La naturaleza de la convención colectiva de trabajo

Autor:Héctor Armando Jaime Martínez
Cargo del Autor:Profesor de Derecho del Trabajo de la Universidad Católica del Táchira
Páginas:119-164
 
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La naturaleza de la convención
colectiva del trabajo
Héctor Armando Jaime Martínez*
SUMARIO
I. Pr elimi nar .
II. I ntr odu cción .
III. Origen de la conve nción colectiva d e tra bajo: La au tonom ía
colecti va.
IV. La aut onom ía co lectiva.
V. Concep to d e negoc io jurí dico.
VI. El recon ocimie nto de la nat uraleza negocial d e la con vención
colecti va de tr aba jo en la doctr ina.
VII. Efecto s de la co nven ción cole ctiva d e tra bajo.
VIII. El conte nido d e la con venció n colect iva de t raba jo.
IX. La int erpr etaci ón de la conve nción colectiva de tr abajo .
X. La posic ión ju rispru den cial en torno a la na tur aleza de la
conven ción colectiva de t raba jo.
XI. ¿La con venció n colec tiva d e tra bajo por ram a de activid ad d ebe
ser co nsid erada co mo u na Ley por el hech o de hab er si do
convoc ada p or el Min iste rio de l Traba jo?
XII. La conve nción colecti va un a vez cele bra da tien e qu e ser
dep ositad a y hom ologad a por el Ins pecto r del Tr abaj o.
XIII. E l Decret o de E xtens ión ¿Con viert e la con venció n colect iva de
tra bajo p or ra ma d e activid ad en una nueva Ley?
XIV. ¿La inte rvención de la Adm inistr ación Pública a t ravés del
Minis ter io de l tra bajo , le oto rga a la con vención cole ctiva
cará cter le gal?
XV. La pru eba d e la con vención colect iva de t raba jo.
XVI. Conclu siones.
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* Profesor de Derecho del Trabajo de la Universidad Católica del Táchira. Profesor Invitado en los Postgrados de
Derecho del Trabajo de varias universidades del país. Miembro de la Asociación de Profesores de Derecho del
Trabajo de Venezuela. Individuo de Número del Instituto Venezolano de Derecho Social. Miembro del Instituto
Latinoamericano de Derecho del Trabajo. Colaborador Externo de la OIT. Autor de varias obras en Derecho del
Trabajo.
I. PRE LIMI NAR
En septie mbr e de 1978 asist í al IX Congr eso In ter nacion al de Derech o del
Tra bajo en Mun ich, la alegre ca pita l bávar a. Er a la pr imer a vez qu e asist ía
a es te even to q ue r eun ía a u na p léyad e de fa mos os pr ofesor es en tr e los q ue
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des taca ban tr es lat inoa mer ican os: Ces arin o J un ior, Am érico Plá Ro drígu ez
y Rafa el Calder a Rodr íguez. Cóm o vene zolano , sent í un pr ofun do orgu llo
de ve nezol ano al obs ervar el re spet o con el cua l la ma yoría de los pro fesor es
asis tent es tr atab an a l ilustr e com patr iota y la at enció n con la que s eguían
sus opiniones. La experiencia similar se repitió en el sigu iente Congreso
In tern acion al de Wa shin gton e n 1981.
La experiencia p er sonal sirve de exor dio a la man ifestación de la
complacen cia que experimento p or la in vitación recibida para participar
en este homenaje que nueva mente la Un iver sidad Católica Andr és Bello,
rin de a Ra fael Caldera Rod ríguez a quien el Derecho del Tra ba jo y los
lab orali stas de es te pa ís ta nto debe mos , pue sto q ue u nos m ás ce rcan os q ue
otr os, en defini tiva he mos si do sus discípu los.
Excepción hecha de la ley del trabajo d e 1928, es in negab le la pr esencia
activa d e Calder a en la fa ctura de toda legisla ción del tr abajo venezola na;
su o bra doctr ina ria, impr imió cará cter , no s ólo a la d octr ina pat ria, s ino en
tod o el Der echo d el Trab ajo lat inoam erica no.
Sirva est e hom en aje, no tan sólo p ar a r em em orar su obra juríd ica, sino
tamb ién, al p olítico q ue des arrolló su pens amien to ide ológico cristian o y
en la acción fue cons ecuente co n él, al so ciólogo con ocedor de la realidad
de s u en tor no, a l pur ist a del le ngu aje, en su ma u n h um anis ta in tegr al com o
lo con cibió Ma rita in.
II. INTRODUCCIÓN
Analiza r la natur aleza judica de la Con ven ción Colectiva de Tr abajo,
pa recier a, a b init io, ta rea sup erflu a a la vis ta d e los n um eros os y pr ofun dos
estud ios que sobre la m ater ia se han pr od ucido, pr áct icament e desd e el
mis mo m om ento en el q ue, la figura del con tr ato co lectivo d e tr abaj o, hizo
su a par ición en el un iverso ju rídico .
La naturaleza de un a instit ución jur ídica, a pa rece como algo inm utable,
ajen a a los cam bios, sobr e todo si n os atenemos a la vieja con cepción
esco lástica que consid era la nat ura leza d e las cos as com o aqu ello qu e ha ce
qu e un a cosa sea lo q ue e s, y no o tra . No ob stan te lo ant erio r, en la Filos ofía
del Derecho vem os como, pese a qu e se repiten siemp re los m ismos
problemas, no siem pre existen opiniones coinciden tes sobr e u n mismo
tem a, a p unto tal qu e, cuan do se e stud ia su h istoria, se tie ne la im pres ión
“que toda s las s olucion es con cebid as d el pr oblem a de la ley, el d erech o y la
jus ticia, ya h a sido prop uest as y rech azada s”1
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1 A. Struicken citado por W. Luypen. Fenomenología del Derecho Natural. Ediciones Carlos Lohlé. Buenos
Aires 1968, p. 15.
Héctor Armando Jaime Mart ínez
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El Der ech o, en cu an to p rod ucto de la vid a so cial, d epen de d e las camb ian tes
rela cion es in terh um an as y, p or en de, s e encu en tra en con st ant e des arr ollo,
de allí su car ácter cam bian te. Esos cambios son los que nos llevan a
pla nte arn os, nu evas fig ura s, nu evas in stit ucion es y nu evas fo rma s de ver y
de a preci ar las ya existen tes.
A comie nzos del sigl o XX se con side rab a qu e con la pr om ulgaci ón d el Código
Civil Fra ncés de 180 4, qu e po ne fin al llam ado Ancie nt R égim e, e l Derech o
Civil ha bía cu lmin ad o exito sam en te su pro ceso e volut ivo luego , no o bst ant e,
León Dugu it, en las cé lebre s con feren cias dicta das en Bue nos Aires en 1911,
dem ostr ó que el pr oceso evolutivo d e la cien cia del Derecho, “lejos de
pa rars e o mod ificars e, no h a hech o más que a centu arse y pr ecisar se”2
Es esta constan te evolu ción del Der ech o lo que lleva a con siderar la
act ualid ad d e rep lan tea r el te ma d e la n atu rale za jur ídica de la Con ven ción
Colectiva de Trabajo (o del Contrato Colectivo d e Traba jo d en om inación
em plea da a nte s de la Ley Orgá nica del Tr abaj o de 199 0), pese a la exis ten cia
de n um ero sos es tud ios a cerca del m ism o en la doct rin a ext ran jer a, así como
en el sen o d e la doctrina patria en donde destaca el de Rafael Alfon zo
Guzm án presen ta do en el mar co del Pr im er Sem in ar io Int er nacional de
der ech o labo ral ce lebr ado e n 1977 en Bogotá orga niza do p or la U niver sida d
Exte rna do de Co lombia .
Como Ja no, e l bifron te D ios ro man o, la conven ción colect iva, pr esen ta u na
dob le cara, por u na parte es prod ucto de la autonoa colectiva , lo que
hace qu e se lo ap recie com o un n egocio juríd ico, en tan to que por la otr a
pos ee un cará cter nor mat ivo, lo qu e pr ovocó la cé lebr e frase de Car nelu tti:
el con tra to colect ivo tien e “cuerp o de con tra to y alm a de Ley”3
Adem ás de lo ante rior, otr a razó n má s actu al just ifica volver al es tudio de
est a Ins tituc ión ta n cara cter ística d el Dere cho del Tr aba jo. En los últim os
os se han producid o varia s decisiones ema nadas, tant o de la Sa la
Constit ucional como de la Sala de Casación Social del Tr ibunal Supr emo
de J usticia que han m odificado criterios jurispr uden ciales an teriores, en
lo qu e se refiere a la car ga d e la prueba de la s convenciones colectivas,
cuand o esta s son a legada s en el p roceso para fun dam en tar un derecho
exigid o por un a de la s par tes.
Est as de cision es, n o se h an lim ita do al a nál isis de l sólo a spect o pr ocesa l de
la cu estió n, an tes por el cont rar io, al dest acar el elem ent o no rma tivo d e las
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2 León Duguit. Las Transformaciones Generales del Derecho Privado desde el Código de Napoleón. Francisco
Beltrán. Librería Española y Extranjera. Madrid. Segunda Edición Española, p. 6.
3 Francesco Carnelutti citado por Rafael Caldera. Derecho del Trabajo. Tipografía de la Nación. Caracas, 1939,
p. 355.
La natural eza de la convención colectiva del t rabajo

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