Personalismo comunitario y transformacion social en el pensamiento de emmanuel mounier.

Autor:Contreras, Frank
 
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El pensamiento de Emmanuel Mounier es una filosofia de la existencia humana donde estan presentes todos sus componentes, el ser, la persona, la familia, la comunidad, la sociedad, el arte, el trabajo, el capital, la propiedad, el Estado, etc., desplegados desde una vision etica y estetica, que pese a estar examinados desde una circunstancia historica concreta no dejan por ello de tener universalidad y actualidad. En este sentido, la doctrina de Mounier ha de ser comprendida dentro de un contexto historico excepcional, convulsionado, signado por la exaltacion de los nacionalismos, la violencia, la confusion y la desesperanza, denominado ya en su epoca como "crisis de civilizacion"; periodo comprendido entre las dos Guerras Mundiales que es el que le toca vivir a Mounier, nacido en 1905 y fallecido en 1950. Es por tanto una filosofia enfocada, principalmente, en la existencia humana y en la situacion del hombre en una circunstancia historica determinada, que no solo la diagnostica sino que aporta unas "tecnicas espirituales", a nuestro modo de ver, de validez general. Entre ellas, seran la educacion y el desarrollo de una vision estetica del mundo las que estarian en la base de la construccion de una nueva civilizacion, que es lo que el propone desde su idea de "hacer de nuevo el Renacimiento".

En cuanto a la circunstancia historica concreta de un pensamiento filosofico, destacamos aqui lo que al respecto senala el profesor Miguel Montoya Salas, que: > (1). En este sentido, la obra de Mounier esta impregnada de su tiempo y sus categorias linguisticas respectivas, pero dentro de todo esto se halla una doctrina claramente delineada y estructurada, con vigencia y actualidad, desde la cual se pueden extraer luces para la comprension de nuestra situacion actual.

El pensamiento de Emmanuel Mounier ha sido conocido como "personalismo comunitario". Esta doctrina etico-politica diferencia la persona del individuo y coloca a la persona y sus relaciones de solidaridad con los demas como centro de interes en todos los ambitos de la vida. El la presenta como un nuevo humanismo diferenciado de otras corrientes personalistas. En su libro Revolucion personalista y comunitaria afirma que > (RPC., p.248), pero no es una teologia del cristianismo lo que encontramos en su obra sino un pensamiento sobre el hombre en el mundo.

Su metodo es el de 'liberar verdades' donde estas se hallen. En consecuencia, dice la palabra necesaria e incomoda donde hay que decirla y no donde ocasionaria el aplauso; a veces mordaz y severo si se trataba de demoler barreras interpuestas a los puntos neuralgicos de las verdades que se proponia liberar. Ese seria su metodo: "liberar verdades" donde estas estuviesen, aun a costa de atraerse enemistades, persecucion y censura, incluso dentro de ciertas clerecias del catolicismo (2). Por ello > o se mantenian en la periferia. Es su espiritu de hombre libre y profundo que ha sabido sacudirse el yugo de las ideologias y las modas filosoficas; es su originalidad y precisa concordancia entre pensamiento y accion, cuyo principal testimonio fue su propia vida, lo que nos convoca a emprender esta investigacion aun mas alla de la simple curiosidad intelectual. Es, pues, su pensamiento lucido, honesto y edificante lo que nos mueve a buscar en el corazon de su doctrina el discernimiento y el libre examen de nuestras propias debilidades y creencias. Creencias muchas de ellas tan nocivas que su cultivo ha sumido a nuestro pais en un caos, en una borrachera ideologica, en un agotamiento espiritual.

El personalismo de Mounier no es solamente una propuesta de humanizacion del hombre y de la vida para el hombre, sino una critica severa a la sociedad de su tiempo, vista ya por muchos, en ese momento, como una sociedad decadente, cuyo declive habria comenzado, en su criterio, desde el mismo momento en que el Renacimiento, tan prometedor en sus inicios, fue derivando en un individualismo inhumano, que acarrearia como consecuencia un capitalismo depredador, lo que hoy en dia conocemos como "capitalismo salvaje", pues Mounier no se pronuncia propiamente en contra del capitalismo propiamente dicho, sino de sus consecuencias deshumanizadoras y por eso habla del capitalismo como algo que hay que "enderezar y rectificar"; igual que la democracia, que la concibe mas como un porvenir por realizar que una adquisicion por defender. Naturalmente se refiere a la democracia de su tiempo, porque actualmente la democracia, por lo menos formalmente, esta razonablemente establecida en leyes y tratados internacionales, y caracterizada por el 'estado de derecho', que descansa sobre la base de la separacion de los poderes publicos y el reconocimiento y respeto a los derechos humanos (3).

Ese individualismo y ese capitalismo, del que nos habla Mounier, por sus enormes injusticias, serian tambien causa, tal vez indirecta, de las dictaduras fascistas, en sus variantes del comunismo marxista, nazismo y el fascismo propiamente dicho (el italiano), de los cuales, antes de que se conocieran sus horrores, ya Mounier habia penetrado en sus entranas para denunciarlos con firmeza y alertar sobre sus nefastas consecuencias. Unas pequenas elites burguesas todopoderosas, duenas de todo pero especialmente del capital y del trabajo, habrian generado grandes masas de hombres pauperrimos, sometidos, humillados, expoliados, y en esa dinamica se habria convertido el hombre en un ser miserable, ingrimo en su individual soledad y, despojado de su dignidad y su espiritualidad, se convertiria en un resentido sediento de justicia, que, en medio de su deprimida tosquedad, creia hallar esa justicia en un mesias, un salvador, que le diera proteccion y abrigo, que lo hiciera vibrar en una pasion portadora de razones para vivir su existencia. De alli saldrian las masas enardecidas, de hombres dispuestos a dejar de ser ellos mismos para entregarse a un fervor colectivo que un Jefe o un Partido les habrian de proporcionar. Por ello, individualismo y colectivismo seran puntos centrales de reflexion y examen en la doctrina de Mounier. Ambos impiden el afloramiento de la persona que hay en el hombre, ambos lo mantienen prisionero de sus meras pasiones, y especialmente el colectivismo lo convierte en un malhechor, en un complice de las atrocidades que su regimen emprenda contra el otro que este fuera de ese delirio. Supo asi Mounier examinar con agudeza la epoca en la que vivio, y denunciar, sin concesiones, sus fallas, sus equivocaciones y sus yerros, los cuales imputa mas que a la maldad de los hombres a su ignorancia. Por ello consideraba inaplazable educar a la persona para el inicio de una civilizacion mas humana.

Mounier tiene clara conciencia del drama humano, de que hemos caido en un mundo que no hemos elegido. Pero tambien sabe que, en medio de esa tragica realidad, algunas cosas estan al alcance de nuestras manos. El determinismo absoluto que rige las fuerzas de la Naturaleza no rige de manera tan absoluta la parte espiritual del hombre. En el espiritu humano hay voluntad y posibilidad de eleccion. Un conocimiento de si mismo, al estilo socratico, seria el punto de partida, pues el conocimiento de si mismo implica necesariamente el reconocimiento del otro. El hombre no esta solo en el mundo. Esta inmerso en una familia, en una comunidad, en una sociedad, en un Estado. Eso es un factum del que no puede escapar.

En su obra Revolucion personalista y comunitaria afirma Mounier que aquellos que esperan de su obra unas "soluciones concretas", quedaran decepcionados (p.251). > (4). Pues esta revolucion espiritual es de compromiso y accion, pero es la accion eficaz, aquella que ha de ser emprendida una vez develadas las verdades que son comunes a todos, mediante el esfuerzo personal, mediante el conocimiento y la reflexion. Ella no viene de "arriba", impuesta por alguien, por un partido, por un salvador. Ella ha de surgir de las propias fuerzas de nuestro espiritu y del compromiso personal con la comunidad, pues la comunidad es una persona de personas. > (p.251).

Nosotros decimos primacia de lo espiritual--afirma Mounier--pero:

> (Ib., p.247).

La libertad es, pues, una conquista del hombre. Pero esa libertad no puede ser tal que vaya en contra de si misma. Esa libertad no defiende una libertad > (idem). > (5).

Sin embargo, Mounier ofrece unos principios de accion, porque no basta con comprender sino que ademas es preciso hacer. Pero hacer no es lo mismo que agitarse porque el tiempo apremia, porque la catastrofe...

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