE MILLARDOS CIENTO DIECINUEVE MILLONES SEISCIENTOS DOCE MIL CIENTO SESENTA BOLÍVARES (Bs. 14.119.612.160,00), “derivados del costo de la introducción y del posicionamiento de la marca “Hyundai” en Venezuela”.

    La determinación del daño, en los términos expuestos, trasluce nítidamente que lo que pretende la actora es que su adversaria le reembolse lo que ella invirtió en el “lanzamiento de su producto”, “en la creación de la red de concesionarios” y “en el posicionamiento de la marca Hyundai”, todo ello en virtud de la abrupta y arbitraria terminación del contrato que la demandante alega hizo la demandada.

    Para decidir este Tribunal observa:

    La demandante alega que ambas partes del contrato de distribución tenían el propósito concebido de mantener una relación comercial a largo plazo, todo ello con el fin de justificar que resultaba necesario que la demandada permitiera que la relación comercial subsistiera por un plazo mucho mayor a fin de lograr los objetivos. Sin embargo esta Alzada observa que la parte actora no aportó pruebas que evidencien que ambas partes tuvieron la intención de establecer una relación contractual a largo plazo o indefinida o permanente, por el contrario, el hecho de que las partes expresamente hayan establecido en la cláusula 17.1 del contrato que dicha relación contractual se mantendría vigente hasta el 30 de junio de 1994 y el hecho de que no exista prueba alguna de que las partes hayan acordado prorrogar o extender dicha relación contractual más allá de la fecha de vigencia establecida en el contrato, genera el convencimiento a este tribunal de que las partes tuvieron la intención de celebrar una convención de vigencia temporal limitada hasta el 30 de junio de 1994 porque así está claramente manifestado en el contrato, sin que existan elementos que demuestren que la intención de las partes era contraria a lo que expresamente establecieron en el contrato. Y así se decide.

    Alega también la demandante que HYUNDAI MOTOR COMPANY debe resarcirle por todos los gastos en que incurrió con ocasión a la ejecución del contrato (gastos derivados de los costos de introducción y posicionamiento en el mercado de la marca) en virtud del hecho ilícito que constituyó la terminación arbitraria y abrupta del contrato que las vinculaba a ambas. Para demostrar dicha terminación unilateral arbitraria, la actora promovió una comunicación que le fue dirigida por la demandada el 11 de mayo de 1995, enviada por fax, participándole que la relación negocial había expirado el 30 de junio de 1994.

    Según la demandante, el tenor de esta correspondencia es el siguiente:

    11 de mayo de 1.995 Sr. V. Amengual Presidente, Hyundai de Venezuela, S.A. Av. Intercomunal de Antimano Antigua Planta de la General Motors Carapa Caracas, Venezuela Estimado Señor Amengual: Sirva la presente para confirmarle que nuestra relación de negocios con Hyundai de Venezuela, C.A. acerca del Acuerdo de Distribución que data del primero de abril de 1992 ha expirado en fecha 30 de junio de 1994.

    Por consiguiente, de acuerdo a lo establecido en la Sección 13 del Acuerdo sobre Distribución, estamos exigiendo cesar el uso de anuncios distintivos y/o menciones que le faculten como importador de Productos Hyundai que actualmente existan en sus locales, o cualquier otro que pueda haber sido colocado o fijado; o cualquier otro uso de Hyundai o HMC marca registrada o productos llamados Hyundai y otras marcas registradas relacionadas. Asimismo, por favor absténgase de hacer referencias sobre su capacidad como distribuidor, independientemente de las quejas que le pueda merecer tal propósito. Su seguro servidor, K.H. Chung. Gerente General Equipo para Latinoamérica

    .

    La demandada, lejos de impugnar o desconocer esta comunicación, expresamente reconoció que efectivamente el 11 de mayo de 1995 le informó a HYUNDAI DE VENEZUELA C.A., algo que era del conocimiento de ésta, “o sea, que el Convenio había expirado el 30 de Junio de 1994”. De hecho, la demandada pidió la exhibición de esa comunicación, dando a entender con ello que ésta obraba en poder de la actora, todo lo cual lleva a esta Alzada a considerar como fidedigna dicha reproducción de esa comunicación ya que ambas partes la reconocen como cierta y fiel. Por consiguiente, se da por probado que en fecha 11 de mayo de 1995 la accionada envió a la accionante el fax aludido por ésta, en los términos reproducidos. Y así se decide.

    Esa supuesta terminación unilateral de la relación comercial, que HYUNDAI DE VENEZUELA C.A. califica de abrupta y alega que se evidencia de la comunicación antes mencionada, es lo que constituye, en su sentir y según lo alegado en el libelo de demanda, la conducta antijurídica (abuso de derecho) generadora del daño, al impedirle la recuperación de la inversión y truncar toda posibilidad de ganancia.

    Ahora bien, en su escrito de informes de la apelación que dio lugar al reenvío que es objeto de esta incidencia la demandante alega enérgicamente, lo siguiente:

    La circunstancia sobre la que gravita esta acción es la abrupta ruptura de una relación comercial entre la partes de litigio, relación que tuvo su origen y comienzo en un mero contrato de distribución por tiempo limitado pero que se amplió tanto en su contenido como en su tiempo, en base a un negocio distinto y paralelo en forma que abarcó prestaciones no previstas en aquel contrato de distribución y que se referían …omissis… no sólo respecto a las prestaciones originalmente pactadas sino sobre las referentes a las preparaciones de todo tipo que se hacen necesarias para la instalación en el país de un proceso de ensamblaje industrial…omissis… Fue necesario también, que la sentencia recurrida hiciere gravitar el mérito de la cuestión controvertida, en una conclusión que hace acerca de la actitud y conducta de la parte demandada sobre el dilema de si había ella o no manifestado a la actora intención de negociar un nuevo contrato con la demandada. Este dilema no tiene caso ni salida en la presente acción pues no es eso el hecho que se reclama. El hecho reclamado lejos de referirse a celebrar o no un nuevo contrato es, por el contrario, que habiéndose establecido en el terreno de los hechos una relación comercial distinta en contenido y tiempo del contrato de distribución, esta relación fuese abruptamente terminada en el preciso momento en que la demandada tuvo un convenio de ensamblaje y lo llevase a efecto con un tercero, habiéndose, valido de la actividad de la actora para preparar dicho plan, siendo que la actora se había encargado de hacer los estudios, los preparativos, los contactos y la ampliación de prestaciones que se habían requerido, y que ello había sido auspiciado por la demandada, como quedó comprobado por prueba documental y prueba de testigos concordantes y determinantes

    .

    Pueden observarse de estos señalamientos, que la demandante en sus informes de Alzada no se limita a reiterar su argumento de que la relación contractual entre las partes fue arbitrariamente terminada de forma unilateral por Hyundai Motor Company, sino que también afirma que además de la relación que los vinculaba conforme a los términos del contrato, nació una nueva relación comercial que ampliaba en tiempo a la relación del contrato de distribución, derivada de la posibilidad de establecer un negocio de ensamblaje de vehículos. Estos señalamientos obligan en consecuencia a establecer si es verdad que “el hecho reclamado…es...que habiéndose establecido en el terreno de los hechos una relación comercial distinta en contenido y tiempo del contrato de distribución, esta relación fuese terminada en el preciso momento en que la demandada tuvo un convenido de ensamblaje y lo llevase a efecto con un tercero”.

    Visto que ese negocio distinto y paralelo al de distribución de que habla la demandante en sus informes de alzada, se refirió a “la preparación de ensamblaje en el país de los vehículos marca Hyundai y la consiguiente distribución de los vehículos así ensamblados, en el área Latinoamericana”, es menester reseñar aquí lo expuesto en la demanda acerca de esa actividad preparatoria de ensamblaje. Los hechos capitales que en ese orden dio a conocer la actora fueron los siguientes:

  17. - Que a comienzos de 1992, en el primer viaje a Corea, el presidente de HYUNDAI DE VENEZUELA C.A. “planteó” a los señores K.C. y T.L., la necesidad de comenzar la importación de vehículos “conjuntamente con un ensamblaje de autobuses”, al presentir que la apertura para la importación de vehículos armados no duraría mucho tiempo;

  18. - Que a partir de ese momento y durante los años de 1993, 1994 y 1995 HYUNDAI DE VENEZUELA C.A., dedicó considerable tiempo, recursos humanos y económicos al estudio del ensamblaje de vehículos Hyundai en A.L., contemplando las alternativas de que los mismos fuesen ensamblados en Venezuela, Colombia o Ecuador; que las conclusiones resumidas de la investigación señalaron que con excepción de México, ningún otro país reunía tantas ventajas como Venezuela, ventajas que pormenorizadamente describió;

  19. - Que sobre el posible ensamblaje de vehículos Hyundai en Venezuela existe una voluminosa documentación “que soporta razonablemente el valor estimado de la franquicia”; sin la cual HYUNDAI MOTOR COMPANY o cualquier ensambladora interesada se vería obligada a incurrir en gastos de grandes proporciones;

  20. - Que según su proyección, y siendo Venezuela la sede del ensamblaje y distribución, se contemplaba la fabricación de un mínimo de 56.200 vehículos, sólo en los modelos Excel y Accent, en el lapso de cinco años, distribuidos en veintiséis países de A.d.S., Centro América y El Caribe;

  21. - Que realizó consulta con todos los distribuidores de Latinoamérica, con el fin de constituir una Asociación de Distribuidores; medir el posible consumo de vehículos ensamblados en Venezuela y desarrollar un plan promocional y de publicidad con el fin de disminuir las cuantiosas inversiones publicitarias que hacían por separado; lo cual les llevó a realizar en agosto de 1994 una convención en el Hotel Eurobuilding de Caracas con la participación de la empresa HYUNDAI MOTOR COMPANY y los representantes de ésta en los siguientes países: Panamá, Puerto Rico, Colombia, Ecuador, Costa Rica, Uruguay y Perú, en la que se acordó crear la Asociación de Distribuidores de Latinoamérica, nombrándose como presidente al señor V.A.V.;

  22. - Que resulta ilegítimo, ilícito e insólito, que mientras Hyundai de Venezuela C.A., hacía todo el complejo y costoso trabajo de costos y de capacidad industrial en el país, incluyendo agotadoras reuniones de trabajo con técnicos y gerentes de la Corporación Automotriz RV S.A. (Renault), consultas con otras ensambladoras y estudios de la factibilidad de Colombia y Ecuador, con el conocimiento y anuencia de HMC, y una vez efectuado el lanzamiento en forma cabal y exitosa de la marca Hyundai en Venezuela, se cancele arbitrariamente la relación comercial para otorgar similar contrato a MMC AUTOMOTRIZ S.A., decisión que conoció de manera indirecta a mediados de 1995 por diversos medios de comunicación.

    Como puede notarse, es verdad que la actora alegó que con el consentimiento de la demandada estuvo escrutando la posibilidad de ensamblar en Venezuela los vehículos Hyundai, reiterando que en esa labor invirtió recursos humanos y económicos. Pero una simple revisión del libelo de demanda, de sus fundamentos de hecho y de derecho, revela, a juicio de esta Alzada que HYUNDAI DE VENEZUELA C.A., no alegó como hecho causante del daño la terminación unilateral de la relación negocial concerniente al estudio del posible ensamblaje en Venezuela de dichos vehículos y su distribución en el mercado latinoamericano, pues, en el capítulo relativo a la culpa la demandante expresó que la conducta que censura es la desplegada por la demandada al resolver “abruptamente el contrato de distribución que había celebrado” (negrillas del tribunal), cerrando su idea con la aseveración de que la suma reclamada (Bs. 14.119.612.160,00) deriva “del costo de la introducción y del posicionamiento de la marca “Hyundai” en Venezuela”.

    Nuevamente cita esta Alzada los alegatos de la demandante en su libelo acerca de lo que ella calificó como el daño que fundamenta su pretensión:

    Tal como se desprende de los hechos narrados, el daño objeto del presente reclamo consiste en la cuantiosísima inversión que el demandado indujo a mi representada a efectuar con el preciso objeto de abrir dentro de la República de Venezuela un nuevo mercado para su marca de vehículos, efectuar el lanzamiento de su producto y crear la red para la distribución y comercialización de una marca nueva de vehículo en el país. Al hacer imposible la recuperación de la inversión efectuada por la abrupta y abusiva terminación del contrato luego de tan sólo año y medio de haberse celebrado el contrato de distribución exclusiva, es a todas luces evidente que no podía existir posibilidad alguna ni de recuperación de los capitales que se había hecho necesario invertir para dar cumplimiento al contrato y mucho menos de obtener utilidad alguna: el daño resarcible, pues alcanza tanto al daño emergente como el lucro cesante

    .

    Inmediatamente después afirma que la culpa de la demandada queda evidenciada cuando “la demandada da por resuelto abruptamente el contrato de distribución exclusiva que había celebrado”.

    Estas expresiones, dada su indiscutible claridad, excluyen el negocio de ensamblaje como fuente de la responsabilidad que reclama la demandante en su pretensión, toda vez que en definitiva lo que se cuestiona en el libelo es, se repite, la ruptura abrupta del “contrato de distribución que se había celebrado”; pero este contrato nada tiene relación con temas de ensamblaje de vehículos ya que este negocio de ensamblaje no formaba parte del objeto del contrato, el cual además, como reconoce expresamente la actora en el libelo, obligaba a ésta a cubrir los costos de “lanzamiento” en Venezuela del vehículo marca HYUNDAI.

    La actora califica como daño resarcible “la cuantiosísima inversión” que hizo para la ejecución del contrato de distribución y de hecho su pretensión es, exclusivamente, la indemnización de los montos “derivados del costo de la introducción y del posicionamiento de la marca “Hyundai” en Venezuela, tal como se evidencia del petitorio de la demanda contenido en el Capítulo VIII del libelo.

    Entre estos gastos figuraban, de manera preeminente, los relativos a publicidad, de ahí que todos los avisos de prensa hechos con ese fin, a los cuales se refieren los recaudos formantes de los folios 35 al 147 de la pieza número dos de anexos, no demuestran la existencia de un daño resarcible por parte de la demandada ya que los gastos que estaban vinculados a esos avisos de prensa formaban parte de las obligaciones propias de la demandante derivadas del contrato de distribución y por tanto no puede pretenderse que la demandada reembolse a la actora unos gastos que formaban parte de su obligación como contratante a menos que se demuestre que la demandada incumplió el contrato, por ejemplo, terminándolo unilateralmente de forma anticipada sin justa causa, lo cual no ha sido demostrado en este juicio. Y así se establece.

    En efecto, tal como ya fue mencionado, el contrato de distribución fue suscrito bajo un período fijo de vigencia hasta el 30 de junio de 1994 según lo establecía su cláusula 17.1. No existe en autos evidencia alguna de que la demandada haya terminado unilateralmente de forma arbitraria o abrupta ese contrato antes de la fecha de expiración de su vigencia, tal como se afirma en el libelo de demanda (afirmación que constituye el fundamento esencial de la pretensión indemnizatoria) y por el contrario, a pesar de haber alegado en su libelo lo antes mencionado, en su escrito de rechazo a la cuestión previa de falta de jurisdicción la actora expresamente reconoció que “del mismo Convenio de Distribución se evidencia su terminación por vencimiento del plazo el 30 de junio de 1994”. La comunicación del 11 de mayo de 1995 que la actora califica como evidencia del hecho ilícito mercantil (terminación arbitraria del contrato de distribución) lejos de contener una manifestación de voluntad de la demandada de terminar de forma anticipada y unilateral dicho contrato, lo que hace es recordarle a la demandante que el contrato expiró el 30 de junio de 1994, exigiendo a la demandante, como consecuencia de la expiración de su condición de distribuidora, el cese del uso de los signos y marcas distintivas que son propiedad de la demandada. Lo anteriormente expresado es suficiente para concluir que el contrato de distribución suscrito entre las partes de este juicio terminó por expiración natural de su término de vigencia y no por terminación unilateral y arbitraria de la demandada. Y así se decide.

    En relación con el tema de ensamblaje que se venía tratando en párrafos anteriores, la demandante promovió y consignó, debidamente traducida del idioma inglés al castellano por el intérprete público J.R., la carta que le dirigiera en fecha 17 de agosto de 1994 el Gerente General de HYUNDAI MOTOR COMPANY al señor V.A., para probar que después de la terminación del contrato de distribución exclusiva, ambas partes hacían planes de negocios conjuntos para el ensamblaje de vehículos Hyundai y su distribución por parte de HYUNDAI DE VENEZUELA C.A.; también promovió y consignó cinco reproducciones fotográficas, con el objeto de demostrar la participación de la demandada en la Primera Convención Latinoamericana de Hyundai celebrada en Caracas el 19 de agosto de 1994; asimismo, el testimonio de varios ciudadanos, para probar, entre otras cosas, que después de finalizado el contrato de distribución exclusiva, las partes continuaron sus relaciones comerciales; que ambas partes hacían planes de negocios conjuntos para el ensamblaje de vehículos Hyundai y su distribución por parte de HYUNDAI DE VENEZUELA C.A.; que ésta realizó diversas actividades y gestiones para llevar a cabo el ensamblaje de vehículos Hyundai en Venezuela; que se gestionaron proyectos de ensamblaje con varias ensambladoras establecidas en el país y se dieron los pasos iniciales para crear una Asociación Latinoamericana de Distribuidores de dichos autos; y ocho faxes (folios 310 al 345 de la pieza número 3), traducidos del idioma inglés al español por el intérprete público J.R., para demostrar “que HYUNDAI MOTOR COMPANY continuó, luego de expirado el término contractual, sus relaciones comerciales con HYUNDAI DE VENEZUELA, recibiendo pedidos, despachando los pedidos de automóviles que ésta le hiciera, trabajando en conjunto para programar el ensamblaje de los vehículos “Hyundai” en Venezuela, atendiendo a los ejecutivos de HYUNDAI MOTOR COMPANY en sus viajes a Venezuela, y revisando en conjunto planes de negocios”.

    Ahora bien, aún cuando ya ha establecido esta Alzada que los planes de ensamblaje de vehículos que constituyen el objeto de las probanzas antes mencionadas no resultan relevantes a los fines de establecer la responsabilidad civil de la demandada, toda vez que la pretensión de indemnización de daños y perjuicios se fundamenta en la supuesta terminación arbitraria y abrupta del contrato de distribución existente entre las partes (única relación contractual escrita entre las partes que fue probada en el expediente), en cumplimiento de la obligación que establece el principio de exhaustividad regulado en el artículo 509 del Código de Procedimiento Civil y acatando la orden emanada de la sentencia de la Sala de Casación Civil que ordenó este reenvío, pasa esta Alzada a a.l.p.a. mencionadas.

    La primera de estas probanzas cursa a los folios 284 al 288 de la pieza número 3. Aunque HYUNDAI MOTOR COMPANY alegó que la transcripción que se hace en el escrito de promoción de pruebas de dicha carta no se compadece exactamente ni con el original en inglés ni con el texto en castellano del intérprete público, lo cierto es que no desconoció ni tachó de falso ese recaudo ni demostró esa discrepancia entre el texto original y su traducción, en consecuencia, el tribunal da por acreditado que en fecha 17 de agosto de 1994 la demandada envió a la demandante dicha correspondencia, cuyo tenor, vertido del inglés al español, es como sigue:

    HYUNDAI MOTOR COMPANY

    140-2, Ke-Dong, Jongro-Ku

    Seúl, Korea

    Cable: Hyundaimotor Seoul

    Telex: K23521/23522

    Teléfono: 746-1114

    Nuestro N° de referencia: HD-9408

    17 de agosto de 1994

    Sr. V.A.

    Presidente

    Hyundai de Venezuela, C.A.

    Estimado Sr. Amengual:

    Muchas gracias por su carta del 8 de agosto de 1994 donde relata la situación económica actual de Venezuela y el plan de negocio HDV.

    Igualmente esperamos que la economía venezolana mejore por la resolución de su gobierno y regrese a su condición normal dentro de un futuro previsible. Al mismo tiempo esperamos que HDV reanude pronto la importación de vehículos para recuperar los negocios de Hyundai en Venezuela.

    Referente a su plan de negocios con la Corporación Automotriz R.V., C.A., necesito su explicación adicional de cómo se organizaría la Joint Venture (negocio conjunto), en relación con:

    1) ¿Cuál es la estructura de acciones de HDV y CARV?

    2) ¿Quiénes serán los miembros de la Junta Directiva?

    3) ¿Quién será el Director Ejecutivo?

    4) ¿Cuál compañía se encarga de la distribución de los vehículos Hyundai CBU y CKD?

    Adicionalmente, quiero señalar que su volumen de venta estimado es poco realista. Del total de 2.650 unidades Excel, usted ha proyectado solamente 400 unidades para su mercado local y 2.250 unidades para otros seis mercados de exportación. Sin embargo, suponemos que las ventas locales podrían cubrir por lo menos más del 50% de las unidades CKD si ubicamos una operación CKD en su país. Lamentablemente no pensamos que HDV tiene una red de venta tan fuerte ni la fuerza de venta en el mercado del 50% de las unidades CKD, además de las ventas actuales de las unidades CBU. Con respecto a esto le pedimos reconsiderar su plan de negocio, para hacer frente a ello de manera exitosa con una situación de mercado realista.

    Una vez mas le agradecemos su plan de negocio de la operación CKD y esperamos a recibir sus comentarios en un futuro cercano.

    Muy atentamente,

    (fdo.) S.I. Lee, gerente General de Hyundai Motor Company

    .

    En este sentido, la carta en mención prueba, a juicio de esta alzada, que efectivamente HYUNDAI DE VENEZUELA C.A. tenía un plan de negocios con la CORPORACIÓN AUTOMOTRIZ R.V. C.A. para llevar adelante una operación CKD y que ese proyecto era conocido por la demandada HYUNDAI MOTOR COMPANY, dueña de la marca Hyundai, pero esa comunicación no demuestra el contenido exacto del plan de negocios, sólo evidencia que la demandada fue informada de ese plan de negocios entre la demandante y la CORPORACIÓN AUTOMOTRIZ R.V., C.A., y demuestra también que la demandada no estaba de acuerdo con las proyecciones de ese plan de negocios. Mucho menos demuestra que entre demandante y demandada se haya formalizado un negocio distinto al contenido en el contrato de distribución, siendo claro que la comunicación a lo sumo demuestra que se contempló la posibilidad de iniciar un negocio que la demandante propuso a la demandada, pero sin que se evidencie que dicho negocio fue aceptado por esta última o que se hubiese logrado un acuerdo formal, verbal o escrito, que haya dado inicio a una relación contractual o comercial distinta a la existente en el contrato de distribución. Por tanto, esta comunicación no tiene, por sí sola, la suficiente consistencia como para evidenciar el negocio distinto y paralelo al de distribución exclusiva pregonado por la demandante, habida cuenta, por un lado, que el contrato es, por definición legal, una convención entre dos o más personas para -refiriéndonos a la situación concreta analizada- constituir un vínculo jurídico, y, por el otro, que la demandada se limitó a dar respuesta al plan de negocios proyectado, no por ella sino por la demandante, sin llegar a obligarse a cumplir una prestación determinada en beneficio de la proponente. Y así también se decide.

    En relación con la prueba de testigos promovida por la demandante, de autos se evidencia que rindieron declaración los ciudadanos M.M. (folios 130 al 135), RAYA HELOU (folios 138 al 143), I.S. (folios 144 al 156), J.R. (folios 157 al 162), L.O. (folios 163 al 169), N.R. (folios 170 al 179), L.R. (folios 180 al 183), G.A. (folios 184 al 188), O.M. (folios 189 al 196), N.C. (folios 198 al 204 y 206 al 208). Los folios citados en cada caso corresponden a la pieza número 4. Las actas que recogen sus testimonios rezan respectivamente así:

  23. - “…ciudadano M.M., titular de la cédula de identidad 242.558, de 74 años de edad, domiciliado en la Avenida Carúpano, edificio Parque Residencial el Cafetal, de profesión jubilado. Que a preguntas formuladas contestó: “…PRIMERA:¿cuántos años trabajó en la industria automotriz? RESPUESTA: 27. SEGUNDA: ¿Diga los nombres de las empresas a las cuales les trabajó? RESPUESTA: Autoagro C.A, Motoria C.A, Forauto C.A, SERVICIOS Las Acacias C.A, Agroven C.A. TERCERA: ¿enumere los cargos que desempeñó en esas empresas? RESPUESTA: Repuestos pontiac, Gerente de Servicio, sub gerente, Gerente, Gerente de venta. CUARTA: ¿Sabe y le consta que hasta mediados de 1.992, no se conocía en Venezuela la marca de automóviles “Hyundai” de Corea? RESPUESTA: si lo se. QUINTA: ¿sabe y le consta que en abril de 1.992 la empresa HYUNDAI MOTOR COMPANY de Corea del Sur, designó a HYUNDAI DE VENEZUELA como distribuidora exclusiva de los vehículos y repuestos marca Hyundai? RESPUESTA: si. SEXTA: ¿Diga el testigo si sabe y le consta que la marca Hyundai se conoció debido a la promoción que le hizo Hyundai de Venezuela por la prensa, encuestas de calle, radio, televisión, torneo de tennis, de golf y presentaciones? Si. SEPTIMA: ¿Diga el testigo si sabe y le consta que Hyundai de Venezuela para hacerle publicidad a la marca Hyundai durante dos años participó en un stand en la exposición de automóviles en el autoshow de Caracas, autoshow Hotel eurobuilding, autoshow CCCT y Autoshow en el Centro Lido? RESPUESTAS: Tuve noticias. OCTAVA:¿sabe y le consta que dar a conocer en el mercado automotriz una nueva marca de automóviles requiere de una reconsiderable inversión de tiempo, trabajo y dinero? RESPUESTA: Y mínimo 5 años de distribución. NOVENA:¿por el conocimiento que usted tiene de la industria automotriz, podría estimar el tiempo aproximado que se requiere para que una marca de automóviles nueva sea introducida y consolidada en Venezuela? RESPUESTA: 5 años pero dándole buen técnico y de servicio. DÉCIMA: ¿Diga el testigo si un lapso de 32 meses era suficiente para recuperar la inversión que realizó Hyundai de Venezuela en la introducción de la marca Hyundai? RESPUESTA: No es suficiente. DÉCIMA PRIMERA: ¿podía (sic) mencionar usted los reglones de mayor importancia para dar a conocer una nueva marca de automóviles en el mercado automotriz? RESPUESTA: Primero la promoción propaganda, la programación de venta, la atención al cliente en la parte servicio y repuesto, y lo más importante los precios de venta. DÉCIMA SEGUNDA: ¿Diga el testigo si sabe y le consta que Hyundai de Venezuela entrenó y preparó personal técnico para el mantenimiento de los vehículos Hyundai? RESPUESTA: correcto. DÉCIMA TERCERA:¿ diga el testigo si sabe y le consta que Hyundai de Venezuela formó una red de concesionarios y talleres autorizados en todo el territorio nacional? RESPUESTA: tengo entendido eso y conocí de anterioridad a dos de esos concesionarios. DÉCIMA CUARTA: ¿sabe y le consta que Hyundai de Venezuela instaló oficinas de administración y venta en Caracas, Maracay, Valencia y Puerto Cabello? RESPUESTA: me consta solamente Caracas que visite. DÉCIMA QUINTA: ¿sabe y le consta que Hyundai de Venezuela instaló en Caracas sus oficinas administrativas y un taller de servicios, en un inmueble ubicado en Carapa, la Yaguara donde funcionó la antigua planta de ensamblaje de General Motors? RESPUESTA: Correcto además General Motors tenía en ese local el departamento de repuestos, el departamentos de servicios, la escuela de servicios, además del deposito de vehículos nuevos. DÉCIMA SEXTA: ¿Diga el testigo si sabe y le consta que en 1.994, el estado Venezolano estableció el control de cambio? RESPUESTA: Efectivamente y además me toco padecerlo porque estaba en el exterior en esa época y me suspendieron el uso de las tarjetas de crédito. DÉCIMA SEPTIMA:¿ Diga el testigo si sabe y le consta que hoy en día los vehículos marca Hyundai son ensamblados por la Mitsubishi en su planta de Barcelona? RESPUESTA: Correcto me consta.” a repreguntas respondió: “PRIMERA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo el nombre del ejecutivo de Hyundai Motors Company del cargo ocupaba cuando le comunicó a usted la disposición de celebrar un convenio a largo plazo con Hyundai de Venezuela C.A y el número de año del plazo convenido? RESPUESTA: el café no es chocolate. SEGUNDA REPREGUNTA: ¿diga el testigo si conoce el texto del convenio de distribución celebrado entre Hyundai Motors Company y Hyundai de Venezuela, la fecha de inicio y su terminación? RESPUESTA: lo desconozco. TERCERA REPREGUNTA:¿Diga el testigo el número de vehículos fabricados por Hyundai Motors Company que Hyundai de Venezuela C.A obligó vender anualmente en Venezuela? RESPUESTA: desconozco…QUINTA REPREGUNTA:¿Diga el testigo si Hyundai de Venezuela es una empresa que pertenece al grupo AMENGUAL? RESPUESTA: creo que tiene parte en él. SEXTA REPREGUNTA:… ¿Diga el testigo si sabe y le consta que desde 1.990 aproximadamente Hyundai de Venezuela es un distribuidor con trayectoria en la rama de automóviles? RESPUESTA: En el año 90 no existía Hyundai de Venezuela. SEPTIMA REPREGUNTA:¿Diga el testigo si Hyundai de Venezuela C.A tenía una amplía red de distribuidora de automóviles desde 1.992 fecha de inició (sic) del contrato con Hyundai Motors Company y no tuvo que abrir nuevas oficinas comerciales para vender vehículos hyundai? RESPUESTA: No tiene lógica esa pregunta…NOVENA REPREGUNTA:¿Diga el testigo quien sufragó los gastos para iniciar la distribución de los automóviles Hyundai? RESPUESTA: Lo desconozco. DECIMA REPREGUNTA:¿Diga el testigo si Hyundai de Venezuela le cobro suma de dinero a la compañía donde desempañaba su cargo o a usted en particular por nombrarlo su distribuidor? RESPUESTA: Primero que nada que cargo desempañaba en que compañía, yo no he dicho que he sido distribuidor de Hyundai. DECIMA PRIMERA REPREGUNTA:¿Diga el testigo si tiene conocimiento que las empresas Autoagro C.A, Motoria C.A, Forauto C.A, Servicios Las Acacias C.A, Agroven C.A, donde desempeñó los cargos como venta repuestos pontiac, Gerente de Servicio, sub- gerente, Gerente, Gerente venta, la empresa Hyundai de Venezuela C.A, le cobró alguna suma de dinero a dichas compañías por nombrarlos distribuidor? RESPUESTA: Me jubile en el 82 y la Hyundai de Venezuela nació en 1.992. DECIMA SEGUNDA REPREGUNTA:¿Diga el testigo como le consta los hechos narrados en la pregunta ocho (08) donde responde se necesita mínimo de 5 años para introducir una nueva marca de automóviles, si se encuentra jubilado desde el año 82 y dichos parámetros son modificados a o largo de los años por las mismas tecnología y mercado? RESPUESTA: La tecnología y el mercado no obliga a la preferencia de la gente por una marca a más de que la marca Hyundai no es que no era nueva en el mercado sino que era totalmente desconocida en Venezuela el plazo de 5 años lo doy en comparación con lo que nos costo introducir aquí en Venezuela en 1.947 un automóvil llamado AUSTÍN vehículo Ingles de reconocida calidad porque esa marca producía vehículos de lujo en el R.U.. DECIMA TERCERA REPREGUNTA:¿Diga el testigo si presencio alguna controversia entre representantes de Hyundai Motors Company y Hyundai de Venezuela? RESPUESTA: Ninguna.”.

  24. - El día 26 de septiembre del 2003, compareció el ciudadano RAYA HELOU, titular de la cédula de identidad número 6.174.622, de 62 años de edad, domiciliado en A.A.S.J.B., de profesión u oficio ejecutivo; que a preguntas formuladas contestó: PRIMERA:¿Diga el testigo si es cierto que Hyundai de Venezuela patrocino el evento “Tenis Hyundai Open”, celebrado durante los año 92 y 93 en A.T.C.? RESPUESTA: Si. SEGUNDA:¿Diga el testigo cual fue su participación en esos eventos? RESPUESTA: Yo fui contactado por la organizadora E.P. para manejar toda la parte de publicidad en el evento. TERCERA:¿Diga el testigo si sabe que la señora E.P. es la madre del Tenista Venezolano Nicolas (SIC) y era la promotora de eventos de Hyundai de Venezuela? RESPUESTA: Me consta que ella promocionó ese evento para Hyundai de Venezuela pero ella organizaba otros eventos para otras empresas. CUARTA: ¿Diga el testigo si sabe y le consta que debido a la masiva campaña publicitaria que hizo Hyundai de Venezuela se conoció en nuestro país la marca de automóviles Hyundai? RESPUESTA: Si. QUINTA:¿Sabe y le consta que la campaña desplegada por Hyundai de Venezuela para dar a conocer la marca de atomóviles Hyundai, se hizo a través de la prensa, encuestas en la calle, radio, televisión, torneos de tenis, de golf, presentaciones en las Fuerzas Armadas Venezolanas, en el Sindicato de Taxistas, y Universidades? RESPUESTA: la respuesta en el contexto de la pregunta es si pero algunos eventos mencionados en la pregunta no los recuerdo. SEXTA: ¿Sabe y le consta que Hyundai de Venezuela para hacerle publicidad a la marca Hyundai durante un año participó en un stand en la exposición de automóviles en el Autoshow de Caracas, Autoshow Hotel eurobuilding, Autoshow CCCT y Autoshow en el Centro Lido? RESPUESTA: Si pero me parece recordar que hubo un autoshow en el poliedro. SEPTIMA: ¿Es cierto que se requiere de una considerable inversión de tiempo, trabajo y dinero para introducir y consolidar en el mercado automotriz una nueva marca de automóviles? RESPUESTA: Mi respuesta me imagino que si pero mi especialidad no es el lanzamiento de marcas. OCTAVA:¿Diga el testigo si sabe que fue, entre otros aspectos, la campaña publicitaria desplegada por Hyundai de Venezuela la que dio a conocer a mediados de 1.992 la marca de automóviles Hyundai? RESPUESTA: Estoy convencido. NOVENA:¿Diga el testigo si sabe y le consta que las oficinas administrativas y taller de servicio de Hyundai de Venezuela en Caracas fueron instaladas en un inmueble ubicado en Carapa, la Yaguara? RESPUESTA: Si. DECIMA:¿Diga el testigo si sabe y le consta que en junio de 1.994 el estado venezolano estableció el control de cambio? RESPUESTA: Si pero no recuerdo si fue en junio pero fue ese año. DECIMA PRIMERA: ¿Diga el testigo si sabe y le consta que en junio de 1.995 Hyundai Motor Company y MMC Automotriz, S.A ensambladora de los vehículos “Mitsubishi”, anunciaron en el diario El Nacional el acuerdo celebrado para participar conjuntamente en el mercado automotor venezolano? RESPUESTA: Me consta que si, pero no recuerdo exactamente en que mes y en que periódico. DECIMA SEGUNDA:¿Sabe y le consta al testigo que mediante aviso publicado en el diario El Universal, en Agosto de 1.995 MMC Automotriz, S.A comenzó un programa de contactos personalizados con los propietarios de vehículos marca Hyundai, y en el mismo solicitaba les contactaran vía telefonica (sic) o enviando el cupón que aparecía en dicho aviso, conocimiento que tiene porque para esa época usted era propietario de un vehículo marca Hyundai y por eso le interesó dicho aviso y lo leyó? RESPUESTA: Mi respuesta es idéntica a la del párrafo anterior… A las repreguntas contestó: PRIMERA REPREGUNTA:¿Diga el testigo donde trabaja en la actualidad? RESPUESTA: Tengo mi propia empresa de distribución de programas de televisión. SEGUNDA REPREGUNTA:¿Diga el testigo el nombre de dicha compañía el cual se encarga de distribución de programas de televisión y la misma es de su propiedad? RESPUESTA: INCOTELSAT y la estoy mudando a los Palos Grandes. TERCERA REPREGUNTA:¿Diga el testigo como le consta que la empresa Hyundai de Venezuela patrocinó el evento Tenis Hyundai Open? RESPUESTA: Porque yo participe en la organización del evento. CUARTA REPREGUNTA:¿ Diga el testigo si sabe el nombre de la empresa organizadora donde trabaja la señora E.P. la cual lo llamo para participar en el evento? RESPUESTA: Eso han trascurridos muchos (sic) tiempo, la señora E.P. ya no trabaja en eso y yo no recuerdo específicamente el nombre de la empresa, tal vez PROTENIS. QUINTA REPREGUNTA:¿Diga el testigo si para el año 92 se encontraba trabajando o poseía la compañía que actualmente tiene? RESPUESTA: Si. SEXTA REPREGUNTA:¿Diga el testigo como le consta que se requiere considerable inversión de tiempo y dinero para introducir y consolidar en el mercado automotriz una nueva marca de automóviles? RESPUESTA: Por sentido común y porque en la medida en que estuve involucrado pues eran sumas altas para la inversión publicitaria. SEPTIMA REPREGUNTA:¿Diga el testigo en que manera estuvo involucrado en la inversión para introducir una nueva marca de automóviles en el mercado automotriz? RESPUESTA: Eso esta contestado cuando dije que trabaje con la señora E.P. en la organización del Tenis Hyundai Open. OCTAVA REPREGUNTA:¿Diga es testigo tal como lo mencionó en sus respuestas anteriores que su especialidad no es lanzamiento de marcas, cual es su especialidad? RESPUESTA: En aquella época organizaba eventos deportivos además de distribuir programas de televisión. NOVENA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo porque está convencido que la campaña que hizo Hyundai de Venezuela fue la que dio a conocer la marca Hyundai en Venezuela a mediados del 92? RESPUESTA: Porque estuve en la Hyundai Open en aquella época había mucha publicidad y consecuentemente mi convicción. DECIMA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo si Hyundai de Venezuela es una empresa que pertenece al grupo Amengual? RESPUESTA: nunca he oído el término GRUPO AMENGUAL pero se que los Amengual era alguno de los propietarios. DECIMA PRIMERA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo como le consta el hecho narrado en la pregunta decima primera en relación al anuncio en el diario El Nacional sobre el acuerdo celebrado para participar conjuntamente en el mercado automotor entre Hyundai Motors Company y Hyundai de Venezuela? RESPUESTA: Me consta porque me entere, no recuerdo en que periódico ni en que fecha de que existía un nuevo acuerdo. DECIMA SEGUNDA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo en que consistió los contactos personalizados que se menciona en la última pregunta realizada a usted? RESPUESTA: Yo tenía un carro Hyundai y me interesaba ver donde podía ir a un taller, dónde se conseguían repuestos y que cambios habían habido con respecto a la estructura que existía antes, entonces ví en la prensa que había que ir o llamar en fin, yo seguí las instrucciones. DECIMA TERCERA REPREGUNTA:¿Diga el testigo tal y como lo menciono en la respuesta anterior, donde afirma que había la existencia anteriormente de una estructura en que sentido se trataba la misma? RESPUESTA: Talleres y repuestos. DECIMA CUARTA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo si tiene algún interés en el presente juicio? RESPUESTA: Que quiere decir interés en este caso, me pidieron que testimoniara y acepte, básicamente estoy declarando en que medida participe en parte de esto hace años y eso es lo que estoy declarando”.

  25. - “…compareció el ciudadano I.S., titular de la cédula de identidad número 9.995.174, de 34 años de edad, domiciliado en Los Palos Grandes Edificio Blue Palace, piso 14, de profesión u oficio comerciante el cual a las preguntas formuladas respondió: PRIMERA:¿En que fecha comenzó a trabajar en Hyundai de Venezuela y cuándo terminó su relación laboral? RESPUESTA: Agosto 1.992 febrero de 1.996. SEGUNDA:¿Diga que cargo desempeñó en dicha empresa? RESPUESTA: Gerente de Logística y posteriormente Gerente de repuestos y taller. TERCERA:¿Cuáles fueron sus funciones como Gerente de Logística? RESPUESTA: Recibir, almacenar, nacionalizar y distribuir a nivel nacional todos los productos marcas Hyundai tales como carros, repuestos y accesorio. CUARTA:¿Sabe y le consta que hasta mediados de 1.992, no se conocía en Venezuela la marca de automóviles Hyundai? RESPUESTA: Si me consta que no se conocía la marca Hyundai en Venezuela. QUINTA:¿sabe y le consta que la campaña publicitaria desplegada por Hyundai de Venezuela para dar a conocer la marca de automóviles Hyundai, se hizo a través de la prensa, encuestas de calle, radio, televisión, torneos de tenis, de golf, presentaciones en las Fuerzas Armadas Venezolanas, en el Sindicato de Taxistas y Universidades? RESPUESTA: Si me consta. SEXTA:¿sabe y le consta que Hyundai de Venezuela para hacerle publicidad a la marca Hyundai durante dos años participó con un stand en la exposición de automóviles en el Autoshow de Caracas, Autoshow Hotel eurobuilding, Autoshow CCCT y Autoshow en el Centro Lido? RESPUESTA: Si me consta aunque todos no se llamaban autoshow, eso es aclarando que el autoshow de Caracas es solo en el Poliedro. SEPTIMA:¿Diga el testigo si participó en los eventos de publicidad? RESPUESTA: Si. OCTAVA:¿Diga el testigo si sabe y le consta que Hyundai de Venezuela formó una red de concesionarios y talleres autorizados en gran parte del territorio nacional? RESPUESTA: Si me consta no se si quiere puedo mencionar algunos de los concesionarios OCCIMOTOR en el estado zulia, Valmotors en el estado Mérida, Korea Motors en V.E.C., H.S automotriz en Caracas, Automotriz Caviz en la Guaira, Ital auto en Maracay, Ocean Motors en el Estado Anzoátegui , Seal Motors en el Estado Bolívar etc. NOVENA:¿Diga el testigo si sabe y le consta que Hyundai de Venezuela logró que sus distribuidores tuvieran salones de exhibición y locales equipados para efectuar reparaciones? RESPUESTA: Si me consta. DECIMA:¿Diga el testigo si sabe y le consta que Hyundai de Venezuela proporcionó a sus distribuidores boletines, catálogos, folletos y otros materiales de publicidad y mercadeo? RESPUESTA: Si me consta. DECIMA PRIMERA:¿Diga el testigo si sabe y le consta que Hyundai de Venezuela alquiló y remodeló el inmueble que ocupaba la antigua planta de General Motors en Carapa, La Yaguara, Antimano? RESPUESTA: Si me consta. DECIMA SEGUNDA:¿sabe y le consta que en la empresa MOGU, C.A. le alquiló a Hyundai de Venezuela un terreno situado en la carretera Maracay- Turmero para el almacenamiento de vehículos? RESPUESTA: Si me consta. DECIMA TERCERA:¿ sabe y le consta que los señores V.A., W.B., T.P., R.E.Q., M.P., J.V. y C.A., viajaron frecuentemente al exterior e interior de Venezuela, cuando Hyundai de Venezuela estructuraba la red de concesionarios en el país? RESPUESTAS: Si me consta. DECIMA CUARTA:¿Sabe y le consta que durante los años 1.993, 1.994 y 1.995 el presidente ejecutivo de Hyundai de Venezuela señor V.E.A. realizó múltiples estudios para que los coreanos tomaran la decisión de ensamblar sus vehículos Hyundai en Venezuela? RESPUESTA: Si me consta. DECIMA QUINTA: ¿Sabe y le consta que para preparar el futuro ensamblaje en Venezuela de los vehículos Hyundai, el Presidente Ejecutivo de Hyundai de Ve.r. consulta con diversos distribuidores Hyundai en Latinoamérica? RESPUESTA: Si se y me consta. DECIMA SEXTA: ¿Sabe y le consta que para preparar el futuro ensamblaje en Venezuela de los vehículos Hyundai, el Presidente de Hyundai de Venezuela, señor V.E.A., se reunió en diversas ocasiones con los señores J.J. y J.B., ejecutivos de las marcas Renault y Mitsubishi? RESPUESTA: Si me consta. DECIMA SEPTIMA: ¿Sabe y le consta que para preparar el futuro ensamblaje en Venezuela de los vehículos Hyundai, en agosto de 1.994 Hyundai de Venezuela realizó una Convención en el Hotel Eurobuilding de Caracas? RESPUESTA: Si me consta. DECIMA OCTAVA: ¿Diga el testigo si sabe y le consta que participó en dicha Convención el Gerente de Hyundai Motor Company de Corea, así como representantes de dicha firma en Panamá, Puerto Rico, Colombia, Ecuador, Costa Rica, Uruguay y Perú? RESPUESTA: Si me consta. DECIMA NOVENA: ¿Sabe y le consta que para la recepción de los vehículos Hyundai en Puerto Cabello Hyundai de Venezuela celebró contrato de arrendamiento con Depósitos Industriales S.A.? RESPUESTA: Si me consta. VIGESIMA: ¿Sabe y le consta que el estudio realizado por Hyundai de Venezuela fue determinante para que Hyundai Motor Company escogiera a Venezuela como sede para ensamblar vehículos marca Hyunday? RESPUESTA: Si me consta. VIGESIMA PRIMERA: ¿Sabe y le consta que Hyundai Motor Company y Hyundai de Venezuela continuaron sus relaciones comerciales, después de junio de 1.994? RESPUESTA: Si me consta. VIGESIMA SEGUNDA: ¿Indique cuales fueron esas relaciones comerciales? RESPUESTA: Solicitud de repuestas, solicitud de asistencia técnica, recepción de vehículos, recepción de manuales técnicos, etc. VIGESIMA TERCERA: ¿Sabe y le consta que en junio de 1.995 Hyundai Motor Company y MMC Automotriz, S.A ensambladora de los vehículos Mitsubishi, anunciaron en el diario El Nacional el acuerdo celebrado en junio de 1.995 para participar conjuntamente en el mercado automotor venezolano? RESPUESTA: Si me consta yo leí ese aviso. VIGESIMA CUARTA: ¿Sabe y le consta que el mismo día del aviso anterior, salió publicado un aviso en el cual Hyundai Motor Company y MMC Automotriz, S.A, en el cual informaban que no podían participar en el Autoshow 95, pero que tendrían agradables sorpresas pues los vehículos serían ensamblados por MMC Automotriz S.A? RESPUESTA: Si me consta. VIGESIMA QUINTA: ¿Sabe el testigo que mediante aviso publicado en el Universal, en agosto de 95 MMC Automotriz, S.A., comenzó un programa de contactos personalizados con los propietarios de vehículos Marca Hyundai, y en el mismo solicitaba le contactaran vía telefonica o enviando el cupón que aparecía en dicho aviso, conocimiento que tiene porque leyó el aviso? RESPUESTA: Si me consta. VIGESIMA SEXTA: ¿Sabe y le consta que en junio de 1.995 fue establecido en Venezuela el régimen de control de cambios? RESPUESTA: Si me consta. VIGESIMA SEPTIMA: ¿Sabe y le consta que hoy en día los vehículos marca Hyundai son ensamblados por la Mitsubishi en su planta en Barcelona? RESPUESTA: Si me consta. VIGESIMA OCTAVA: ¿Sabe y le consta que para ensamblar los vehículos marca “Hyundai” Hyundai Corea se asoció con MMC Automotriz, S.A. también conocida como Mitsubishi? RESPUESTA: Si me consta. VIGESIMA NOVENA: ¿Sabe y le consta que Hyundai de Venezuela entrenó y preparó personal técnico para el mantenimiento de los vehículos marca Hyundai? RESPUESTA: Si me consta. TRIGESIMA: ¿Sabe y le consta que Hyundai de Venezuela instaló en Caracas sus oficinas administrativas y un taller de servicios, en un inmueble ubicado en La Yaguara? RESPUESTA: Si me consta.”. A las repreguntas contestó: “… PRIMERA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo su profesión u oficio? RESPUESTA: Comerciante. SEGUNDA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo tal como lo afirma en su respuesta anterior la rama del comercio en que trabaja? RESPUESTA: Transporte de carga pesada y actualmente también tengo una participación en una clínica. TERCERA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo como le consta que Hyundai de Venezuela participó en un stand de exposición de automóviles en el autoshow de Caracas, autoshow Hotel eurobuilding, autoshow CCCT y Autoshow en el Centro Lido? RESPUESTA: Formaba parte del equipo como gerente de Logística y tenía que enviar los carros a la exposición y aparte de eso participe durante la exposición de los vehículos como respondiendo preguntas técnica de los clientes. CUARTA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo si por su oficio puede responder pregunta técnica a los clientes tal como lo afirma en la respuesta anterior? RESPUESTA: Si, tengo 2 cursos de mecánica avanzada realizados en un instituto técnico automotriz recibí inducción técnica por parte de Hyundai de Venezuela y estudiaba Ingeniería Mecánica para la fecha, por lo tanto conocía muy bien el aspecto técnico de los vehículos. QUINTA: REPREGUNTA: ¿Diga el testigo tal como lo señala en la pregunta anterior el nombre del instituto técnico automotriz donde recibió inducción técnica por parte de Hyundai de Venezuela y el tiempo del mismo? RESPUESTA: Aclaro en la pregunta anterior dije que tenia dos cursos avanzados en mecánica automotriz, eso es anterior a trabajar en Hyundai esos cursos de mecánica, la inducción técnica dada por Hyundai de Venezuela fue dictada por el Gerente técnico Ingeniero I.A.. SEXTA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo como le consta que Hyundai de Venezuela logro que los distribuidores tuvieran salones de exhibición y locales efectuados para realizar reparaciones? RESPUESTA: Los visité a todos los concesionarios y como gerente de Logística tenia que llevar a Showrum a cada concesionario para ser colocados en las zonas de exposición de los vehículos. SEPTIMA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo si Hyundai de Venezuela es una empresa que pertenece al Grupo Amengual? RESPUESTA: Si. OCTAVA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo si Hyundai de Venezuela es un distribuidor tradicional de automóviles desde 1.990 aproximadamente? RESPUESTA: no existía esa compañía en el año 1.990. NOVENA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo si Hyundai de Venezuela tenia una amplia red de distribuidora desde 1.992 fecha de inicio del contrato con Hyundai Motor Company y no tuvo que abrir nuevas oficinas comerciales para vender vehículos Hyundai? RESPUESTA: En 1.992 existía una amplia red de distribuidores y concesionarios Hyundai y Hyundai de Venezuela ella como tal no abrió más oficinas comerciales ella como compañía, como empresa, salvo la que estaba en La Yaguara. DECIMA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo si por su trayectoria desempeñando su cargo en la empresa Hyundai de Venezuela sabe y le consta que Hyundai de Venezuela le cobro suma de dinero algún distribuidor en particular por nombrado su distribuidor? RESPUESTA: No me consta. DECIMA PRIMERA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo si por su trayectoria desempeñado su cargo en la empresa Hyundai de Venezuela sabe y le consta que otros concesionarios de Hyundai de Venezuela pagaron sumas de dinero a Hyundai de Venezuela para hacer nombrado concesionarios? RESPUESTA: No me consta. DECIMA SEGUNDA REPREGUNTA:¿Diga el testigo si por su trayectoria desempeñando su cargo en la empresa Hyundai de Venezuela sabe y le consta si tradicionalmente Hyundai de Venezuela suministraba con retardo importante, las órdenes de compra de los vehículos particularmente los repuestos que ordenaba para el servicio de la clientela? RESPUESTA: Si me consta causado por el retardo de la llegada de los buques a Puerto Cabello por parte de Hyundai Motor Company. DECIMA TERCERA REPREGUNTA:¿Diga el testigo como le consta tal y como lo afirmo en la respuesta anterior que dicho retardo de los buques a Puerto Cabello era por parte de Hyundai Motor Company? RESPUESTA: los buques no llegaban a la fecha indicada por Hyundai Motor Company. DECIMA CUARTA REPREGUNTA:¿Diga el testigo como le consta tal y como lo afirma en la respuesta anterior cual era la fecha indicada por Hyundai Motor Company? RESPUESTA: A mi departamento llegaba vía aérea documentación sobre el embarque conteniendo el paking list Hill of loading documentación sobre el buque y fecha de arribo al puerto de Puerto Cabello. DECIMA QUINTA REPREGUNTA ¿Diga el testigo si las ordenes de repuestos que colocaba la empresa Hyundai eran servidas con gran retardo por Hyundai de Venezuela? RESPUESTA: No entiendo la pregunta. DECIMA SEXTA REPREGUNTA ¿Diga el testigo asistió a reuniones con distribuidores de Hyundai de Venezuela en las cuales se discutió el grave problema derivado del retraso de Hyundai de Venezuela en la entrega de vehículos y repuestos a sus concesionarios en Venezuela? DECIMA SEPTIMA REPREGUNTA:¿Diga el testigo tal y como lo afirma en la pregunta décima cuarta cuales fueron esos múltiples estudios que realizó el Presidente Ejecutivo de Hyundai para que los coreanos tomaran la decisión de ensamblar su vehículo Hyundai en Venezuela? RESPUESTA: Primero estudios económicos; análisis de costo, estudios técnicos de las ensambladoras existente en el país y estudios geográficos para la posterior distribución de los vehículos ensamblados en Venezuela para Sudamérica y el Caribe. DECIMA OCTAVA REPREGUNTA ¿Diga el testigo como le consta los hechos narrados en la pregunta anterior? RESPUESTA: Participe directamente en el estudio técnico visitando la planta de Renault en Venezuela en Mariara y la planta de Mitsubishi en Puerto la Cruz y estudio del Puerto Marítimo del Guanta analizando posibilidades de atraque en los buques de la Hyundai Motor Company. DECIMA NOVENA REPREGUNTA ¿Diga el testigo si presencio alguna controversia entre Hyundai Motor Company y Hyundai de Venezuela? RESPUESTA: Nunca… VIGESIMA REPREGUNTA ¿Diga el testigo si por su trayectoria desempeñando su cargo en la empresa Hyundai de Venezuela conoce el texto del convenio de distribución celebrado entre Hyundai Motor Company y Hyundai de Venezuela? RESPUESTA: No. VIGESIMA PRIMERA ¿Diga el testigo como le consta que la campaña publicitaria para dar a conocer la marca Hyundai de Venezuela fue realizada por la compañía Hyundai de Venezuela tal como lo afirmo en su respuesta en su respuesta a la pregunta quinta? RESPUESTA: Participe en la filmación set de fotografías y traslados de los vehículos Hyundai a las pautas publicitarias de los torneos de tenis y golf incluso fui chofer de uno de los comerciales de televisión donde maneja uno de los modelos. VIGESIMA SEGUNDA REPREGUNTA ¿Diga el testigo como le consta que Hyundai de Venezuela entreno personal técnico para el mantenimiento de los vehículos? RESPUESTA. Me consta que compañeros de trabajo fueron a Corea para entrenarse en la parte técnica de los vehículos marca Hyundai para luego entrenar personal calificado venezolano. VIGESIMA TERCERA REPREGUNTA ¿Diga el testigo como le consta que Hyundai de Venezuela tal y como fue afirmado por usted en su oportunidad alquiló un terreno en la carretera Maracay- Turmero para almacenamiento de vehículos? RESPUESTA: porque acondicione y equipé el terreno para el almacenamiento de los vehículos después de que fuesen nacionalizados en Puerto de Cabello. VIGESIMA CUARTA REPREGUNTA ¿Diga el testigo si por su trayectoria desempeñando el cargo en la empresa Hyundai de Venezuela tuvo a la vista el contrato de arrendamiento al que fue objeto el terreno mencionado en la pregunta anterior? RESPUESTA: No. VIGESIMA QUINTA REPREGUNTA ¿Diga el testigo como le consta los hechos narrados en la pregunta decima tercera? RESPUESTA: Estaba con ellos en muchas oportunidades no todas las veces. VIGESIMA SEXTA REPREGUNTA ¿Diga el testigo como le consta los hechos narrados en la pregunta decima quinta? RESPUESTA: Se realizo una convención donde fueron invitados los distribuidores Latinoamericanos y personal ejecutivo Hyundai Motor Company? VIGESIMA SEPTIM A REPREGUNTA ¿Diga el testigo cual era el objeto de la supuesta convención realizada en el Hotel Eurobuilding por la Hyundai de Venezuela? RESPUESTA: Resolver la distribución a Latinoamérica y la elección del país o centro de acopio de los vehículos marca Hyundai, entre otras cosas estrategias publicitarias para toda la región Latinoamericana. VIGESIMA OCTAVA REPREGUNTA ¿Diga el testigo tal como lo afirmó en su oportunidad, como le consta que la supuesta convención realizada en el Eurobuilding participó el Gerente de Hyundai Motor Company? RESPUESTA: Como gerente de logística coordiné su traslado, hospedaje y estadía en Venezuela. VIGESIMA NOVENA REPREGUNTA ¿Diga el testigo si tienes algún interés en el presente juicio? RESPUESTA: No. TRIGESIMA REPREGUNTA ¿Diga el testigo si hasta la fecha de hoy mantiene alguna relación con la empresa Hyundai de Venezuela? RESPUESTA: No. TRIGESIMA PRIMERA REPREGUNTA ¿Diga el testigo cuando terminó su relación laboral con la empresa Hyundai de Venezuela fecha y año? RESPUESTA: Febrero de 1.996…”.

  26. - El día 29 de septiembre del 2003 compareció el ciudadano J.R., titular de la cédula de identidad número 4.521.187, de 51 años de edad, de este domicilio, de profesión u oficio ingeniero, quien a preguntas formuladas contestó: “…PRIMERA: ¿Diga el testigo si tiene conocimientos sobre promoción de marcas? RESPUESTA: Si. SEGUNDA: ¿Sabe y le consta que hasta mediados de 1.992, no se conocían en el mercado automotriz venezolano la marca de automóviles Hyundai? RESPUESTA: Si. TERCERA: ¿podría usted los reglones de mayor importancia para dar a conocer una nueva marca en el mercado automotriz? RESPUESTA: Publicidad y mercadeo. CUARTA: ¿Sabe y le consta que debido a la masiva campaña publicitaria que hizo Hyundai de Venezuela se conoció la marca de automóviles Hyundai? RESPUESTA: Si. QUINTA: ¿Diga el testigo si sabe y le consta que Hyundai de Venezuela promocionó la marca Hyundai por la prensa, encuesta de calle, radio, televisión, torneo de tenis, de golf, presentaciones en las Fuerzas Armadas, en el Sindicato de Taxistas y Universidades? RESPUESTA: Si. SEXTA: ¿Sabe y le consta que dar a conocer en el mercado automotriz una nueva marcas de automóviles requiere una considerable inversión de tiempo, trabajo y dinero? RESPUESTA: Si. SEPTIMA: ¿Diga el testigo si sabe y le consta que Hyundai de Venezuela formó una red de concesionarios y talleres autorizados en varias ciudades de Venezuela? RESPUESTA: Si. OCTAVA: ¿Sabe y le consta que Hyundai de Venezuela instaló oficinas de administración y ventas en Caracas, Maracay, Valencia y Puerto Cabello? RESPUESTA: Si. NOVENA: ¿Sabe y le consta que Hyundai de Venezuela mantenía centros de almacenaje y distribución de vehículos Hyundai y repuestos? RESPUESTA: Si. DECIMA: ¿Sabe y le consta que Hyundai de Venezuela para hacerle publicidad a la marca de vehículos Hyundai patrocino importantes eventos deportivos? RESPUESTA: Si. DECIMA PRIMERA: ¿Sabe y le consta que entre los eventos deportivos se realizaron torneos de tenis y de golf? RESPUESTA: SI. DECIMA SEGUNDA: ¿Sabe y le consta que los torneos de golf realizados fueron: abierto Lagunita Country Club, Venancham y Asociación de D.D.? RESPUESTA: Si. DECIMA TERCERA: ¿Diga el testigo si es cierto que Hyundai de Venezuela patrocinó el evento de tenis Hyundai open, celebrado durante los años 92 y 93 en el A.T.C.? RESPUESTA: Si. DECIMA CUARTA: ¿Sabe y le consta que para hacerle publicidad a la marca de automoviles Hyundai durante dos años, Hyundai de Venezuela participó con un stand en la exposición de automóviles en el autoshow de Caracas, autoshow Hotel eurobuilding, autoshow CCCT y Autoshow en el Centro Lido? RESPUESTA: Si. DECIMA QUINTA: ¿Diga el testigo si sabe y le consta que en junio de 1.994, fue establecido en Venezuela un régimen de control de cambio? RESPUESTA: Si. DECIMA SEXTA: ¿Diga el testigo si sabe y le consta que en Julio de 1.995, Hyundai Motor Company y MMC Automotriz, S.A. ensambladora de los vehículos Mitsubishi, anunciaron en los diarios El Nacional y El Universal, el acuerdo que habían celebrado para participar conjuntamente en el mercado automotor venezolano? RESPUESTA: Si. DECIMA SEPTIMA: ¿Diga el testigo si sabe y le consta que hoy en día los vehículos marca Hyundai son ensamblados en la planta de MMC automotriz S.A. en Barcelona Anzoátegui donde también se ensamblan los vehículos marca Mitsubishi? RESPUESTA: Si… PRIMERA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo su profesión u oficio? RESPUESTA: Soy ingeniero. SEGUNDA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo si Hyundai de Venezuela es una empresa del Grupo Amengual? RESPUESTA: No se, yo se que los Amengual manejaban la empresa, pero no se que participación tenían en la empresa, no tengo ni la menor idea. TERCERA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo como le consta que hasta mediados del 92 no se concia la marca Hyundai en Venezuela tal como lo afirmo en su respuesta? RESPUESTA: Nunca vi un carro Hyundai antes de esa fecha. CUARTA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo como le consta que fue por la campaña Hyundai de Venezuela la que hizo conocer la marca Hyundai en Venezuela tal como lo afirmo en su respuesta? RESPUESTA: Empezamos a ver los carros en la calle, había un bombardeo de televisión, prensa, radio, de propaganda y los concesionarios, habían concesionarios también. QUINTA REPREGUNTA:… ¿Diga el testigo si Hyundai de Venezuela tenía una amplia red de concesionarios de automóviles desde 1.992 fecha de inicio del contrato con Hyundai Motor Company y no tuvo que abrir nuevas oficinas comerciales para vender vehículos Hyundai? RESPUESTA: Yo se que tenian varias concesionarios, pero no tengo idea cuantos y no se si tuvieron que abrir o no nuevas oficinas. SEXTA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo como le consta que Hyundai de Venezuela tal como la afirmo en su respuesta tenia centro de almacenamiento y distribución de vehículos Hyundai y Repuestos. RESPUESTA: Porque yo le vendí unos faxes, celulares para esos sitios. SEPTIMA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo si Hyundai de Venezuela es un distribuidor tradicional desde 1.990 aproximadamente? RESPUESTA: No lo se yo, se que la familia Amengual a vendido vehículos toda la vida, ellos tenían concesionarios General Motors y a partir de 1.992 comenzaron a vender vehículos Hyundai. OCTAVA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo como le consta que Hyundai de Venezuela patrocinó el evento Tenis Open en Altamira tal como lo afirmo en su respuesta? RESPUESTA: Yo fui al evento. NOVENA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo si conoce el texto del convenio de distribución entre Hyundai Motor Company y Hyundai de Venezuela? RESPUESTA: No. DECIMA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo como le consta tal como lo afirmo en su respuesta que para hacerle publicidad a la marca de automóviles Hyundai durante dos años, Hyundai de Venezuela participó con un stand en la exposición de automóviles en el autoshow de Caracas, autoshow Hotel eurobuilding, autoshow CCCT y Autoshow en el Centro Lido? RESPUESTA: Porque yo fui a algunas de las exposiciones no a todas obviamente, fui a la del Poliedro, Lido y CCT, al Eurobuilding no. DECIMA PRIMERA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo si presenció alguna controversia entre representantes de Hyundai Motor Company y Hyundai de Venezuela? RESPUESTA: No…”.

  27. - “…De seguidas compareció el testigo L.E.O., titular de la cédula de identidad número 6.975.951, mayor de edad, de este domicilio, de profesión empresario quien a preguntas formuladas respondió: PRIMERA: ¿Diga el testigo si sabe y le consta que hasta mediados de 1.992, no se conocían en el mercado automotriz venezolano la marca de automóviles Hyundai? RESPUESTA: No se conocía, porque no se comercializaba. SEGUNDA: ¿Diga el testigo si sabe y le consta que debido a la masiva campaña publicitaria que hizo Hyundai de Venezuela, C.A se conoció la marca de automóviles Hyundai? RESPUESTA: Se conoció debido al lanzamiento de la marca y a la llegada de los productos.TERCERA: ¿Diga el testigo si sabe y le consta que Hyundai de Venezuela promocionó la marca Hyundai por la prensa, encuesta de calle, radio, televisión, torneo de tenis, de golf, presentaciones en las Fuerzas Armadas, en el Sindicato de Taxistas y Universidades? RESPUESTA: Todo me consta menos el Sindicato de Taxis y las Fuerzas Armadas. CUARTA: ¿Diga el testigo si sabe y le consta que Hyundai de Venezuela para hacerle publicidad a la marca de automóviles Hyundai participó durante dos años, con un stand en la exposición de automóviles en el autoshow de Caracas, autoshow Hotel eurobuilding, autoshow CCCT y Autoshow en el Centro Lido? RESPUESTA: Lo que no estoy seguro es de los dos años pero si me consta haber estado compartiendo con Hyundai de Venezuela en dos oportunidades en la exposición del Eurobuilding, dos otras veces en la exposición del CCCT, una en el Centro Lido y 1 en la del Poliedro de Caracas. QUINTA: ¿ Diga el testigo si el auto shoe del Poliedro se refiere al mismo autoshow de Caracas? RESPUESTA: No me recuerdo exactamente porque en el poliedro se realiza cada dos años en el salón del automóvil y cada año se realiza 1 o 2 autoshow de Caracas dependiendo si coinciden con el salón del automóvil o no. SEXTA: ¿Diga el testigo si es cierto que Hyundai de Venezuela patrocinó el evento de tenis Hyundai open, celebrado durante los años 92 y 93 en el A.T.C.? RESPUESTA: No me acuerdo exactamente el año pero si me acuerdo de 1 torneo Hyundai Open que me imaginó que fue en el año 93.SEPTIMA:¿sabe y le consta que dar a conocer en el mercado automotriz una nueva marca de automóviles requiere de una reconsiderable inversión de tiempo, trabajo y dinero? RESPUESTA: Si lo se y me consta. OCTAVA:¿Diga el testigo si sabe y le consta que Hyundai de Venezuela formó una red de concesionarios y talleres autorizados en varias ciudades de Venezuela? RESPUESTA: Me consta de concesionarios autorizados más no de talleres. NOVENA:¿Diga usted si fue concesionario de Hyundai de Venezuela y en caso afirmativo diga los nombres de las empresas? RESPUESTA: Si lo fui, y se llamaban: PANAMERICA CARS C.A, Lumotors C.A, hay dos compañías una en Maracaibo y una en Caracas. DECIMA:¿Diga el testigo si sabe y le consta que en junio de 1.994, fue establecido en Venezuela un régimen de control de cambio? RESPUESTA: Si se que fue en 1994, lo que no estoy seguro es que haya sido en junio. DECIMA PRIMERA: ¿Diga el testigo si sabe y le consta que en Julio de 1.995, Hyundai Motor Company y MMC Automotriz, S.A. ensambladora de los vehículos Mitsubishi, anunciaron en los diarios El Nacional y El Universal, el acuerdo que habían celebrado para participar conjuntamente en el mercado automotor venezolano? RESPUESTA: Se que fue durante el año 95, no me recuerdo la fecha exacta y tampoco si fue en El Nacional y El Universal. DECIMA SEGUNDA:¿Sabe y le consta que MMC Atomotriz S.A, antes de ser distribuidora exclusiva para Venezuela de los automóviles marca Hyundai lo fue de la marca Mitsubishi? RESPUESTA: Lo fue y lo es. DECIMA TERCERA: ¿Diga el testigo si actualmente e concesionario de la marca Hyundai y el nombre de las empresas? RESPUESTA: Si lo soy, y se llaman Autoloi y Taimar. DECIMA CUARTA: ¿Diga el testigo si sabe y le consta que hoy en día los vehículos marca Hyundai son ensamblados en la planta MMC automotriz S.A en Barcelona, Anzoátegui donde también se ensamblan los vehículos marcas Mitsubishi? RESPUESTA: Si, lo se y me consta… PRIMERA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo a que se dedica? RESPUESTA: Soy empresario automotriz. SEGUNDA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo, que según sus dichos al haber sido concesionario de Hyundai de Venezuela la compañía Lumosa no era de su propiedad o de su familia? RESPUESTA: La compañía Lumosa es de nuestra propiedad u de nuestra familia desde el año 69. TERCERA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo, que compañías de sus propiedad o de su familia fueron concesionarios de Hyundai de Venezuela? RESPUESTA: Panamericam Cars, Lumotors I y II. CUARTA REPREGUNTA:¿Diga el testigo, cual es la fecha de inscripción ante el Registro Mercantil de las compañías nombradas en el particular anterior? RESPUESTA: No recuerdo: QUINTA REPREGUNTA:¿Diga el testigo, en que consiste un contrato o un convenio de concesionario de una empresa distribuidora o productora de automóviles? RESPUESTA: En la comercialización exclusiva de productos de una marca sean automóviles, repuestos o servicios autorizados para una zona determinada en el convenio. SEXTA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo, si en la comercialización exclusiva el concesionario incurre en gastos de publicidad y mercadeo que luego son imputados al valor final del producto como gastos de operación? RESPUESTA: Si se incurre en gastos de publicidad y mercadeo, que entran dentro de los gastos de comercialización de cada compañía. SEPTIMA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo, si tiene conocimiento de la existencia de un contrato de distribución entre Hyundai Motor Company y Hyundai de Venezuela? RESPUESTA: No me consta. OCTAVA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo, si sabe y le consta que los eventos reseñados en las preguntas formuladas por la parte accionante fueron patrocinados por Hyundai Motor Company? RESPUESTA: No me consta. NOVENA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo si sabe y le consta que los eventos reseñados en las preguntas formuladas por la parte accionante fueron patrocinados por Hyundai de Venezuela? RESPUESTA: Me consta en el caso especifico de los Show del CCT, porque yo los contrate y Hyundai de Venezuela me reembolso el gasto. De ahí para atrás no se. DECIMA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo, a cuanto ascendió el gasto desembolsado por el en dichos eventos? RESPUESTAS: No me recuerdo. DECIMA PRIMERA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo cuantos concesionarios de Hyundai de Venezuela existieron o existen? RESPUESTA: No me recuerdo número exacto que existieron ni si existe alguno. DECIMA SEGUNDA REPREGUNTA ¿Diga el testigo si en los años de 1.994, 1.995 y 1.996 fueron años denominados buenos para la industria automotor? RESPUESTA: En términos generales no fueron años buenos. DECIMA TERCERA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo, si Hyundai de Venezuela es una empresa que pertenece al Grupo Amengual? RESPUESTA: No me consta en el registro o en la propiedad, pero si me consta que Vicente y G.A.e. quienes la dirigían. DECIMA CUARTA REPREGUNTA: ¿ Diga el testigo, si durante el tiempo que fue concesionario de Hyundai de Venezuela, sus clientes manifestaron alguna queja o reclamo con respecto al retardo en las ordenes de compra de los vehículos, así como la entrega de los repuestos de los mismos? RESPUESTAS: Quejas de mis clientes en retardos de asignación de vehículos no hubo, puesto que nosotros no asignamos carros a clientes finales hasta que no los tenemos en inventario, en cuanto a retardo en repuestos nosotros importamos directamente repuesto de Colombia o Panamá cuando Hyundai de Venezuela no los tenía. DECIMA QUINTA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo, si sus compañías comercializaron antes de la entrada de Hyundai en Venezuela otras marcas de vehículos? RESPUESTAS: Pamanericam Cars comercializó antes que la marca Hyundai la marca Lada, la empresa Lumutors I y Lumutors II fueron creadas para comercializar “Hyundai” y el grupo familiar comercializaba y comercializa otras marcas bajo otras personas jurídicas o concesionario. DECIMA SEXTA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo, si para ser concesionario de la marca Hyundai sus empresas o en el particular recibieron de Hyundai de Venezuela alguna suma de dinero o si por el contrario, debieron pagarla? RESPUESTA: No ni pague ni me pagaron. DECIMA SEPTIMA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo, quien sufrago los gastos para iniciar la distribución de automóviles Hyundai por parte de sus compañías? RESPUESTA: Yo y mi familia…”.

  28. - “…El día martes 30 de septiembre del 2003, compareció a dar testimonio la ciudadana N.E.R., titular de la cédula de identidad número 6.494.377, de 36 años de edad, de este domicilio, de profesión u oficio técnico superior en administración, que a preguntas realizadas señaló: “…PRIMERA: ¿Diga la testigo en que fecha comenzó a trabajar en Hyundai de Venezuela y cuándo terminó su relación laboral? RESPUESTA: Comencé en octubre del 92 y termine en febrero del 96. SEGUNDA: ¿Diga que cargo desempeñó en dicha empresa? RESPUESTA: Comencé como Gerente de Compras nacionales y asistente de la Presidencia cargo que desempeñé simultáneamente. TERCERA: ¿Diga la testigo si sabe y le consta que Hyundai de Venezuela instaló sus oficinas y talleres en el inmueble que ocupaba la antigua planta de General Motors en Carapa, La Yaguara? RESPUESTA: Si, si me consta. CUARTA: ¿Diga la testigo si sabe y le consta que para el almacenamiento de automóviles la empresa MOGU, C.A le alquiló a Hyundai de Venezuela un terreno situado en la carretera Maracay- Turmero, Estado Aragua? RESPUESTA: Si me consta. QUINTA: ¿Diga la testigo si sabe y le consta que para la recepción de automóviles Hyundai en Puerto Cabello, Hyundai de Venezuela celebró contrato de arrendamiento con Depósitos Industriales, S.A (DISA)? RESPUESTA: Si. SEXTA: ¿Sabe y le consta que a finales de 1.992, varios ejecutivos de Hyundai de Venezuela integraron un comité de ensamblaje, el cual se dedicó a la búsqueda de toda la información necesaria para ensamblar automóviles Hyundai en Venezuela? RESPUESTA: Si en eso trabajamos todos. SEPTIMA: ¿Sabe y le consta que a principios de 1.993 ejecutivos de Hyundai Motor Company y Hyundai de Venezuela hicieron visitas a dos plantas ensambladoras de autobuses, una ubicada en Ciudad Bolívar y la Otra en Cumaná, Estado Sucre? RESPUESTA: Si, si se. OCTAVA: Sabe y le consta que en septiembre de 1.993 ejecutivos de Hyundai Motor Company y Hyundai de Venezuela, se reunieron con el señor L.L. en la planta ensambladora de Mariara, Estado Carabobo? RESPUESTA: Si me consta de la reunión con el señor Luzato. NOVENA: ¿Sabe y le consta que en octubre de 1.993 ejecutivos de Hyundai Motor Company y de Hyundai de Venezuela, se reunieron con directivos de la Corporación Automotriz RV ensambladora de Renault? RESPUESTA: Si me consta. DECIMA:¿Sabe y le consta que a principios de 1.994 las instalaciones de la Corporación Automotriz en Mariara, fueron visitadas por el equipo de CKD de Hyundai Motor Company para su evaluación? RESPUESTA: Si, si me consta. DECIMA PRIMERA: ¿Sabe y le consta que después de la visita a que se refiere la pregunta anterior, Hyundai de Venezuela y la Corporación Automotriz RV realizaron un estudio de factibilidad del ensamblaje, el cual fue entregado a Hyundai Motor Company en 1.994 por V.E.A.? RESPUESTA: Si, si se y me consta. DECIMA SEGUNDA: ¿Sabe y le consta que en las actividades realizadas para definir el ensamblaje en Venezuela de los automóviles Hyundai, V.E.A. realizó consultas con diversos distribuidores Hyundai en Latinoamérica, y se reunió en diversas ocasiones con los señores J.J. y J.B., ejecutivos de las marcas Renault y Mitsubishi, respectivamente? RESPUESTA: Si, si se y me consta. DECIMA TERCERA: ¿Sabe y le consta que además de las actividades mencionadas en las preguntas anteriores, en Agosto de 1.994 Hyundai de Venezuela realizó una Convención en el Hotel Eurobuilding de Caracas? RESPUESTA: Si se yo coordiné la organización de esa convención. DECIMA CUARTA: ¿Diga la testigo si sabe y le consta que el Gerente Hyundai Motor Company, así como representantes de dicha firma en Panamá, Puerto Rico, Colombia, Ecuador, Costa Rica, Uruguay y Perú, participaron en dicha Convención? RESPUESTA: Si se y me consta. DECIMA QUINTA: ¿Diga la testigo cuál fue el resultado de esa Convención y a quien se nombró Presidente? RESPUESTA: Se creó la Asociación de Distribuidores Hyundai de Latinoamérica, se nombró Presidente a V.E.A.. DECIMA SEXTA: ¿Diga la testigo si dentro de sus funciones como asistente a la presidencia, estaba el envío y recepción de faxes? RESPUESTA: Si, todos los faxes que entraban y salían yo los coordinaba. DECIMA SEPTIMA: ¿Sabe y le consta que Hyundai Motor Company y Hyundai de Venezuela continuaron sus relaciones comerciales después de vencido el plazo de Convenio de Distribución Exclusiva? RESPUESTA: Si, si continuaron. DECIMA OCTAVA: ¿Enumere las relaciones comerciales entre Hyundai Motor Company y Hyundai de Venezuela después de junio de 1.994? RESPUESTA: Se continuaron recibiendo y enviando fax, solicitaron y recibieron pedidos de repuestos y vehículos y también recibi itinerarios de visita del personal de Hyundai Motor Company. DECIMA NOVENA: ¿Diga la testigo si le consta que el Presidente Ejecutivo de Hyundai de Venezuela antes del vencimiento del Convenio de Distribución Exclusiva, envió al presidente de Hyundai Motor Company, cartas, faxes, solicitando la continuidad del convenio de distribución y la Hyundai Motor Company nunca contestó? RESPUESTA: Me consta el envío y reenvío de esos faxes. VIGESIMA: ¿Diga la testigo si después del vencimiento del Convenio recibió de Hyundai Motor Company faxes relativos a: envío de facturas pro forma; disculpándose por la demora en producir el pedido del modelo “Grandeur”; avisando el despacho de pedidos de automóviles y repuestos que Hyundai de Venezuela le hiciera? RESPUESTA: Si, si me consta. VIGESIMA PRIMERA:¿ Diga la testigo si sabe y le consta que Hyundai Motor Company y MMC Automotriz, llegaron al acuerdo de participar conjuntamente en el mercado automotor venezolano? RESPUESTA: Si, si se y me consta. VIGESIMA SEGUNDA: ¿Diga la testigo si sabe y le consta que “participar conjuntamente” consistió en que MMC Automotriz sustituyó a Hyundai de Venezuela en la distribución exclusiva de automóviles y repuestos distribución exclusiva de de automóviles y repuestos Hyundai y fue la elegida para ensamblar los automóviles en su plante de Barcelona, Estado Anzoátegui? RESPUESTA: Si, si se y me consta. VIGESIMA TERCERA:¿Sabe la testigo que mediante aviso publicado en El Universal, en Agosto del 95 MMC Automotriz, S.A comenzó un programa de contactos personalizados con los propietarios de vehículos marca Hyundai, y en el mismo lo solicitan los llamaran por teléfono o enviaran por cupón impreso en ducho aviso? RESPUESTA: Si, se y me consta porque lo leí. VIGESIMA CUARTA: ¿Diga la testigo si sabe y le consta q2ue hoy en día los automóviles marca Hyundai son ensamblados por MMC Automotriz S.A en su planta en Barcelona, Anzoátegui donde también se ensamblan los automóviles Mitsubishi? RESPUESTA: Si, si se… PRIMERA REPREGUNTA: ¿Diga la testigo a que se dedica en la actualidad? RESPUESTA: Soy amo de casa. SEGUNDA REPREGUNTA: ¿Diga la testigo si Hyundai de Venezuela es una empresa del Grupo Amengual? RESPUESTA: Ellos eran socios. TERCERA REPREGUNTA: ¿Diga la testigo si actualmente mantiene una relación de amistad con los señores V.A.V. y V.A.B.. RESPUESTA: No. CUARTA REPREGUNTA: ¿Diga la testigo si tiene algún interés de rendir declaración ante este Tribunal? RESPUESTA: No yo vive porque me citaron. QUINTA REPREGUNTA. ¿Diga la testigo, si su último cargo desempeñado en Hyundai de Venezuela era un cargo de confianza? RESPUESTA: Yo era personal de confianza. SEXTA REPREGUNTA: ¿Diga la laboral, Hyundai de Venezuela siempre pago utilidades al personal? RESPUESTA: si siempre pagó utilidades al personal que laboraba cada año. SEPTIMA REPREGUNTA: ¿Diga la testigo, si tiene conocimiento del contrato de distribución entre Hyundai Motor Company y Hyundai de Venezuela? RESPUESTA: El que existió si. OCTAVA REPREGUNTA: ¿Diga la testigo si conoce las causas de terminación de ese contrato? RESPUESTA: La causa de terminación fue la fecha de terminación del contrato. NOVENA REPREGUNTA: ¿Diga la testigo si tiene conocimiento de la existencia de índole extracontractual entre Hyundai de Venezuela y Hyundai Motor Company? RESPUESTA: Si. DECIMA REPREGUNTA: ¿Diga la testigo, cual era el objeto de esas negociaciones? RESPUESTAS: Las que veníamos haciendo antes, la compra de vehículos y repuestos. DECIMA PRIMERA REPREGUNTA: ¿Diga la testigo por cuanto tiempo se prolongaron esas negociaciones y los nombre de las personas que representaban a las partes? RESPUESTA: el nombre de los Coreanos no lo sé, por parte de la Hyundai de Venezuela por supuesto los señores Amengual. La relación terminó después que ellos enviaron la carta, de finiquito en mayo del 95. DECIMA SEGUNDA REPREGUNTA: ¿Diga la testigo, si posteriormente a ese fecha de mayo del 95 Hyundai de Venezuela realizó inversiones? RESPUESTA: No. DECIMA TERCERA REPREGUNTA:¿Diga la testigo, si presenció alguna controversia entre los representantes de Hyundai Motor Company y Hyundai de Venezuela, y en caso afirmativo, en que consistió dicha controversia? RESPUESTA: No, nunca presencié, ninguna controversia. DECIMA CUARTA REPREGUNTA:¿ Diga la testigo, si durante el tiempo que duró su relación laboral los empleados de Hyundai de Venezuela disfrutaron de aumentos de sueldo distintos a los decretados por el Ejecutivo Nacional? RESPUESTA: Nos hacían evaluaciones semestrales y allí nos ajustaban el sueldo de acuerdo a lo que también estipulaba el gobierno exceptuando el último año. DECIMA QUINTA REPREGUNTA:¿Diga la testigo, si sabe y le consta que las ensambladoras referidas en el interrogatorio de la parte actora ya existían con anterioridad a la fecha de fundación de Hyundai de Venezuela? RESPUESTA: No me consta. DECIMA SEXTA REPREGUNTA:¿Diga la testigo, si sabe y le consta que Hyundai de Venezuela realizó algún tipo de inversión para la creación de dichas ensambladoras? RESPUESTA: No. DECIMA SEPTIMA REPREGUNTA:¿Diga la testigo, en que consistía el estudio de factibilidad reseñado en el interrogatorio de la parte actora entre Corporación Automotriz RV y Hyundai de Venezuela? RESPUESTA: Ellos realizaron estudios para saber que tan apropiada era la planta Renault para el ensamblaje de vehículos Hyundai. DECIMA OCTAVA REPREGUNTA:¿Diga la testigo, cual fue el resultado de dicho estudio de factibilidad? RESPUESTA: El estudio de factibilidad era una propuesta que realizo Hyundai de Venezuela para determinar cual de las plantas ensambladoras era la más idónea para el ensamblaje. DECIMA NOVENA REPREGUNTA:¿Diga la testigo, quienes integraban el comité de ensamblaje referido en el interrogatorio de la parte actora? RESPUESTA: Vicepresidencia Técnica, Gerencia de Logistica, Gerencia Técnica, Gerencia de Compras Internacionales, Vicepresidencia Administrativa eso es lo que recuerdo. VIGESIMA REPREGUNTA:¿Diga la testigo, en que consiste ser un concesionario de una empresa de distribución de vehículos? RESPUESTA: La respuesta va directamente ligada a mi trabajo en Hyundai de Venezuela porque ante de ello no lo sabía, es un autorizado de la distribuidora para vender automóviles y repuestos de la marca específica que en este caso es la de Hyundai con una serie de exigencias determinadas por el distribuidor. VIGESIMA PRIMERA REPREGUNTA:¿Diga la testigo si los concesionarios de Hyundai de Venezuela recibieron alguna cantidad de dinero por parte de ésta para el desarrollo de sus funciones. RESPUESTA: No. VIGESIMA SEGUNDA REPREGUNTA:¿Diga la testigo si sabe y le consta que Hyundai de Venezuela contribuyó en los gastos de publicidad para la promoción de vehículos Hyundai? RESPUESTA: Contribuyó no, ella realizó la inversión de toda la publicidad que se requería para el lanzamiento de la marca. VIGESIMA TERCERA REPREGUNTA:¿Diga la testigo en que consistió concretamente esa inversión y a cuánto alcanzó la misma? RESPUESTA: La cifra no la recuerdo. Consistió en una intensa campaña de publicidad en televisión, prensa, radio, se hicieron estudios de calle, un mercadeo, realizaron eventos deportivos como Torneos de Golf, Torneo de tenis, exposiciones en el autoshow de Caracas, Eurobuilding, CCCT, etc. VIGESIMA CUARTA REPREGUNTA: ¿Diga la testigo, como sabe y le consta que Hyundai de Venezuela fue la única compañía que contribuyo con los gastos publicitarios para la promoción de los vehículos Hyundai? RESPUESTA: Porque trabajaba allí. VIGESIMA QUINTA REPREGUNTA:¿Diga la testigo, si tiene conocimiento que Hyundai Motor Company contribuyó con dinero efectivo para la promoción de los vehículos Hyundai? RESPUESTA: No. VIGESIMA SEXTA REPREGUNTA:¿Diga la testigo, a cuanto ascendieron los gastos de promoción para el evento del Eurobuilding referido en el interrogatorio de la parte actora? RESPUESTA: No recuerdo esa cifra. VIGESIMA SEPTIMA REPREGUNTA:¿Diga la testigo, si los locales referidos en el interrogatorio de la parte actora y ubicados en Carapa y en la carretera Maracay-Turmero eran propios o alquilados por parte de Hyundai de Venezuela? RESPUESTA: Eran alquilados como lo dije anteriormente. VIGESIMA OCTAVA REPREGUNTA:¿Diga la testigo, para que eran utilizados los mencionados inmuebles? RESPUESTA: La de Carapa eran las oficinas administrativas y la de Turmero el centro de almacenaje de vehículos. VIGESIMA NOVENA REPREGUNTA:¿Diga la testigo, de acuerdo al convenio celebrado entre Hyundai Motor Company y Hyundai de Venezuela, cual era el número de vehículos al que se obligaba a vender anualmente esta última en Venezuela? RESPUESTA: Hyundai Motor Company obligaba a vender mil unidades anuales a Hyundai de Venezuela. TRIGESIMA REPREGUNTA:¿Diga la testigo, cual fue el número total de vehículos vendidos por Hyundai de Venezuela durante la vigencia del mencionado convenio de distribución? RESPUESTA: No recuerdo…”.

  29. - “…El día 30 de septiembre del 2003, tuvo lugar la evacuación de la testigo L.R., titular de la cédula de identidad 2.086.325, de 61 años de edad, de este domicilio que a preguntas formuladas contestó: “…PRIMERA: ¿Diga la testigo si sabe y le consta que hasta mediados de 1.992, no se conocía en el mercado automotriz venezolano la marca de automóviles Hyundai? RESPUESTA: si me consta. SEGUNDA: ¿Diga la testigo si sabe y le consta que Hyundai de Venezuela promocionó la marca Hyundai por la prensa, encuesta de calle, radio, televisión, torneo de tenis, de golf, presentaciones en las Fuerzas Armadas, en el Sindicato de Taxistas y Universidades? RESPUESTA: Me constan parte publicitaria de radio, televisión, prensa, los eventos no. TERCERA: ¿Diga la testigo si sabe y le consta que Hyundai de Venezuela para hacerle publicidad a la marca Hyundai participó durante dos años cpm im stand en la exposición de automóviles en el autoshow de Caracas, autoshow Hotel Eurobuilding, autoshow CCCT y autoshow en el Centro Lido? RESPUESTA: Si. CUARTA: ¿Diga la testigo si sabe y le consta que Hyundai de Venezuela formó una red de concesionarios? RESPUESTA: Si se. QUINTA: ¿Diga la testigo si sabe y le consta que Hyundai de Venezuela alquiló y remodeló el inmueble que ocupaba la antigua planta de General Motors en Carapa, La Yaguara? RESPUESTA: Si se y me consta. SEXTA: ¿Diga la testigo sabe y le consta que hoy en día los automóviles marca Hyundai son ensamblados por la planta MMC Automotriz S.A. en Barcelona, Anzoátegui donde también se ensamblan los Mitsubishi? RESPUESTA: Si se. … PRIMERA REPREGUNTA: ¿Diga la testigo a qué se dedica en la actualidad? RESPUESTA: En la actualidad y hace muchos años me dedico a la industria de la construcción. SEGUNDA REPREGUNTA: ¿Diga la testigo si Hyundai de Venezuela era una empresa del grupo Amengual? RESPUESTA: Si. TERCERA REPREGUNTA: ¿Diga la testigo, si actualmente mantiene una relación de amistad con los señores V.A.V. y V.A.B.? RESPUESTA: No. CUARTA REPREGUNTA: ¿Diga la testigo, si tiene algún interés en rendir declaración ante este Tribunal? RESPUESTA: No. QUINTA REPREGUNTA: ¿Diga la testigo, si tiene conocimiento de la existencia de un contrato de distribución entre Hyundai Motor Company y Hyundai de Venezuela? RESPUESTA: No. SEXTA REPREGUNTA: ¿Diga la testigo si tiene conocimiento de la existencia de negociaciones de índole extracontractual entre Hyundai de Venezuela y Hyundai Motor Company? RESPUESTA: No tengo conocimiento. SEPTIMA REPREGUNTA: ¿Diga la testigo, en que consiste ser un concesionario de una empresa de distribución de vehículos? RESPUESTA: Desconozco. OCTAVA REPREGUNTA: ¿Diga la testigo como tiene conocimiento que Hyundai de Venezuela formó una red de concesionarios en Venezuela? RESPUESTA: Porque como empresa constructora y siendo presidenta de una de ellas hago obras en varias partes en el interior del país y he visto los concesionarios Hyundai en esas ciudades. NOVENA REPREGUNTA: ¿Diga la testigo si sabe y le consta que los concesionarios de Hyundai de Venezuela recibieron alguna cantidad de dinero por parte de ésta para el desarrollo de sus funciones? RESPUESTA: Desconozco. DECIMA REPREGUNTA: ¿Diga la testigo si sabe y le consta que Hyundai de Venezuela contribuyó en los gastos de publicidad para la promoción de los vehículos Hyundai? RESPUESTA: Pienso que si pero no me consta. DECIMA PRIMERA REPREGUNTA: ¿Diga la testigo, si tiene conocimiento que Hyundai Motor Company contribuyó con dinero efectivo para la promoción de los vehículos Hyundai? RESPUESTA: No. DECIMA SEGUNDA REPREGUNTA: ¿Diga la testigo, como sabe y le consta que el inmueble referido en el interrogatorio de la parte actora ubicado en Caracas era alquilado por Hyundai de Venezuela? RESPUESTA: Me imaginé que era alquilado porque yo llevaba mi vehículo a reparar allí. DECIMA TERCERA REPREGUNTA: ¿Diga la testigo, cuantas compañías formaron la red de concesionarios reseñada en el interrogatorio de la parte actora? RESPUESTA: No puedo decir que cantidad, pues solamente veía las que habían en las ciudades en las cuales yo trabajaba. DECIMA CUARTA REPREGUNTA: ¿Diga la testigo si sabe y le consta que Hyundai de Venezuela realizó erogaciones de dinero en la creación de la mencionada red de concesionarios y en la promoción de los eventos reseñados en el interrogatorio formulado por la parte actora? RESPUESTA: Desconozco. DECIMA QUINTA REPREGUNTA: ¿Diga la testigo si tiene conocimiento de la existencia de algún tipo de convenio o relación comercial entre Hyundai Motor Company y MMC Automotriz S.A? RESPUESTA: No tengo conocimiento…”.

  30. - “…El día 1 de octubre del 2003, compareció el ciudadano G.A., titular de la cédula de identidad 3.113.907, de 59 años de edad, de este domicilio, de profesión asesor de empresas, que a preguntas expuestas respondió: “...PRIMERA:¿Diga el testigo si sabe y le consta que el taller y servicio y mantenimiento de los automóviles Hyundai funcionaban en el inmueble que ocupaba la antigua planta de General Motors en Carapa, La Yaguara? RESPUESTA: Si se y me consta. SEGUNDA:¿En que fecha comenzó a trabajar en ese taller y cuándo terminó su relación laboral? RESPUESTA: La fecha de inicio año 93 y la relación labora fue posterior al cierre de Hyundai de Venezuela. TERCERO:¿Diga el testigo que cargo desempeñó en dicho taller? RESPUESTA: El cargo era Gerente del Taller de servicio Hyundai. CUARTA: ¿Diga el testigo si en el taller que usted dirigía se le daba servicio, revisión de garantía y mantenimiento a los automóviles Hyundai? RESPUESTA: cierto si se le dabá y apoyo en el servicio de garantía. QUINTA:¿Diga el testigo si sabe y le consta que Hyundai de Venezuela entrenó y preparó personal técnico para dar servicio y mantenimiento a los automóviles Hyundai? RESPUESTA: Si se y me consta. SEXTA:¿Diga el testigo sabe y le consta que las reclamaciones de los propietarios relacionadas con los automóviles fueron atendidos en el taller que usted dirigía? RESPUESTA: Si se y me consta. SEPTIMA:¿Diga el testigo si sabe y le consta que Hyundai de Venezuela mantenía centros de almacenaje y distribución de repuestos? RESPUESTA: Si se y me consta. OCTAVA:¿ Diga el testigo si sabe y le consta que en junio de 1.995 Hyundai Motor Company y MMZ Automotriz S.A anunciaron en los diarios El Nacional y El Universal, el acuerdo que habían celebrado para participar conjuntamente en el mercado automotor venezolano? RESPUESTA: Si se y me consta. NOVENA:¿Diga el testigo si sabe y le consta que mediante aviso publicado en El Universal en Agosto de 1.995, MMC Automotriz S.A comenzó un programa de contactos personalizados con los propietarios de vehículos marca Hyundai, y en el mismo solicitaban les contactaran vía telefónica o enviando el cupón que aparecía en dicho aviso? RESPUESTA: Si se y me consta. DECIMA:¿Diga el testigo si sabe y le consta que hoy en día los vehículos marca Hyundai son ensamblados en la planta de MMC Automotriz S.A en Barcelona, Anzoátegui donde también se ensamblan los vehículos marca Mitsubishi? RESPUESTA: Si se y me consta…PRIMERA REPREGUNTA:¿Diga el testigo si tiene conocimiento por el cargo que ejerció en Hyundai de Venezuela que existieron retrasos en las entregas de repuestos y cumplimiento de la garantía de los vehículos marca Hyundai? RESPUESTA: Normalmente no, solo por excepción cosa natural en esta actividad por el hecho de que habían fallas que se presentaban mas general que otra. SEGUNDA REPREGUNTA:¿Diga el testigo, en que consistió el entrenamiento al personal técnico señalado por el en la pregunta cinco de su interrogatorio? RESPUESTA: Primero, el señor W.B. encargado del área técnica mecánica fue a Corea para adiestrarse en dicha área e impartía curso de ese mismo tenor a los encargados del área técnica de los concesionarios y mi persona entró a formar parte de Hyundai de Venezuela para dar adiestramiento en el área de servicio de calidad al cliente y posteriormente por mi experiencia en mecánica pase a Gerente de Taller. TERCERA REPREGUNTA:¿Diga el testigo, a cuantas personas aproximadamente se impartieron los cursos señalados por él en la respuesta de la pregunta anterior? RESPUESTA: Número no tengo respuesta, pero si se que los jefes de mantenimiento de los concesionarias recibieron los cursos por conversaciones con ellos cuando requerían de mi servicio y en área de servicio de calidad se dictaron charlas y talleres al personal del taller para mejorar la calidad de servicio. CUARTA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo, si adicionalmente a la noticia de prensa a que usted hace referencia en la pregunta número ocho, si usted leyó o reviso el supuesto acuerdo entre Hyundai Motor Company y MMC Automotriz S.A? RESPUESTA: No leí el acuerdo. QUINTA REPREGUNTA:¿Diga el testigo, en que consistió el supuesto programa de consultas realizado por MMC Automotriz a partir de agosto de 1.995, en relación a lo declarado por usted conforme a la pregunta número nueve de su interrogatorio? En este estado los apoderados de la parte demandante solicitan que la pregunta número nueve y su respuesta le sean leídas al testigo. RESPUESTA: Consistió como la misma pregunta número de la doctora dice un cupón o una información de prensa donde contenía un cupón y unas instrucciones para contactos telefónicos deduzco, que cuya estrategia era elaborar un banco de datos de los clientes de Hyundai. SEXTA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo si Hyundai de Venezuela era una empresa del Grupo Amengual? RESPUESTA: N ose si era del Grupo Amengual, si se que su presidente era el señor V.A., su Vicepresidente de Finanzas era el señor G.A. esos dos señores de apellido Amengual eran quienes laboraban en la empresa en mi conocimiento. SEPTIMA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo, si actualmente mantiene una relación de amistad con los señores Vicente y G.A.? RESPUESTA: No, solo de contactos fortuitos y eventuales normal de una relación laboral entre personas sociales. OCTAVA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo si tuvo conocimiento de la existencia de negociaciones de índole extracontractual entre Hyundai de Venezuela y Hyundai Motor Company? RESPUESTA: No tuve conocimiento…”.

  31. - “…En fecha 2 de octubre del 2003, se dio lugar la evacuación del testigo O.M.P., titular de la cédula de identidad 6.482.872 de 38 años de edad, domiciliado en la ciudad de caracas, de profesión Ingeniero; quien a preguntas respondió: PRIMERA:¿En que fecha comenzó a trabajar en Hyundai de Venezuela y cuándo terminó su relación laboral? RESPUESTA: Septiembre de 1.993 y mayo de 1.995. SEGUNTA:¿Diga que cargo desempeñó en dicha empresa y cuáles fueron sus funciones? RESPUESTA: Gerente Técnico, aportar asistencia técnica a todos los concesionarios de la red, llevar las relaciones con Hyundai Motor Company en to0do lo co9ncerniente a garantía, tramitación de la parte de papelería adicionalmente información técnica de alguna falla en algunos vehículos establecer el adiestramiento técnicos, planes de adiestramientos técnico, a los técnicos de los diferentes concesionarios y yo mismo daba el entrenamiento, y apoyaba a las otras gerencias de logística, repuestos, venta, presidencia y vicepresidencia, básicamente era eso nada más aunque había otras más yo tenía que establecer las pautas de Hyundai Motor Company a nivel de todos los concesionarios en el área de ser vicio, es decir, que tenían que cumplir las pautas de Hyundai Motor Company. TERCERA: ¿Diga usted si asistió como delegado de Hyundai de Venezuela a la segunda convención de posventa de vehículos Hyundai de vehículo Hyundai que se realizó en 1.994, en Cartagena, Colombia? RESPUESTA: Si, asistí como delegado de Venezuela en el área de posventa. CUARTA: ¿Sabe y le consta que Hyundai de Venezuela formó una red de concesionarios ubicadas en Caracas y varias ciudades del interior? RESPUESTA: Si me consta porque yo fui partícipe de eso como gerente técnico. QUINTA: ¿Diga los nombres de empresas concesionarias de Hyundai de Venezuela? RESPUESTA: Panamerican cars, en San Antonio en Caracas estaba G.E. en Chaguaramos, Corp Car 3 en la Avenida presidente Medina, H.S en la avenida Lecuna, E.H. en Valencia, Occimotors en Maracaibo, Autorama en Maturín, Hipermotors que estaba en Barquisimeto e Hipermotors en Acarigua y otros, Puerto La Cruz había, en Mérida, San Cristóbal y otros. SEXTA:¿Sabe y le consta que Hyundai de Venezuela exigía a su concesionarios que tuvieran salones de exhibición y talleres equipados para dar servicio, mantenimiento y hacer reparaciones de los automóviles Hyundai? RESPUESTA: Si me consta por lo menos en la parte de servicios mía era obligatorio, en la parte de venta también. SEPTIMA:¿Sabe y le consta que Hyundai de Venezuela proporcionó a sus concesionarios: boletines, catálogos, folletos y otros materiales de publicidad y mercadeo? RESPUESTA: Si me consta inclusive yo mismo los llevaba y los materiales que nosotros preparábamos también adicional, durante el plan de visitas mensual. OCTAVA:¿Diga si usted como gerente Técnico visitaba con frecuencia a los concesionarios ubicados en el interior del país, y en caso afirmativo diga cuál era el objeto de dicha visitas? RESPUESTA: Si se visitaban, hay un plan mensual de visita con la finalidad de dar soporte técnico, revisar los repuestos de garantía, y los procedimientos administrativos de garantía, asistencia técnica, se citaba un grupo de clientes para efectuar alguna modificación o ajuste en los vehículos ordenado por Hyundai Motor Company, es decir, eso es lo que se conoce como campaña, básicamente era eso. NOVENA:¿Sabe y le consta que Hyundai de Venezuela celebró contrato de arrendamiento de Depósito Industriales, S.A (DISA) para la recepción en Puerto Cabello de los automóviles Hyundai enviados desde Corea por Hyundai Motor Company? RESPUESTA: Si me consta, porque inclusive tuve que ir a auxiliar vehículos que venían procedentes de Corea con fallas técnicas o cuando los conductores iban a traer las unidades a Caracas no encendían, prendían y no arrancaban por ejemplo había que estar ahí en el momento para saber. DECIMA:¿Sabe y le consta que varios ejecutivos de Hyundai de Venezuela integraron un Comité de Ensamblaje, el cual se dedicó a la búsqueda de toda información necesaria para ensamblar automóviles Hyundai en Venezuela? RESPUESTA: Si me consta. DECIMA PRIMERA:¿Sabe y le consta que durante los años 1.993, 1.994 y 1.995 el Presidente Ejecutivo de Hyundai de Venezuela señor V.E.A. realizó múltiples estudios para que los coreanos tomaran la decisión de ensamblar sus vehículos Hyundai en Venezuela? RESPUESTA: Si me consta inclusive se visitaron varias plantas de ensamblaje para verificar posibles ensamblajes de vehículos en asociación entre ambas empresas la que ensambla y la Hyundai de Venezuela. DECIMA SEGUNDA ¿Sabe y le consta que para preparar el futuro ensamblaje en Venezuela de los vehículos Hyundai el Presidente Ejecutivo de Hyundai de Venezuela realizó consultas con diversos distribuidores de Hyundai en Latinoamérica? RESPUESTA: Si me consta inclusive se celebró una convención aquí en Venezuela en el Hotel Eurobuilding y ese fue uno de los puntos que se trataron además de la visita al exterior por parte del Presidente de la compañía Hyundai de Venezuela. DECIMA TERCERA ¿Sabe y le consta que en octubre de 1.993 ejecutivos de Hyundai Motor Company y Hyundai de Venezuela, se reunieron con directivos de la Corporación Automotriz RV ensambladora de la Renault? RESPUESTA: Si me consta inclusive el chofer que tenía asignado la gerencia fue quien traslado al grupo a Mariara en el Estado Carabobo. DECIMA CUARTA ¿Sabe y le consta que a principios de 1.994 las instalaciones de la Corporación Automotriz en Mariara, fueron visitadas por el equipo de CKD de Hyundai Motor Company para su evaluación? RESPUESTA: Si me consta inclusive personalmente la visite con ellos. DECIMA QUINTA ¿Sabe y le consta que en la convención realizada en el Eurobuilding participó el gerente de Hyundai Motor Company de Corea, así como representantes de dichas firmas en Panamá, Puerto Rico, Colombia, Ecuador, Costa Rica, Uruguay y Perú? RESPUESTA: Si me consta inclusive me tocó dar apoyo logístico. DECIMA SEXTA ¿Sabe y le consta que Hyundai Motor Company y Hyundai de Venezuela continuaron sus relaciones comerciales, después de junio de 1.994? RESPUESTA: Si me consta inclusive la tramitación de garantía con Corea se hizo hasta principios del 95 y asistencia técnica también. DECIMA SEPTIMA ¿Sabe y le consta que en Julio de 1.995 Hyundai Motor Company y MMC Automotriz S.A ensambladora de los vehículos Mitsubishi, anunciaron en el diario El Nacional el acuerdo celebrado para participar conjuntamente en el mercado automotor Venezolano? RESPUESTA: Si pero en diferentes diarios también. DECIMA OCTAVA ¿Sabe y le consta que el mismo día del aviso anterior, salió un aviso en el cual Hyundai motor Company y MMC Automotriz S.A informaban que no podían participar en el autoshow 95, pero que tendría agradables sorpresas pues los vehículos serían ensamblados por MMC Automotriz S.A? RESPUESTA: Si me consta, inclusive ellos lo complementaron con una campaña de llamar a los clientes al 0800-Hyundai, con la finalidad de tener a los clientes en la base de datos de los años anteriores. DECIMA NOVENA ¿Diga el testigo si sabe y le consta que hoy en día los vehículos marca Hyundai son ensamblados por la Mitsubishi en su planta de Barcelona? RESPUESTA: Si me consta además que es publico en los medios de comunicación…PRIMERA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo si Hyundai de Venezuela es una empresa distribuidora de automóviles desde 1.990 aproximadamente? RESPUESTA: No, 90 no, operaciones se iniciaron en Abril 92 y la empresa además de distribuidora es importadora y comercializadora de los productos Hyundai. SEGUNDA REPREGUNTA:¿Diga el testigo, si los gastos de apertura para la instalación de las empresas concesionarias mencionadas por el en su pregunta número cinco, entre otras Panamerican cars, fueron sufragados por los propietarios de esas empresas? RESPUESTA: Si, inclusive se la daban las pautas de las diferentes áreas de trabajo,(venta, servicio y repuesto) y las estrategias de comercialización las asumía el concesionario. TERCERA REPREGUNTA:¿Diga el testigo si la empresa Hyundai Motor Company contribuyó con la publicidad de los vehículos marca Hyundai que se suministro a los concesionarios? RESPUESTA: No, nunca y mientras los comités gerenciales nunca se plateo que Hyundai Motor Company hiciera aportes económicos de publicidad y otros aspectos como manuales, repuestos, todo eso había que comprarlos. CUARTA REPREGUNTA:¿Diga el testigo y si las empresas concesionarias contribuían con recursos económicos propios para la publicidad de los vehículos marca Hyundai? RESPUESTA: No, eran compartido algunas veces entre Hyundai de Venezuela y el concesionario, las pautas publicitarias tanto regionales como nacionales, eran 50% y 50%.QUINTA REPREGUNTA: ¿Diga el testigo, si se presentaron reclamos a Hyundai de Venezuela por parte de algunos de sus concesionarios en virtud de retrasos en las entregas de repuestos y cumplimientos de garantía? RESPUESTA: Mientras yo estuve en mi periodo siempre se solventaba o se suministraba, los pedidos se hacían con mucha anticipación de repuesto por ejemplo, para mantener tres o cuatro meses de stop entre embarque y embarque. SEXTA REPREGUNTA:¿Diga el testigo si participó en las supuestas negociaciones celebradas entre Hyundai de Venezuela y Hyundai Motor Company para el ensamblaje de vehículos Hyundai en Venezuela? RESPUESTA: Mi participación fue técnica parte económica no. SEPTIMA REPREGUNTA:¿Diga el testigo, si usted asistió a la visita a la planta ensambladora de vehículos Renault señalada por usted en su pregunta número trece? RESPUESTA: Si. OCTAVA REPREGUNTA:¿Diga el testigo cuales fueron los temas que se trataron en la convención celebrada en le Hotel Eurobuilding indicada en la pregunta número quince? RESPUESTA: El ensamblaje de vehículos en Venezuela, especialmente el modelo ACCENT Y EXCEL, fabricación y ensamblaje de autobuses Hyundai, se tocó el tema de la distribución de vehículos a nivel sudamericano, es decir, como establecer un centro de acopio que fuera estratégico en la Región, para reducir el tiempo de entrega de los pedidos de los vehículos ya que los embarques desde Corea representaban noventa días o más para que llegaran los barcos, entre otros temas. NOVENA REPREGUNTA:¿Diga el testigo, cuales fueron las supuestas relaciones comerciales entre Hyundai Motor Company y Hyundai de Venezuela después de junio de 1.994? RESPUESTA: En principio fueron el soporte y tramitación de garantía, soporte técnico, boletines de servicios, envío de boletines, manual de servicio y boletines técnicos, en mi área. DECIMA REPREGUNTA:¿Diga el testigo, si tuvo conocimiento de la existencia de negociaciones de índole extracontractual entre Hyundai de Venezuela y Hyundai Motor Company? RESPUESTA: No me consta, no tengo conocimiento.”.

  32. - “…En la misma data anterior, compareció la testigo N.C., titular de la cédula de identidad número 6.965.141, de este domicilio, a los fines de prestas su testimonio el cual expresó: “…PRIMERA:¿En que fecha comenzó a trabajar en Hyundai de Venezuela y cuándo terminó su relación laboral? RESPUESTA: en el 92 y terminó en el 95. SEGUNDA:¿Diga que cargo desempeñó en dicha empresa? RESPUESTA: Gerente de Administración de ventas. TERCERA:¿Cuáles fueron sus funciones como Gerente de Administración de ventas? RESPUESTA: atención a la red de concesionarios, preparación de los pedidos por modelo, supervisión de las instalaciones de los concesionarios, entrega de material publicitario, facturación la llevaba también en esa época eso era básicamente lo que me acuerdo: CUARTA:¿Sabe y le consta que hasta mediados de 1.992, no se conocía en Venezuela la marca de automóviles Hyundai? RESPUESTA: si me consta. QUINTA:¿Sabe y le consta que la campaña publicitaria desplegada por Hyundai de Venezuela para dar a conocer la marca de automóviles Hyundai, se hizo a través de la prensa, encuestas de calle, radio, televisión, torneo de tenis, de golf, presentaciones en las Fuerzas Armadas Venezolanas, en el Sindicato de Taxistas y Universidades? RESPUESTA: Si me consta. SEXTA:¿Sabe u y le consta que para el lanzamiento de la marca Hyundai, la promoción y publicidad de su imagen, Hyundai de Venezuela seleccionó a la empresa Publiases, Publicistas Asesores C.A? RESPUESTA: Si, esa es la empresa seleccionada para manejar la publicidad. SEPTIMA:¿Diga la testigo si sabe y le conste que Hyundai de Venezuela celebró contrato de prestaciones de servicios profesionales con el señor R.R. como Asesor de la Gerencia de Organización y Sistemas, Sistemas Computarizados? RESPUESTA: Si me consta fue la persona que contrataron para implementar el sistema administrativo. OCTAVA:¿Sabe y le consta que Publiases comenzó sus labores con la realización de una encuesta señalada para determinar como el venezolano pronunciaría el nombre Hyundai al leerlo? RESPUESTA: Si me consta. NOVENA:¿Sabe y le consta que Publiases creó cuñas publicitarias televisivas que fueron tramitidas por Radio Caracas Televisión, Venevisión y Onnivisión y númerosos avisos que fueron publicados en los diarios El Nacional, El Universal, Diario de Caracas, El Impulso, Panorama, Noti Tarde, The D.J., El Tiempo, Frotera, Última Hora, El Carabobeño, La Nación? RESPUESTA: Si me consta, se hicieron publicación en diarios de circulación nacional no sólo como promoción de la marca sino cada vez que se abría un concesionario. DECIMA:¿Diga la testigo si Hyundai de Venezuela para hacerle publicidad a la marca Hyundai durante dos años participó con un stand en la exposición de automóviles en el autoshow de Caracas que se celebró en el Poliedro, autoshow Hotel Eurobuilding, autoshow en el CCCT y autoshow en el Centro Lido? RESPUESTA: Si participó en todos esos eventos. En estas exposiciones se promueve la marca y los nuevos modelos cada año, estas exposiciones son especiales para eso. DECIMA PRIMERA:¿Diga la testigo si sabe y le consta que Hyundai de Venezuela formó una red de concesionarios ubicados en Caracas y varias ciudades del interior? RESPUESTA: Si me consta. DECIMA SEGUNDA:¿Diga los nombres de las empresas concesionarias de Hyundai de Venezuela? RESPUESTA: H.S Automotriz, El Automóvil de Korea, G.E. el los Chaguaramos, Panamericam Cars, Korean Motors, Ocean Motors estaba en Puerto La Cruz, Valmotors, Tractoagro, Occimotors en Maracaibo. DECIMA TERCERA:¿Diga la testigo si sabe y le consta que Hyundai de Venezuela exigían a sus concesionarias que tuvieran salones de exhibición y talleres equipados para dar servicio y efectuar mantenimiento y reparaciones de los automóviles Hyundai? RESPUESTA: Si me costa. Se hacían supervisiones mensuales para verificar que las instalaciones respetaran las pautas. DECIMA CUARTA:¿Diga la testigo si sabe y le consta que Hyundai de Venezuela proporcionó a sus concesionarios boletines, catálogos, folletos y otros materiales de publicidad y mercadeo? RESPUESTA: Si me consta, los boletines de servicio eran enviados a los concesionarios una vez recibido de corea, y en varias visitas mensuales se verificaban el stock de material publicitario con el fin de completar algún faltante. DECIMA QUINTA:¿Sabe y le consta que para preparar el futuro ensamblaje en Venezuela de los automóviles Hyundai, el Presidente Ejecutivo de Hyundai de V e.r. consultas con diversos distribuidores Hyundai Latinoamérica? RESPUESTA: Si y de hecho después se hizo una convención. DECIMA SEXTA:¿Sabe y le consta que para preparar el futuro ensamblaje en Venezuela de los automóviles Hyundai, el Presidente Ejecutivo de Hyundai de Venezuela, se reunió en diversas ocasiones con J.J. y J.B., ejecutivos de las marcas Renault y Mitsubishi? RESPUESTA: Si me consta, se estaba estudiando cual de las dos plantas reunía las condiciones para el ensamblaje de los vehículos Hyundai. DECIMA SEPTIMA:¿Diga la testigo si sabe y le consta que para la preparación del futuro ensamblaje en Venezuela de los vehículos Hyundai de Venezuela realizó una convención en el Hotel Eurobuilding de Caracas? RESPUESTA: Si y asistieron distribuidores y representantes de otros países. DECIMA OCTAVA:¿Diga la testigo si sabe y le consta que participó en dicha convención el Gerente de Hyundai Motor Company, así como representantes de dicha firma en Panamá, Puerto Rico, Colombia, Ecuador, Costa Rica, Uruguay y Perú? RESPUESTA: Si me consta. DECIMA NOVENA:¿ Diga la testigo cual fue el resultado de esa convención y a quien se nombró Presidente? RESPUESTA: Quedo presidente V.A. y se formó la asociación Latinoamericana de Concesionarios Hyundai. DECIMA NOVENA:¿Diga la testigo si sabe y le consta que Hyundai Motor Company y Hyundai de Venezuela continuaron sus relaciones comerciales, después de junio de 1.994? RESPUESTA: Si me consta yo estuve hasta julio o agosta 95, no me acuerdo exactamente el mes y todavía continuaba las relaciones. VEGESIMO:¿Indique cuales fueron esas relaciones comerciales? RESPUESTA: Se recibió un lote pequeño de vehículos y repuestos. VIGESIMA PRIMERA:¿Diga la testigo si8 sabe y le consta que Hyunday Motor company una vez efectuado el lanzamiento de la marca Hyundai en el mercado, otorgó a MMC Automotriz S.A (Mitsubishi) la distribución y el ensamblaje? RESPUESTA: Si y lo anunciaron por la prensa. PRIMERA REPREGUNTA:¿Diga la testigo cuantos vehículos de marca Hyundai se obligó a vender anualmente en Venezuela la empresa Hyundai de Venezuela C.A de acuerdo con el convenio de Distribución que tenía celebrado Hyundai Motor de Corea? RESPUESTA: El convenio contemplado mil vehículos anuales, en todas las oportunidades superamos esa meta, no recuerdo exactamente la cantidad de vehículos vendidos. SEGUNDA REPREGUNTA:¿Diga la testigo, durante cuales años según usted a manifestado, se superaron esas ventas? RESPUESTA: años 92,93,94, de hecho en el año 92 y en el año 93 teníamos lista de espera en especial en el modelo Excel. TERCERA REPREGUNTA: ¿Diga la testigo, el tiempo de duración del contrato de distribución de vehículos celebrados entre Hyundai Motor Company y Hyundai de Venezuela C.A? RESPUESTA: No se exactamente hasta que fecha, pero su vencimiento era en el año 94. CUARTA REPREGUNTA:¿Diga la testigo, si el grupo Amengual se ha dedicado tradicionalmente a la distribución de venta de automóviles? RESPUESTA: Si y tiene una trayectoria no sólo con Hyundai, sino con General Motors, QUINTA REPREGUNTA:¿Diga la testigo, si el grupo Amengual siempre ha mantenido, tradicionalmente, y desde hace muchos años una red de distribuidores de vehículos automotores? RESPUESTA: En los actuales momentos no lo sé; pero mientras entubo la marca Hyundai mantuvo una red de concesionarios a nivel nacional que conocí y me consta. SEXTA REPREGUNTA:¿Diga la testigo que cantidad de vehículos pidió Hyundai de Venezuela a Hyundai Motor Company durante el año 1.993 y también en el año de 1.994? RESPUESTA: No me acuerno el número exacto. SEPTIMA REPREGUNTA:¿Diga la testigo, como entonces si usted no recuerda el número de vehículos pedidos durante los años 1.993 y 1.994, tal como manifestó en la pregunta anterior, pudo afirmar como lo hizo anteriormente, en este mismo acto que siempre se superaron las metas? RESPUESTA: Después de tantos años nos es fácil recordar números pero si es fácil recordar el haber cumplido mi trabajo a cabalidad y haber recibido que me correspondía, parte de mis funciones era lograr que las metas se cumplieras. OCTAVA REPREGUNTA:¿Diga la testigo, en que fecha se realizó la convención en el Eurobuilding a que se alude en el interrogatorio formulado por la parte actora? RESPUESTA: No recuerdo la fecha exacta, eso fue en el año 93 pero no recuerdo la fecha. NOVENA REPREGUNTA:¿Diga la testigo, si sabe y le consta que Hyundai de Venezuela le pagó en dinero en efectivo alguna de las compañías que formaban su red de concesionarios para su creación y el desarrollo de sus funciones? RESPUESTA: No me consta. DECIMA REPREGUNTA:¿Diga la testigo, si sabe y le consta el monto en bolívares pagados por Hyundai de Venezuela en la campaña publicitaria a que se hace referencia en el interrogatorio formulado por la parte actora, para dar a conocer la marca Hyundai? RESPUESTA: La cifra exacta en bolívares de inversión no la conozco. DECIMA PRIMERA ¿Diga la testigo, si tiene conocimiento que la compañía Hyundai Motor Company realizó inversiones en Venezuela para el desarrollo y publicidad de la marca Hyundai? RESPUESTA: No tengo conocimiento. DECIMA SEGUNDA REPREGUNTA:¿Diga la testigo si sabe y le consta que la mayoría de las compañías que formaban la red de concesionarios de Hyunday de Venezuela, ya eran empresas establecidas en el mercado0 automotriz y que las mismas fueron con anterioridad vendedoras de otras marcas de vehículos? RESPUESTA: Sí, sin embargo estas instalaciones tuvieron que ser acondicionadas según la normativa exigida por Hyundai Motor Company. DECIMA TERCERA REPREGUNTA ¿Diga la testigo, si para el acondicionamiento de los locales exigidos según la normativa de Hyundai de Venezuela, esta última le pagó alguna cantidad de dinero a sus concesionarios? RESPUESTA: La normativa la establecía Hyundai Motor Company y Hyundai de Venezuela la hacía cumplir como distribuidor de la marca; desconozco si se canceló alguna cantidad de dinero, pero el material publicitario (POP) lo suministraba Hyundai de Venezuela. DECIMA CUARTA REPREGUNTA ¿Diga la testigo, si durante el tiempo que duró su relación laboral en Hyundai de Venezuela le fueron pagadas anualmente sus utilidades? RESPUESTA: Sí. DECIMA QUINTA REPREGUNTA ¿Diga la testigo, si es su carácter de Gerente de Administración de Ventas, tuvo conocimiento que la empresa Hyundai de Venezuela generó utilidades durante el tiempo en que le presto sus servicios? RESPUESTA: No tengo conocimiento, esa era información contable y el hecho de que una empresa venda muchísimo, no quiere decir que esté equiparada con sus gastos y que pueda dar utilidades. DECIMA SEXTA REPREGUNTA ¿Diga la testigo, si en ese mismo carácter de Gerente de Administración de Ventas, alguno de los co0ncesinarios de hyunday de Venezuela le manifestaron su inconformidad en relación con el servicio de ventas de automóviles y repuestos? RESPUESTA: Básicamente habían algunos reclamos por el tiempo de entrega. DECIMA SEPTIMA REPREGUNTA ¿Diga la testigo cuales fueron esos concesionarios que manifestaron su inconformidad? RESPUESTA: No recuerdo exactamente los nombres. DECIMA OCTAVA REPREGUNTA ¿Diga la testigo, si Hyundai de Venezuela es una empresa que pertenece al grupo Amengual? RESPUESTA: Sí”.

    El análisis de estos testimonios evidencia que los deponentes dan fe de los siguientes hechos: 1) que hasta mediados de 1992 no se conocía en Venezuela la marca de automóviles Hyundai de Corea; 2) que en abril de 1992 HYUNDAI MOTOR COREA designó a HYUNDAI DE VENEZUELA, C.A., distribuidora exclusiva de los vehículos y repuestos marca Hyundai; 3) que la marca Hyundai se conoció debido a la promoción que le hizo HYUNDAI DE VENEZUELA, C.A., por la prensa, radio, televisión y también a través de torneos de tenis, golf y presentaciones; 4) que la actora organizó stand en el Autoshow de Caracas, Eurobuilding, CCCT y Centro Lido; 5) que la actora entrenó y preparó personal técnico para el mantenimiento de los vehículos Hyundai; 6) que HYUNDAI DE VENEZUELA C.A., formó una red de concesionarios y talleres autorizados en todo el territorio nacional; 7) Que HYUNDAI DE VENEZUELA C.A., instaló oficinas de administración y ventas en Caracas, Maracay, Valencia, Puerto Cabello; 8) Que HYUNDAI DE VENEZUELA C.A., instaló en Caracas sus oficinas administrativas y un taller de servicios ubicado en Carapa, La Yaguara, donde funcionó la antigua planta de General Motors; 9) que hoy en día los vehículos Hyundai son ensamblados en Venezuela por la empresa MITSUBISHI en su planta de Barcelona; 10) Que HYUNDAI DE VENEZUELA C.A., alquiló a MOGU C.A., un terreno en la avenida Intercomunal Maracay-Turmero para el almacenamiento de vehículos; 11) que personeros de HYUNDAI DE VENEZUELA C.A., viajaron frecuentemente al exterior e interior del país cuando ésta estructuraba la red de concesionarios; 12) que durante los años 1993, 1994 y 1995 el presidente ejecutivo de HYUNDAI DE VENEZUELA, C.A., señor V.A. realizó múltiples estudios para que los coreanos tomaran la decisión de ensamblar vehículos Hyundai en Venezuela, a la vez que realizó consultas con Distribuidores Hyundai en Latinoamérica y se reunió varias veces con los señores J.J. y J.B., ejecutivos de las marcas Renault y Mitsubishi; 13) que para preparar el futuro ensamblaje de los vehículos Hyundai en Venezuela, en agosto de 1994 HYUNDAI DE VENEZUELA C.A. realizó una convención en el hotel Eurobuilding de Caracas; 14) Que en esta convención participó el gerente de HYUNDAI MOTOR COMPANY de Corea así como representantes de dicha firma en Panamá, Puerto Rico, Colombia, Ecuador, Costa Rica, Uruguay y Perú; 15) que para la recepción de vehículos Hyundai en Puerto Cabello la demandante celebró contrato de arrendamiento con la firma DEPÓSITOS INDUSTRIALES S.A.; 16) que el estudio realizado por HYUNDAI DE VENEZUELA, C.A., fue determinante para que la demandada escogiera a Venezuela como sede para ensamblar vehículos marca Hyundai; 17) que ambas partes continuaron sus relaciones comerciales después de junio de 1994; 18) que en julio de 1995 HYUNDAI MOTOR COMPANY y MMC AUTOMOTRIZ S.A., anunciaron en el diario El Nacional el acuerdo celebrado en junio de 1995 para participar conjuntamente en el mercado automotor venezolano; 19) que mediante aviso publicado en el diario El Universal en agosto de 1995, MMC AUTOMOTRIZ S.A., comenzó un programa de contactos personales con los propietarios de vehículos marca Hyundai.

    Ahora bien, respecto a las siguientes menciones declarados por los testigos: 1) que treinta y dos meses no son suficientes para recuperar la inversión que hizo HYUNDAI DE VENEZUELA C.A., en la introducción de la marca Hyundai; 2) que los renglones de mayor importancia para dar a conocer una nueva marca de vehículos en el mercado automotriz son la promoción y propaganda de ventas, la atención al cliente en servicios y repuestos, los precios de venta, y 3) que se requieren cinco años como mínimo para que una marca nueva de automóviles sea introducida y consolidada en Venezuela; este Tribunal no confiere valor a dichas menciones por tratarse de opiniones subjetivas dadas por los testigos sobre dichos aspectos particulares, las cuales les están vedadas a los testigos de hecho y que no pueden ser objeto de su declaración.

    Respecto a los demás hechos declarados, en opinión de esta alzada, la prueba testimonial a la que nos estamos refiriendo tampoco proporciona elemento de convicción alguno a favor de la demandante, en virtud que las partes convienen en que efectivamente para la fecha de la celebración del contrato de distribución la marca Hyundai no estaba acreditada ni se comercializaba en el país, de manera que fue con el propósito de introducción y comercialización de esa marca en Venezuela que se celebró dicho contrato; en consecuencia, los gastos de publicidad, los causados con motivo de la preparación del personal técnico, la instalación de oficinas administrativas, la preparación y puesta en funcionamiento de la red de concesionarios, el alquiler y acondicionamiento de instalaciones y la provisión de medios indispensables para la recepción, mantenimiento, permanencia, custodia, servicios, etcétera, de los vehículos y repuestos objeto de importación, destinados a la posterior comercialización por parte de HYUNDAI DE VENEZUELA C.A., eran obligaciones a cargo de la actora conforme a lo establecido en el contrato de distribución, de modo que si ésta las cumplió a cabalidad, no por ello se hizo titular de una acreencia especial, pues, es deber del deudor cumplir las obligaciones exactamente como han sido contraídas. Todas las pruebas que evidencian que la demandante: instaló y/o acondicionó oficinas de venta de la marca Hyundai, preparó personal de mantenimiento de los vehículos que distribuía, invirtió en publicidad de la marca, invirtió tiempo, viajes y dinero en la instalación de una red de concesionarios y talleres, todas esas pruebas sólo demuestran el cumplimiento por parte de Hyundai de Venezuela de sus obligaciones inherentes al contrato de distribución, cumplimientos éstos que sólo la hacen acreedora de las obligaciones contra prestacionales que a su vez asumió Hyundai Motor Company, es decir, la hacen acreedora de los beneficios propios que las partes estipularon en el contrato y no de otros derechos o acreencias distintas a estas. Pero en esta causa no se pretende una indemnización por incumplimiento contractual, no se demanda el cumplimiento del contrato ni se demostró que la demandada hubiese incumplido sus propias obligaciones contractuales. Se pretende una indemnización por hecho ilícito y la mera demostración de que la demandante cumplió sus obligaciones contractuales no evidencia la ocurrencia del hecho ilícito o hecho dañoso en que se fundamenta la pretensión. Asimismo, aún cuando ciertamente, como lo estableció la Sala de Casación Civil en la sentencia que ordenó el presente reenvío, es posible deducir en una demanda de indemnización por hecho ilícito pretensiones derivadas de la ejecución de un contrato siempre que de dicha ejecución se derive una conducta paralela que pueda catalogarse como hecho ilícito, las declaraciones testimoniales antes analizadas no evidencian dicha conducta paralela de la demandada, no evidencian la existencia de hecho ilícito alguno atribuible a la demandada. Y así se establece.

    En cuanto a que las relaciones comerciales entre las partes continuaron luego de agotarse el término contractual de distribución exclusiva, debemos decir que ambas contrincantes igualmente convienen en que ello es verídico. Sin embargo, puesto que el daño que se reclama consiste en la “cuantiosísima inversión” para “abrir” en Venezuela un nuevo mercado para la marca de vehículos Hyundai; efectuar “el lanzamiento” de su producto y “crear” la red para la distribución y comercialización respectiva, compaginado con la aseveración de que la cantidad peticionada deriva “del costo de la introducción y del posicionamiento de la marca “Hyundai” en Venezuela”, es irrecusable que en el sub examine carece de importancia procesal el hecho de que las partes hayan continuado algún otro tipo de relación comercial después del 30 de junio de 1994, porque los gastos realizados por tales conceptos incumbían exclusivamente a la demandante, como ésta lo ha afirmado en el propio libelo. Por otra parte, tampoco ha quedado demostrado en la presente causa que la demandada hubiese asumido frente a la demandante obligación o compromiso alguno para la celebración de un contrato de ensamblaje de vehículos. Tal como ya fue establecido anteriormente y según se desprende de las testimoniales antes analizadas, la demandante hizo estudios de mercado y planes de negocios que sometió a la consideración de la demandada a fin de convencerla de llevar adelante un acuerdo comercial de ensamblaje de vehículos en Venezuela, pero en autos no existe prueba alguna de que ese acuerdo haya sido celebrado o que Hyundai Motor Company haya asumido alguna obligación frente a Hyunday de Venezuela que legitime a ésta a exigir indemnización pecuniaria alguna. De hecho, de las pruebas documentales existentes en autos, se puede constatar que la demandada no manifestó acuerdo con el plan de negocios de ensamblaje de vehículos que la demandante presentó a la demandada, habida cuenta que la carta de Hyundai Motor Company dirigida a Hyundai De Venezuela, C.A., cursante a los folios 284 al 288 de la pieza número 3, mediante la cual el gerente general de Hyundai Motor Company, simplemente indica que recibieron una propuesta de plan de negocios y que requieren explicaciones adicionales acerca de cómo se organizaría el negocio conjunto, pero en ningún momento evidencia que Hyundai Motor Company aceptó ese o cualquier otro plan de ensamblaje de vehículos con Hyundai de Venezuela, C.A.; que es el elemento de Hyundai de Venezuela para argumentar la supuesta conducta de abuso de derecho de Hyundai Motor Company que causaría un daño; lo cual es falso y así lo evidencian las pruebas analizadas. Y así se establece.

    En relación con el dicho de los testigos atinente a que HYUNDAI DE VENEZUELA C.A., realizó los estudios que permitieron a la demandada situar en el país la planta de ensamblaje, es preciso señalar, como también se explicó precedentemente, que no fue lo gastado por la accionante con ocasión de tales estudios y actividades ligadas con los mismos (supuesto negocio paralelo al de distribución) lo que la actora reclama, sino, se reitera una vez más, los gastos efectuados con motivo de la introducción del vehículo Hyundai en Venezuela, del posicionamiento de la marca en el país y de la creación de la red de concesionarios, todas ellas obligaciones atinentes al contrato de distribución y cuyo cumplimiento no genera para la demandante derechos o acreencias distintas a las correspondientes al propio contrato, por ende, lo depuesto por los mencionados testigos sobre dicha labor preparatoria de ensamblaje en nada aprovecha a HYUNDAI DE VENEZUELA C.A., respecto al objeto de su pretensión. Y así se establece.

    En lo relativo a que en julio de 1995 Hyundai Motor Company y MMC Automotriz S.A. anunciaron en el diario El Nacional el acuerdo celebrado en junio de 1995 para participar conjuntamente en el mercado automotor venezolano y mediante aviso publicado en el diario El Universal en agosto de 1995, MMC Automotriz S.A. comenzó un programa de contactos personales con los propietarios de vehículos marca Hyundai, debemos señalar que todo ello aparece corroborado por las publicaciones originales acompañadas con el libelo marcadas “H”, “I”, “J” y “K”, y por lo aseverado por el testigo J.M.G. (folios 5 al 9 de la pieza número 5), promovido por la demandada para que se pronunciara sobre la encuesta “que la actora trajo a autos y a que hace referencia en la página 21 del libelo”, dando fe de que tal encuesta se hizo. Cree el tribunal que tales anuncios publicitarios carecen de las consecuencias dañosas alegadas por la demandante, pues, como adelante se verá, la demandada no incurrió en abuso de derecho al celebrar un acuerdo de ensamblaje de vehículos con MMC Automotriz, S.A.; por lo tanto, una vez liberada de la obligación de mantener a Hyundai de Venezuela C.A., como distribuidora exclusiva de sus vehículos y repuestos, el hecho de que diera a conocer de manera pública una nueva relación comercial con MMC Automotriz S.A., nada de ilícito tenía. Y así se decide.

    Además de los testigos antes mencionados, aportó su declaración el ciudadano R.E.Q., así:

    “…RAMON ELIAS QUINTERO…quien manifestó no tener impedimento alguno para rendir la declaración a que se contrae la presente prueba sobre RATIFICACIÓN DE DOCUMENTO. Seguidamente el Tribunal pone a la vista del testigo el documento marcado “F” que fue consignado junto con el escrito de pruebas de la parte actora y el cual cursa a los folios (257 al 272) doscientos cincuenta y siete al doscientos setenta y dos. (sic) y el testigo expuso: “si reconozco la veracidad del documento”. En este estado los apoderados de la parte demandada exponen: “a pesar de nuestra apelación del día primero del presente mes en relación con este testigo, contra el auto de este Tribunal de fecha 29 de agosto del presente año, y sin convalidar la presente prueba, procedemos a repreguntar al testigo en los términos siguientes: PRIMERO: Diga si usted es comisario de HYUNDAI DE VENEZUELA C.A., Contestó: “si”. SEGUNDO: Diga la fecha de su nombramiento como tal comisario. Contestó: “no estoy muy seguro pero pienso que fue en septiembre del año 1992”. TERCERO: Diga usted si la remuneración que recibe como tal comisario es parte importante de sus ingresos profesionales? Contestó: no recuerdo haber recibido honorarios por esa designación. CUARTO: Diga si es cierto que el desempeño de sus funciones de comisario en HYUNDAI DE VENEZUELA C.A., responde a la amistad y confianza de los señores V.E. AMENGUAL VOGELER Y V.A.B.. Contestó: eso no lo podría responder yo puesto que mi posición es eminentemente profesional. QUINTO: Diga usted los nombres y denominaciones comerciales de otros clientes del ramo automotriz a quien usted le rinde servicios como economista…los apoderados de la parte actora exponen.” Nos oponemos a la anterior pregunta por cuanto la misma invade la esfera personal del testigo”…omissis… los apoderados de la demandada insistieron en la repregunta “por cuanto ella tiene relación directa con las cuestiones que se dilucidan en este juicio”. La juez ordena a los apoderados de la demandada a reformular la repregunta en la forma siguiente: Diga si usted le presta servicios a otras firmas del ramo automotriz. Contestó: “absolutamente no le presto ningún servicio a ninguna empresa automotriz actualmente”. SEXTO: Diga usted si en los ejercicios económicos cerrados el 31 de diciembre de 1992 y el 31 de diciembre de 1993, la compañía HYUNDAI DE VENEZUELA C.A., mostró utilidades. Contestó:”si mostró pequeñas utilidades”. SEPTIMO: Diga si HYUNDAI DE VENEZUELA C.A., ha enviado al Registro Mercantil del Estado Aragua su estado financiero anuales. Contestó: “no me consta esa información”. OCTAVO: Diga si usted presentó informes como comisario de HYUNDAI DE VENEZUELA C.A., correspondientes a los años posteriores a 1993 y firmó las actas de asamblea correspondientes. Contestó: “transcurridos tantos años no puedo responder esa pregunta con suficiente exactitud”. NOVENO: Diga si el informe económico que dice usted redactó para HYUNDAI DE VENEZUELA C.A., y al cual se ha referido en este interrogatorio tuvo como fundamento el convenio de distribución entre HYUNDAI DE VENEZUELA C.A. Los apoderados de la actora se opusieron a que el testigo responda la anterior pregunta por referirse a un informe económico y la ratificación fue de informe solamente; la juez ordena al testigo a responderla salvo su apreciación en la definitiva. Contestó: un informe económico considera un universo de información más completo y mas amplio que los mencionados, los cuales obviamente formaban parte de la fuente de datos pero también hay que destacar el conocimiento del marco socioeconómico del país y la opinión expuesta por los informes de los auditores externos de la compañía”. DÉCIMO: Diga si el informe económico que dice usted elaboro (sic), al cual se refiere este interrogatorio es del conocimiento de otras empresas. Contestó: “me resulta imposible saber si es del conocimiento de otras empresas”, DÉCIMA PRIMERA: Diga si usted ha sostenido reuniones de almuerzos o cenas con los señores V.E. AMENGUAL VOGELER Y V.A.B.. Ante la oposición por parte de la demandante a la contestación de la pregunta y la insistencia de la demandada a su respuesta, la juez relevó al testigo de contestar la misma. DÉCIMA SEGUNDA: Diga durante cuanto tiempo ha sido usted comisario de HYUNDAI DE VENEZUELA C.A. y si lo es actualmente. Contestó: bueno recuerdo haberlo sido durante dos años, pero desconozco si en alguna reunión de junta directiva fue renovada esa designación, como suele suceder en la práctica. DECIMA TERCERA: Diga si usted conoce el tipo de relaciones mercantiles que existió entre HYUNDAI MOTORS COMPANY Y HYUNDAI DE VENEZUELA C.A. Contestó: si, eran las relaciones propias de una casa matriz y de un distribuidor exclusivo. DECIMA CUARTA: Diga si conoce el contrato que existió entre esas dos empresas mencionadas en la pregunta anterior. Contestó: “alguna vez pude haberlo leído pero no es en su conjunto y en su mas (sic) amplio análisis no es de mi competencia. DECIMA QUINTA: Diga si sabe cuándo terminó ese contrato. En este estado los apoderados de la demandante exponen: “nos oponemos a que el testigo responda la pregunta anterior por cuanto ésta se refiere a otro documento que no es el informe ratificado por él en este acto, situación distinta seria si se tratara de su comparecencia como testigo propiamente dicho”. Los apoderados de la demandada exponen: “el testigo esta (sic) declarando sobre un extenso informe relativo al contrato al cual se refiere la pregunta, por lo cual ésta resulta absolutamente pertinente por cuanto el ha declarado haber sido comisario de HYUNDAI DE VENEZUELA C.A. y por tanto debe conocer todo lo concerniente a las actividades que ella realiza o realizó en virtud del mencionado contrato”. Los apoderados de la demandante insisten en que el testigo sea relevado de contestar, e insisten que el objeto de la prueba fue la ratificación de un informe y no como dice la contraparte que el testigo declara “sobre un extenso informe relativo al contrato”. La juez ordena al testigo responder la pregunta anterior salvo su apreciación en la definitiva contestó: habiendo sido citado para reconocer la autoría profesional de un estudio económico, la derivación hacia las funciones de comisario me parecen incongruentes y me obligan a dar una respuesta condicionada por cuanto no es de mi competencia ni fue los aspectos legales a que se hace referencia. DECIMA SEXTA: Diga si actualmente existen relaciones comerciales entre HYUNDAI DE VENEZUELA C. A Y HYUNDAI MOTORS COMPANY. Los apoderados de la demandante solicitan del tribunal releve al testigo de responder por cuanto la pregunta no tiene ninguna relación con el informe que ha sido ratificado por el testigo”. Los abogados de la contraparte insisten por cuanto si tiene relación con el informe a que se contrae el presente acto. La juez ordena contestar al testigo salvo su apreciación en la definitiva. Contestó: “me resulta imposible dar una respuesta exacta de la pregunta por cuanto no formo parte de las autoridades de ninguna de las dos firmas”. DECIMA SEPTIMA: Diga si usted ha visitado los hogares de los señores V.E. AMENGUAL VOGELER Y V.A.B.. Los apoderados de la parte demandante solicitan a este Tribunal se releve al testigo de contestar la anterior pregunta por cuanto invade su esfera personal. Los apoderados de la parte demandante exponen: “insistimos por cuanto el examen del testigo persigue en forma absolutamente correcta, indagar sobre las relaciones personales entre el exponente y quienes lo promovieron, y esto interesa al proceso a los fines de la apreciación de la prueba por el juzgado”. La juez de este Juzgado ordena reformular la pregunta. La parte demandada reformó la interrogante anterior en los siguientes términos: Diga si usted conoce los hogares de los señores V.E. AMENGUAL VOGELER Y V.A.B.. Contestó: es posible que hace aproximadamente 10 años haya asistido a una reunión social relacionada con el trabajo, a la residencia de uno de los dos señores mencionados. DECIMA OCTAVA: Diga las razones por las cuales terminaron las relaciones comerciales entre HYUNDAI DE VENEZUELA C. A Y HYUNDAI MOTORS COMPANY. Los apoderados de la parte actora exponen: “nos oponemos a que el testigo conteste la pregunta anterior por no tener relación con el informe ratificado en este acto, por lo tanto solicitamos al Tribunal lo releve de contestar”. Los abogados de la parte demandada insisten dada la naturaleza del extenso informe que dice haber producido el compareciente, el cual se refiere precisamente a las relaciones comerciales entre las empresas mencionadas. La juez ordena al testigo que conteste la anterior pregunta salvo su apreciación la definitiva. Contestó: no es de mi incumbencia profesional ni lo fue nunca emitir juicios sobre la validez legal de tal situación, sino determinar las consecuencias económicas que acarrearían la permanencia o no de una situación financiera determinada”.

    Para el análisis y valoración de esta deposición, se observa:

    El artículo 431 del Código de Procedimiento Civil pauta que “Los documentos privados emanados de terceros que no son parte en el juicio ni causantes de las mismas, deberán ser ratificados por el tercero mediante la prueba testimonial”.

    La Sala de Casación Civil del Tribunal Suprema de Justicia ha dicho en sentencia de fecha 25 de febrero de 2004, E. J. Chaparro contra Seguros La Seguridad C.A., expediente N° 00088, consultada en Ramírez & Garay, ratificada por sentencia del 30 de marzo del año en curso, lo siguiente:

    …Por esa razón, la Sala expresamente abandona los expresados criterios y retoma el anterior, de conformidad con el cual el documento emanado de tercero, formado fuera del juicio y sin participación del juez ni de las partes procesales, no es capaz de producir efectos probatorios. Estas declaraciones hechas por el tercero que constan en dicho documento, sólo pueden ser trasladadas al expediente mediante la promoción y evacuación de la prueba testimonial, que es la única formada en el proceso, con inmediación del juez y con la posibilidad efectiva de control y contradicción, en cuyo caso, por referirse el testimonio a su contenido, de ser ratificado, las declaraciones pasan a formar parte de la prueba testimonial, las cuales deben ser apreciadas por el juez de conformidad con la regla de valoración prevista en el artículo 508 del Código de Procedimiento Civil

    .

    Así las cosas, de acuerdo con este criterio de casación, el cual acoge para sí esta alzada, se considerará este informe (ratificado) así como las respuestas a las repreguntas, como una declaración testimonial, y la apreciará de conformidad con las prescripciones del artículo 508 del Código de Procedimiento Civil. El encabezamiento de dicho informe reza:

    …omissis…

    De: R.E.Q.

    Para: V.A.

    Fecha: 14 de Julio de 1996

    Asunto: Informes

    Adjunto diversos informes financieros correspondientes a la empresa Hyundai de Venezuela, C.A., provenientes del proceso de análisis que como Vicepresidente de Administración, me ha correspondido realizar

    .

    Lo primero que se advierte es que el mismo está en contradicción con lo aseverado por la demandante, pues, según ésta, “Durante el lapso de treinta y siete (37) meses comprendidos entre el 1° de abril de 1992 fecha de celebración del contrato y el 11 de mayo de 1995, fecha en que Hyundai Motors Company decide considerar terminada la relación contractual, Hyundai de Venezuela C.A. ha invertido directamente veintiocho millones quinientos veinticuatro mil cuatrocientos sesenta y nueve dólares americanos (US$ 28.524.469,00), representados en un aporte de capital social por US$ 1.569.169,00 y un acumulado de Gastos de Organización, Promoción y Ventas; Administración y Servicios; y Costos Financieros por US$ 26.955.279,00. Estas cifras reales provienen de los Estados de Resultados mensuales emanados de la contabilidad de la empresa, ponderados por el tipo de cambio Bolívar/Dólar para el cierre de cada uno de los meses considerados. (sic) según boletines del Banco Central de Venezuela”; en cambio, el informe sobre la inversión realizada “en la organización, promoción, estructura y operación de la empresa HYUNDAI DE VENEZUELA C.A.”, aun cuando arroja el monto en dólares indicado en el libelo (US $ 28.524.469,00), es porque imagina (el informante) que la cantidad que encuentra realmente invertida hasta el 30 de junio de 1996 (Bs. 1.946.860.805,00) ha debido producir “intereses acumulados por Bs. 2.273.014.569,00 durante 46 meses”, “a tasas mensuales aceptadas según el BCV, para sumar un gran total de Bs. 4.219.875.374,00, o US $ 28.524.469,00”.

    Como se puede apreciar, el informe se aventura en cálculos y proyecciones que no fueron planteados en la demanda, la cual se limita a afirmar que esa cifra en dólares fue lo invertido hasta el 11 de mayo de 1995, y no hasta junio de 1996. Además, todas las cifras reflejadas en el informe, como aparece expresado en el mismo, fueron proporcionadas por la demandante, y es harto sabido que nadie está facultado para procurarse su propia prueba. Además de esto, hay que acentuar que el informe dice (folio 297 de la pieza número 3), lo siguiente:

    …omississ

    MONTO Y COMPOSICIÓN DE LA INVERSION

    El monto de la inversión real efectuada por Hyundai de Venezuela C.A., desde Febrero de 1992 hasta Junio de 1996, para introducir, posicionar y mantener la marca Hyundai en el país asciende a Catorce Millones, Novecientos Diez y Nueve Mil Setecientos Ochenta y Un Dólares Americanos (U.S.$ 14.919.781) equivalentes a Mil Millones, Novecientos Cuarenta y Seis Millones, Ochocientos Sesenta Mil Ochocientos Cinco Bolívares (Bs. 1.946.860.805), a las tasas de cambio correspondientes a cada mes considerado.

    La composición de la inversión realizada por Hyundai de Venezuela C.A. está dada por dos (2) grandes conceptos a saber:

    1.- Inversión en Capital Social; Dada por los aportes netos de los accionistas, tanto en la oportunidad de la constitución legal de la Empresa como en el posterior incremento del capital.

    2.- Inversión en la organización y en las operaciones de la Empresa; comprendiendo las siguientes fases en el desarrollo y en las operaciones:

    2.1.- Inversión en la organización, promoción y ventas: Representada por la inversión en la fase de organización, incluyendo costo del Estudio Económico de Factibilidad; organización de la red nacional de concesionarios Hyundai; organización de la red nacional de servicios Hyundai; desarrollo del programa de publicidad y propaganda dispuesto para la introducción y el posicionamiento de la marca Hyundai en el país; comisiones de ventas; sueldos y salarios del personal de ventas; gastos de viajes al interior del país y al exterior, y otros conceptos afines

    2.2.- Inversión en administración y servicios de apoyo de la Empresa: incluye remuneraciones y beneficios del personal; adiestramiento y entrenamiento del personal general; honorarios profesionales; materiales de oficina; arrendamiento de inmuebles; depreciación de activos fijos de operación; servicios generales; impuestos y tasas diversas; gastos legales y otros conceptos de servicios.

    2.3.- Costos financieros de las operaciones: Corresponden a las diversas cargas financieras por concepto de intereses bancarios por aperturas de cartas de crédito, pagarés y otros costos financieros

    .

    Este segmento del informe permite concluir, en todo caso, que de acuerdo con lo atestiguado por el ciudadano R.E.Q., la inversión efectuada por la actora (Bs. 1.946.860.805,00), estuvo referida a gastos de organización, incluyendo costos del estudio económico de factibilidad; organización de la red nacional de concesionarios Hyundai y Servicios Hyundai; desarrollo del programa de publicidad y propaganda, comisiones, sueldos, gastos de viajes al interior del país y al exterior, “y otros conceptos afines”. Pero estos gastos, se reitera, correspondía efectuarlos a la demandante conforme al contrato de distribución, sin que ésta haya alegado y probado que actuaron motivos valederos para exigir a la demandada su reembolso. Además, el declarante atestiguó al contestar la repregunta DÉCIMA TERCERA, que el tipo de trato entre las partes “eran relaciones propias de una casa matriz y de un distribuidor exclusivo”, lo que deja entrever, sin ningún esfuerzo interpretativo, que nada extraordinario ocurrió durante la relación comercial, capaz de provocar correctivos en las prestaciones aceptadas inicialmente, por lo tanto, el tribunal no le asigna ningún valor probatorio a la declaración del ciudadano R.E.Q..

    En cuanto a las nombradas fotografías (folios 305 al 309 de la pieza número 3), se observa que en el plano superior de cada una está la siguiente leyenda: “PRIMERA CONVENCIÓN LATINOAMERICANA DE HYUNDAI CARACAS-VENEZUELA 19-08-94”. A esta Convención se refirieron prolijamente varios de los declarantes, en los términos antes reproducidos, evento que por los demás tampoco fue negado por la demandada, en consecuencia, el tribunal juzga que estas fotografías concurren a demostrar que esa reunión se llevó a cabo en las condiciones de lugar y fecha alegados en el libelo. No obstante esto, hay que señalar que esa Convención estuvo relacionada con el eventual negocio de ensamblaje, pero que los gastos causados con motivo de su celebración no forman parte del petitum de la demanda, pues, los daños que se reclaman derivan de la introducción y del posicionamiento de la marca Hyundai en Venezuela, por eso no reportan nada importante en beneficio de la causa de la actora, y tampoco demostró la demandante que los gastos de esa convención puedan ser trasladados a la demandada o que se deriven de un acuerdo formalizado en donde la demandada haya asumido obligaciones que luego incumplió. Y así se decide.

    La demandante también ha consignado, con el objeto de probar “los múltiples viajes hechos por los ejecutivos de HYUNDAI DE VENEZUELA”, los pasaportes de los ciudadanos V.E.A.B. y V.E.A.V. (folio 346 de la pieza número 3). Dicha parte detalló en la demanda, al describir “Las inversiones y gastos reproductivos”, que “Para el desarrollo de la red de distribución y venta de vehículos y servicios Hyundai en el país, se realizaron numerosos viajes por todo el territorio nacional, en repetidas oportunidades; así como también viajes de investigación y de intercambio con otros representantes autorizados en el exterior, incluyendo la República de Corea”. Ante este señalamiento, repara el tribunal que si lo gastado en tales viajes fue, como señala la actora, “para el desarrollo de la red de distribución y venta de vehículos y servicios Hyundai en el país”, tales gastos fueron asumidos por HYUNDAI DE VENEZUELA C.A., en el contrato de distribución y, por ende, los pasaportes examinados nada acreditan a favor de ésta. Y así se decide.

    En cuanto a los faxes, los mismos no fueron desconocidos, ni negados los hechos a que ellos se circunscriben, por consiguiente se les tiene como instrumentos reconocidos. El primer fax, de fecha 30 de agosto de 1994, aparece enviado al señor V. Amengual por los señores K. H. Chung y T.L.. Hace referencia a que enviarían una factura pro forma por fax separado, y al “Pedido Grandeur”, participándole que se esforzarían para enviarle su pedido “con el pedido de octubre”; el segundo, de fecha 28 de septiembre de 1994, con iguales mensajeros y destinatario, participa que habían despachado sus pedidos el 25 de septiembre, siendo las unidades despachadas un Excel, 2 Scoupe, 11 Sonata y 1 Grandeur, para un total de 15 unidades; el tercero, de fecha 28 de septiembre de 1994, enviado por el señor D. J. Hung al señor V. Amengual, informa que “hemos decidido posponer el proyecto RDC indefinidamente” y que mantendrían su información archivada “para referencia futura y lo contactaremos cuando nos llegue el momento apropiado”, agradeciéndole su cooperación e información “suministrada hasta los momentos para el estudio pertinente y le deseamos éxito en sus negocios”; el cuarto, de fecha 12 de enero de 1995, enviado por el señor K. H. Chung al señor V. Amengual, da las gracias, “por su fax del 9 de enero de 1995”, adjuntándole “copia de nuestro itinerario; el quinto, enviado al señor J. Bisogno, con copia para los señores Takahashi y K. H. Nam, enviado por K. H. Chung, referente a visita, informando la agenda de visita de 3 representantes de HMC, los dos primeros del Departamento de Operación CKD y el tercero del Departamento de Ventas, con el propósito de revisar el plan de negocios MAV y preparar las facilidades de producción, incluyendo las facilidades de pintado; al propio tiempo el remitente hace saber al destinatario el itinerario y las fechas de visita, agradeciéndole “haga la reservación del hotel para 3 cuartos individuales desde el enero 22 hasta el enero 25 de 1995”; el sexto, de fecha 9 de marzo de 1995, enviado al señor V. Amengual por K. H. Chung, referente a “Respuesta en vista al negocio”, dando además las gracias “por su fax del 6 de marzo de 1995”, participándole que discutirían su propuesta con la Corporación Hyundai y le informarían del progreso; el séptimo, del 10 de marzo de 1995, enviado por Hyundai Corporation, Seúl, Corea, al señor V.A., haciendo referencia a su fax del 6 de marzo dirigido al señor K. H. Chung de HMC, diciéndole que estaban interesados y podían comprar hierro de origen venezolano, expresando al propio tiempo: “De seguida nuestra solicitud firme, para la cual pedimos preparar su oferta. Artículo: HBI (Hierro briqueteado en caliente) . Cantidad: 20-30.000 MT. Condiciones de precio: CIF FO INCHON, Corea (precio de la mercancía, incluyendo el transporte y el seguro hasta el puerto de Inchon). Despacho marítimo: Favor enviar su mejor oferta. Saludos, J. I. Suh, Gerente General K. H. Choi, Subgerente General Fax N°: 82-2-146-1045/1085”; el octavo, de fecha 27 de marzo de 1995, para Hyundai de Venezuela C.A., a la atención del señor J.N., remitido por Hyundai Motor Company, se refiere a confirmación de pedido B29AAX5CAE, y a través del mismo se confirma dicho pedido y se exige enviar la cantidad de US$ 25.000 por medio de transferencia bancaria.

    Según puede apreciarse, los faxes indicados en los puntos primero, segundo, sexto y octavo, efectivamente ratifican algo que ya ha sido establecido con anterioridad, como es el hecho de que con posterioridad al 30 de junio de 1994 las partes continuaron su trato relacionado con la importación vehicular y de repuestos, aunque en mucha menor proporción en comparación con las condiciones aceptadas en el contrato inaugural; mientras que los faxes indicados en los puntos cuatro y cinco ponen de bulto que la demandada participó a la demandante que los gerentes generales de operación CKD y del Departamento de Ventas de la primera, visitarían el país en enero de 1995, con el propósito de revisar el plan de negocio MAV y a la vez preparar las facilidades de producción, incluyendo las facilidades de pintado; sin embargo, hay que decir que la demandante habló básicamente de dos tipos de negocios: el de distribución y el de ensamblaje. Este último, según lo apunta el propio libelo, en etapa de proyecto, pero en ningún momento se refirió al “plan de negocio MAV”, que es a lo que concretamente aluden dichos faxes (los del 12 de enero de 1995), por lo que el tribunal no puede considerar como favorable a la actora el contenido de estas comunicaciones, por tanto no les atribuye ningún valor probatorio. En todo caso, dichos faxes tampoco demuestran que entre demandante y demandada se haya formalizado un acuerdo sobre ensamblaje de vehículos en Venezuela o sobre la aprobación de la demandada del plan de negocios para ensamblaje de vehículos preparado por la actora, así como tampoco demuestran un incumplimiento de la demandada del contrato de distribución. Y así se establece.

    Por último, en cuanto a los faxes indicados en los puntos tercero y séptimo, los mismos nada acreditan a favor de la demandada, el primero, porque está referido a: “Centro de distribución regional en Panamá”, hecho éste que no está comprendido en la actual controversia, además de que lo que patentiza la comunicación es que Hyundai Motor Company posponía indefinidamente “el proyecto RDC”, que tampoco forma parte de la materia controvertida ya que no fue siquiera mencionado en el libelo de demanda; y el séptimo, por reflejar tan sólo la disposición de la demandada de comprar hierro de origen venezolano, operación que es completamente ajena a los hechos que sirven de base a la acción incoada. Y así se decide.

    En resumen, retomando lo que hemos expuesto hasta ahora, resulta que efectivamente las partes celebraron el mentado contrato de distribución exclusiva, con vigencia hasta el 30 de junio de 1994, y que a partir de esa fecha continuaron sus relaciones comerciales, sin que nadie haya argüido ni demostrado que el contrato, hecha la salvedad del término, continuó bajo las mismas condiciones, por eso no resulta relevante el reproche de incumplimiento que la demandada formula contra la demandante por el hecho de haber importado ésta durante el año 1994 apenas 342 vehículos y ninguno durante 1995 y por la circunstancia de haber sido objeto de una acción judicial por parte del Banco Unión, demanda que aunque en verdad fue propuesta, como aparece explícito en el informe rendido por el Juzgado Superior Bancario (folio 74 de la pieza número 4), la misma no tiene las consecuencias jurídicas que alega Hyundai Motor Company. Y así se decide.

    Sentado lo anterior, cabe agregar que al juez le está vedado, como repetidamente lo ha sostenido la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia, cambiar o modificar el título de la pretensión, por ello debemos atenernos a la causa petendi explayada en el libelo: “que la demandada da por resuelto abruptamente el contrato de distribución exclusiva que había celebrado, sin dar más motivos o explicaciones que las contenidas en sus cartas que se acompañan en el libelo, a saber: que ya había transcurrido desde hacía once (11) meses el lapso del derecho a distribuir que se había dado según el contrato” (destacado del tribunal).

    Ahora bien, como lo que recrimina la actora es la terminación abrupta del contrato de distribución por parte de HYUNDAI MOTOR COMPANY, y no el proyectado de ensamblaje, respecto del cual, en todo caso, no se probó que existiera un acuerdo formal entre ambas partes que hubiese sido incumplido por la demandada, es menester entonces indagar si la carta del 11 de mayo de 1995 remitida por HYUNDAI MOTOR COMPANY a HYUNDAI DE VENEZUELA C. A. conformó abuso de derecho.

    Para decidir, se observa:

    Lo primero que hay que recalcar es que las pruebas de autos evidencian que la relación surgida a r.d.c. de distribución no fue interrumpida o terminada arbitrariamente de forma unilateral y anticipada por la demandada, como se alega en el libelo, ya que dicho contrato fue suscrito bajo un término de vigencia específico y su terminación se produjo por la mera expiración natural de dicho término, tal como reconoció la propia actora en los escritos por ella presentados para rechazar la cuestión previa de falta de jurisdicción promovida por la demandada. En la mencionada comunicación del 11 de mayo de 1995 así se lo indica la demandada a la actora. Y así se decide.

    Una vez extinguida la relación material primigenia por vencimiento del término estipulado, las partes continuaron relacionadas comercialmente por un breve lapso, pero sin determinación expresa de tiempo. Entiende el tribunal que al no haber un espacio temporal vinculante, en principio cualquiera de las compañías relacionadas podía deshacer, por su sola voluntad, dicha relación negocial, salvo que las propias circunstancias de esa relación ameriten una terminación paulatina o acordada con cierta anticipación. Ello es así porque la ley dispone, por un lado, que los contratos deben ejecutarse de buena fe (artículo 1.160 del Código Civil), y por el otro, que “Debe igualmente reparación quien haya causado un daño a otro, excediendo, en el ejercicio de su derecho, los límites fijados por la buena fe o por el objeto en vista del cual ha sido conferido ese derecho” (único aparte del artículo 1.185 del Código Civil), lo que significa que el legislador ha instituido a la bona fides, a falta o inadaptación de una norma que regule expresamente la situación dada, como un “mecanismo de equidad” para evitar injusticias. Sin embargo esta Alzada no observa que existan esas causas en el presente caso, tomando en cuenta que la relación contractual entre las partes fue establecida a un término fijo según el contrato de distribución, el cual expiró a la fecha de su terminación y si bien es cierto que las partes continuaron ejecutando algunas de las prestaciones de ese contrato luego de su vencimiento, tal ejecución extendida sólo se mantuvo por un breve período de tiempo. Tal circunstancia no amerita que la demandada deba reembolsar, a título de indemnización de daños, a la demandante todos los gastos que ésta hizo en ejecución del contrato ya que tales gastos estaban previstos como obligaciones propias de la demandante en el contrato, teniendo claro ambas partes, por haber sido ellas mismas las que lo establecieron en ejecución de la autonomía de su voluntad, que dicho contrato tenía un término de vigencia fijo y, por tanto, debían prever los gastos que debían hacer durante ese período de vigencia y planificar debidamente sus ganancias durante tal período.

    Se reitera que sólo estaría la demandada obligada a indemnizar a la demandante, mediante el reembolso de lo que ésta invirtió en la ejecución del contrato, si la demandada hubiese efectivamente terminado de forma anticipada y arbitraria el contrato o hubiese incumplido sus propias obligaciones contractuales generando la imposibilidad para la demandante de obtener las ganancias que tenía previstas al suscribir el contrato. Pero en la presente causa no se demostró ni la terminación arbitraria del contrato ni algún otro incumplimiento contractual de la demandada que evidencie la procedencia de la pretensión indemnizatoria que deduce la demandante en esta causa. Y así se establece.

    Importa subrayar nuevamente que la queja esencial de la demandante radica en que hizo las cuantiosísimas inversiones precedentemente detalladas y la demandada, al tomar aquella decisión, le imposibilitó la recuperación de la inversión, sacando a relucir el hecho de que tal recuperación no podía tener lugar sino en un plazo mayor al pactado (mínimo seis años). No obstante, este argumento lo rechaza el tribunal, pues, si la actora contrató originalmente a ese plazo fijo fue porque consideró suficiente el plazo estipulado, puesto que de lo contrario resultaría incomprensible que la demandante, representada por gente ducha en el mercado automotriz, como ella lo manifiesta, aparte de haber efectuado un estudio previo de las condiciones de factibilidad de la operación convenida, como igualmente lo hace saber, se haya arriesgado a efectuar los cuantiosos desembolsos objeto de su petición resarcitoria. Si erró en sus cálculos, como lo alegara la parte demandada en un pasaje de su contestación, las consecuencias no pueden recaer sino sobre sí misma. Y así se establece.

    No puede dejar pasar quien decide, por representar una máxima de experiencia, que cuando las partes empeñaron su palabra y fijaron sus derechos y obligaciones, lo hicieron, como lo enseña la teoría de la imprevisión, bajo “el supuesto de que las condiciones económicas existentes al momento del nacimiento de la relación contractual van a permanecer inalteradas durante toda la vida de la misma”, lo que justifica que si sobrevienen calificadas circunstancias gravosas para una de las partes, ésta puede pedir la resolución del contrato o un ajuste de las prestaciones a su cargo; sin embargo, al proponer Hyundai de Venezuela C.A., su demanda, ningún suceso imprevisible o insalvable hizo valer como razón para revertir, como lo pretende, el contenido de la contratación inicial. Es decir, no expone la actora ningún suceso imprevisto o imprevisible y al propio tiempo inevitable, en virtud del cual los gastos que contractualmente a ella le correspondían deban cargárselos ahora a la demandada. Es verdad que la demandante se ha referido a un control cambiario y a que “La entrada de la marca “Hyundai” al mercado automotriz venezolano tuvo lugar en medio de la aguda crisis económica presente durante el trienio 1992/1994”, mientras que a la página 17 del libelo habla del “ciclo depresivo de la economía venezolana”, pero ni una ni otra cosa autorizan a la accionante a apartarse de las obligaciones adquiridas, la primera, porque la suspensión de la venta de divisas y la subsiguiente implantación del régimen cambiario tuvo lugar, según lo conviene la actora y lo confirman las Gacetas Oficiales por ella consignadas con su escrito de observaciones en primera instancia, cursantes a los folios 147 al 179 de la pieza número 5, a partir del 27 de junio de 1994, es decir, cuando faltaban escasos tres días para la extinción del contrato originario; y la segunda, porque si la crisis económica estaba presente desde 1992, no puede sostenerse entonces que se trataba de un acontecimiento imprevisible. En cualquier caso, ni el control cambiario ni la crisis económica justificarían en ningún supuesto que las cargas económicas que asumió la demandante en el contrato de distribución deban ser reembolsadas o indemnizadas o soportadas por la demandada. De todo esto se sigue que si la demandada hizo uso del derecho de cortar la relación negocial en mayo de 1995, la cual se había convertido a tiempo indeterminado, tal actitud, contrariamente a lo mantenido por HYUNDAI DE VENEZUELA C. A., no puede ser catalogada como abusiva, sino como perfectamente legítima, al no percibirse en ella signos de una voluntad ilícita, sino la defensa de un interés serio (no seguir la relación de negocios con la demandante iniciada en virtud de un contrato cuyo término de vigencia había expirado), lo que es cónsono con la libertad de contratación, no llegando a configurarse consecuencialmente el abuso de derecho (variante del hecho ilícito común) alegado por la accionante. Y así se decide.

    Corresponde ahora a esta Alzada, en ejecución de lo ordenado por la Sala de Casación Civil en su sentencia del 12 de agosto de 2011, pronunciarse acerca de las pruebas de la actora relativos a hechos ocurridos durante la ejecución del contrato, relativas a los instrumentos acompañados con el libelo marcados con las letras “D”,“E”, “F”, “G”, “M”, “N”, “Ñ”, “O”, “P”, “Q”, “R” “S”, “T”, “U”, “V”, “X”, “Y”,“Z”, “AA”, “BB”, “CC”, “DD”, “EE”, “FF”, “GG”, “HH”, “II”, “JJ”, “KK”, “LL” y “NN”, cursantes, el primero, en la pieza número 1, y los restantes en los cuadernos de anexos 1 y 2, descritos ya en la parte narrativa de esta sentencia.

    La instrumental identificada como Anexo “D” ya fue debidamente analizada anteriormente al analizar la declaración testimonial rendida por R.E.Q., quien ratificó como tercero el contenido de dicho documento, relativo a un Estudio de Factibilidad de la estructura física de la demandante.

    Marcado con letra “E” la demandante acompañó a su demanda su propio Manual de Organización. El hecho de que la estructura organizativa de Hyundai de Venezuela, S.A., no aporte ningún elemento de convicción relevante a este juicio, ya que ella no evidencia si la demandada incurrió en el hecho ilícito que le atribuye la actora, es suficiente para desechar por impertinente la referida prueba, la cual, además, por tratarse de un documento emanado de la propia parte que lo promueve, tal prueba infringe el principio de alteridad de la prueba y por tanto no puede generar efecto probatorio alguno en juicio. Y así se establece.

    Marcado con la letra “F” se consignó un dossier de la Copa de Tenis Hyundai Open, pretendiendo la actora con esta prueba demostrar los gastos de publicidad que hizo para el posicionamiento de la marca Hyundai en Venezuela. Tal como ha quedado establecido, dichos gastos de publicidad se correspondían a obligaciones propias de la actora asumidas en el contrato de distribución, como ella misma lo ha reconocido, sin que exista razón legal que justifique exigir a la demandada el reembolso, vía indemnización por hecho ilícito, de dichos gastos ya que no se ha demostrado ni incumplimiento contractual ni hecho ilícito de la demandada que fundamente tal pretensión. Y así se establece.

    Marcado con letra “G” la actora acompañó a su libelo Estudio de Publicidad realizado por la empresa Publicistas Asesores, C.A. Por tratarse este documento de un informe emanado de terceros ha debido ser ratificado en juicio conforme a lo establecido en el artículo 431 del Código de Procedimiento Civil, a falta de lo cual ningún valor probatorio se le confiere a esta documental. En cualquier caso, este informe se refiere a gastos realizados por la actora en virtud de publicación de avisos de prensa publicitarios del negocio de distribución y ya ha quedado establecido que todos estos gastos eran consecuencia de obligaciones propias de la actora asumidas en el contrato de distribución, como ella misma lo ha reconocido, sin que exista razón legal que justifique exigir a la demandada el reembolso, vía indemnización por hecho ilícito, de dichos gastos ya que no se ha demostrado ni incumplimiento contractual ni hecho ilícito de la demandada que fundamente tal pretensión. Y así se establece.

    Marcados como Anexos “M”, “N”, “Ñ”, “O”, “P”, “Q”, “R” “S”, “T”, “U”, “V”, “X”, “Y”,“Z”, “AA”, “BB”, “CC”, “DD”, “EE” y “FF”, la actora acompañó a su libelo copias de actas de asamblea y estatutos de concesionarios Hyundai en Venezuela, con el objeto de demostrar el cumplimiento de su obligación de crear una red de concesionarios de esa marca de automóviles en el país. Sin embargo, tal como ya ha quedado establecido, dicha obligación formaba parte del cúmulo de obligaciones asumidas por la demandante al suscribir el contrato de distribución y tal circunstancia no evidencia ni fundamenta la pretensión de la demanda ya que no demuestra el hecho ilícito que se invoca como fundamento de la pretensión indemnizatoria y por tanto no existe razón legal alguna para exigir a la demandada que indemnice a la actora por los gastos en que ésta incurrió en la creación de esa red de concesionarios. Y así se establece.

    Marcadas como anexos “GG”, “HH”, “II”, “JJ”, “KK” y “MM”, la actora acompañó a su libelo copia de contratos de arrendamiento de áreas de terreno, locales y depósitos, así como contrato de prestación de servicio de depósito, suscritos por la actora para instalar sus oficinas administrativas y comerciales y para gerenciar su operación como distribuidora. Se repite que los gastos relativos a estos hechos se corresponden con obligaciones asumidas por la actora en el contrato de distribución como ella misma lo ha reconocido, sin que exista razón legal que justifique exigir a la demandada el reembolso, vía indemnización por hecho ilícito, de dichos gastos ya que no se ha demostrado ni incumplimiento contractual ni hecho ilícito de la demandada que fundamente tal pretensión. Y así se establece.

    Marcada como Anexo “LL” la actora acompañó a su libelo copia de un contrato de prestación de servicios como Asesor de Gerencia de Sistema con el Sr. R.R.. Este contrato se suscribió en ejecución de las labores de distribución asumidas por la actora en el contrato de distribución, sin que exista razón legal que justifique exigir a la demandada el reembolso, vía indemnización por hecho ilícito, de dichos gastos ya que no se ha demostrado ni incumplimiento contractual ni hecho ilícito de la demandada que fundamente tal pretensión. Y así se establece.

    Marcada como Anexo “NN” la actora acompañó al libelo patente de industria y comercio expedida por la Alcaldía del Municipio S.M.d.E.A., patente ésta necesaria para operar comercialmente como concesionaria de la marca Hyundai en virtud de las obligaciones asumidas en el contrato de distribución, sin que este documento evidencia el hecho ilícito en que se fundamenta la pretensión indemnizatoria ni evidencia la existencia de un daño patrimonial resarcible por parte de la demandada. Y así se establece.

    Es menester mencionar que aunque las pruebas anteriormente analizadas, por expreso mandato de la Sala de Casación Civil, se refieren a hechos derivados de la ejecución propia del contrato de distribución, el hecho de que la presente demanda se circunscriba a una indemnización de daños y perjuicios por hecho ilícito (responsabilidad extracontractual) no impide que puedan demandarse daños por conductas derivadas de actos de ejecución del contrato pero que, por constituir abuso de derecho, puedan integrar una pretensión de indemnización por hecho ilícito. En este sentido, las pruebas antes analizadas no son impertinentes al objeto de la causa. La sentencia del 12 de agosto de 2011 de la Sala de Casación Civil ordenó a esta Alzada que analizara los alegatos y pruebas promovidas por la actora para demostrar los gastos derivados del cumplimiento del contrato a fin de determinar si resultaban relevantes para la pretensión de indemnización de daños derivados de hecho ilícito y el análisis de cada una de ellas evidenció, como quedó asentado anteriormente, que ninguna de esas pruebas demuestra la existencia de un daño patrimonial resarcible, bien sea por hecho ilícito (abuso de derecho) o incluso por incumplimiento contractual, y por tanto, comparados esos alegatos y pruebas con el beneficio natural que las partes establecieron en el contrato de distribución, no demuestran la procedencia de la pretensión indemnizatoria que ha hecho valer la actora en esta causa, resultando en consecuencia improcedente la petición de reembolso de esos gastos generados con ocasión a la ejecución del contrato de distribución.

    En efecto, todos estos recaudos se refieren a hechos ejecutados por la actora en cumplimiento de los compromisos adquiridos por ella con motivo de asumir el carácter de distribuidora exclusiva en Venezuela de los vehículos marca Hyundai y los repuestos correspondientes que, si bien sí podrían formar parte de la pretensión de indemnización por hecho ilícito objeto de esta causa, tal circunstancia dependía de que la actora demostrara que el reembolso de esos gastos era necesario debido a una conducta abusiva de la demandada durante la ejecución del contrato, lo cual no fue demostrado en este juicio. Si los hechos (ocurridos con ocasión a la ejecución del contrato de distribución) a los que se refieren los recaudos antes a.c.g. a la actora, la demandada no está constreñida a reembolsárselos, pues, entre otras razones, Hyundai de Venezuela C.A., ha expresado en el capítulo II de la demanda que “Justo es reconocer que las anteriores obligaciones, a cargo de nuestra representada, aunque gravosas y difíciles eran necesarias para el lanzamiento exitoso en un mercado “virgen” de una marca de vehículos nueva”, reconociendo que eran obligaciones que le correspondía ejecutar conforme al contrato de distribución.

    El artículo 254 de nuestra norma adjetiva civil, establece que el juez no puede declarar con lugar la demanda sino cuando exista plena prueba de los hechos alegados en ella, y que en caso de duda debe sentenciar a favor del demandado. Como se ha anotado, no hubo el daño alegado ni tampoco el hecho ilícito, menos la relación de causalidad, por consiguiente, lo procedente en este caso es declarar sin lugar la demanda y ratificar la recurrida, y así se resolverá en el dispositivo de este fallo.

    Por último, continuando con el principio de exhaustividad impuesto en el artículo 509 del Código de Procedimiento Civil, el tribunal hace constar que la prueba de experticia promovida por la demandada para probar que la situación económica de Hyundai de Venezuela C.A., durante el año 1993 era absolutamente solvente, cuyo resultado cursa a los folios 259 al 264 de la pieza número cuatro, según la cual la demandante tuvo la capacidad de pagar sus servicios circulantes con la realización de los activos circulantes “y que por cada bolívar pagado hubiese tenido un excedente de bolívares 0.019”, es manifiestamente impertinente, por cuanto en modo alguno dicha solvencia económica es asunto discutido en esta causa. Y así se decide.

    DECISIÓN

    Por los fundamentos antes expuestos este Juzgado Superior Décimo en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas, administrando justicia en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por autoridad de la ley, declara: PRIMERO.- SIN LUGAR la demanda por daños y perjuicios intentada por la sociedad mercantil HYUNDAI DE VENEZUELA C.A., contra la compañía HYUNDAI MOTOR COMPANY. SEGUNDO.- SIN LUGAR el recurso de apelación ejercido por la parte actora contra la sentencia proferida por el Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas, el día 21 de diciembre de 2004.

    Queda CONFIRMADA la apelada.

    De conformidad con el artículo 274 del Código de Procedimiento Civil, se condena a HYUNDAI DE VENEZUELA C.A., a pagarle a HYUNDAI MOTOR COMPANY las costas causadas con motivo del proceso.

    Publíquese, regístrese y déjese copia certificada de la presente sentencia.

    Dada, firmada y sellada en la Sala de Despacho del Juzgado Superior Décimo en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas, en la ciudad de Caracas, a los tres (03) días del mes de febrero del dos mil doce (2012).- Años: 201º de la Independencia y 152º de la Federación.-

    LA JUEZA,

    DRA. M.F. TORRES TORRES

    LA SECRETARIA,

    ABG. E.M.L.R.

    En esta misma fecha 03/02/2012, siendo las 2:21 p.m., se publicó y registró la anterior decisión, constante de noventa y un (91) páginas.

    LA SECRETARIA,

    ABG. E.M.L.R.

    EXP. 5.777

    MFTT/EMLR/cs.-