SCHOPENHAUER Y ATMAN. REFLEXIONES BIOÉTICAS EN TORNO LA ETICIDAD DE LOS PERROS Y EL SUFRIMIENTO ANIMAL.

AutorAlonso Salas, Ángel

SCHOPENHAUER AND ATMAN. BIOETHICS REFLECTIONS ABOUT THE ETHICS OF THE DOGS AND THE ANIMAL SUFFERING

En este texto hablaremos sobre los perros y las conductas que los seres humanos hemos denominado morales o éticas. La argumentación que fundamentará este escrito es la de Arthur Schopenhauer y los textos de las Upanishads que el filósofo retomó en sus escritos. Pero antes de reflexionar sobre la ética o los textos sagrados de los hindúes quiero compartir la relación que este servidor tiene hacia los perros. Me permito esta licencia en tanto que es sabido que el filósofo de Danzing llevaba a cabo diversos recorridos con su caniche mientras tocaba la armónica y reflexionaba sobre cuestiones de su vida personal y la filosofía, así como también, del hecho de que en sus obras existen diversas referencias sobre los perros y los humanos.

Tengo dos perras. Una de raza labrador que se llama Mina y otra es pastor alemán que se llama Tao. La dominante es Mina, quien es muy juguetona y le emociona salir de paseo y jamás de cansa de atrapar su carnaza de hilo. Marca su territorio cada metro, huele cada poste de luz y se espanta de muchas cosas como los cohetes, las motocicletas, bicicletas, del sonido del tren o de la sirena de las patrullas, y, hasta de sí misma. Le fascina el arroz y hacer "saludos al sol". Cuando se espanta tiembla tanto que quiere huir y no hay abrazo, caricia o palabras que bajen su nivel de ansiedad. Tao en cambio, siempre está de buen humor. Pareciera estar riendo, pero es muy besucona y brusca. Regularmente tiene apetito y se la pasa saltando, aullando o mordiendo tu mano sin ninguna fuerza. En los paseos le ladra o chilla a cualquier perro o gato que se cruce en el camino. Suele estar muy relajada y sonriente y siempre que percibe algún tipo de peligro se avienta o enfrenta a aquello que le parezca sospechoso. Sobra decir que todas las personas que me han visto pasearlas saben cómo lidio con ellas, cómo me la paso gritándoles o cómo me hacen correr. Siempre que llegamos del paseo los tres estamos agotados. Si alguno de ustedes tiene algún perro sabe de ese placer, encanto y estrés que produce un paseo y cuántas veces uno ha considerado a dichos seres como miembros de la familia, al grado que uno cuenta con alguna de sus fotografías en la computadora, celular, de perfil de una red social o en algún lugar de la casa. Así como Miguel de Cervantes escribió un coloquio que tienen los perros con sus amos, muchos de nosotros hemos hecho tertulias y distintas conversaciones sobre nuestros animales de compañía que ahora les han dado el mote de "perrhijos", quienes se han convertido en nuestros mejores amigos y confidentes, por lo que sabemos todo aquello que implica la enfermedad, extravío o muerte de un perro, así como la identificación que tenemos con diversas películas que tratan sobre algún perro (Beethoven, La razón de estar contigo, Rex, Paw Patrol, Siempre a tu lado, Cometa, Marley y yo, entre otros). Pareciera que dichas historias retratan nuestra relación con nuestros canes. Hasta este punto, cualquiera de ustedes se preguntaría ¿y qué tiene que ver esto con el título del trabajo que apela a la bioética, la eticidad y la filosofía? Para entender esto, dividamos el trabajo en tres partes, a saber, la significación y sentido que tiene el perro en la obra de Schopenhauer; la significación de la palabra sánscrita "atmán" que hace referencia al "alma del universo", y, finalmente, el tema de la eticidad.

El perro en la obra de Schopenhauer

Muchos de los activistas y personas que están en contra del maltrato animal y a favor de la adopción responsable de animales de compañía recurren a frases de Schopenhauer, quien es considerado como uno de los precursores en contra del sufrimiento animal, en tanto que defiende la calidad moral de los cuadrúpedos, e inclusive expresa una calidad ética y moral de los animales no humanos a diferencia de sus dueños. En uno de sus escritos menores, que se llama El amor, las mujeres y la muerte, se encuentran las citas más famosas y recurrentes de Schopenhauer referentes a los perros.

Para el filósofo alemán, el mundo de los seres humanos está constituido por el sufrimiento y miseria de la especie, en tanto que es nuestro exacerbado individualismo, hipocresía y egoísmo la que nos lleva a tener una sociedad como la nuestra: injusta, doliente, cruel, falsa e inhumana. Es por esa misma razón que retoma la figura del perro como la némesis de nuestra especie, como la expresión absoluta de lo que deberíamos hacer como especie supuestamente racional y que ha asumido el control y dominio del planeta y de otros animales no humanos. En cambio, Schopenhauer sostiene que > (Schopenhauer, 1993. 204-205). Por tal motivo, el filósofo de Danzing aconsejaba que la especie humana se saludara con frases como "compañeros de sufrimientos y miserias" en lugar de fingir un saludo "políticamente correcto" o simplemente buscar el aprecio y reconocimiento de aquella persona de la que obtendremos algún favor a costa de la pleitesía o amistad a la que uno invierte su tiempo y dedicación. Y como es sabido, los perros no son así. No fingen alegría cuando al llegar a casa te reciben con ladridos, saltos, lamidas y con el característico movimiento de alegría de su cola, o que es "auténtico" al recibir a las visitas o el comportamiento que manifiesta hacia otros...

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