Condiciones socioeconomicas y la dinamica familiar del suicida en el municipio sanitario mucuchies del estado merida.

Autor:Urdaneta Morales, Aubin
 
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Resumen

Se realizó una investigación descriptiva de campo con la finalidad de determinar las Condiciones Socioeconómicas y la Dinámica Familiar del Suicida en el Municipio Sanitario Mucuchíes del estado Mérida, desde el 1ero. de enero de 1993 hasta el 31 de diciembre de 1997. Fueron encuestadas 42 familias en cuyo seno vivía un suicida. Los resultados arrojados fueron que el 88 % de los jefes de familia se ubicaron como obrero no especializado, sin instrucción y la fuente de ingreso por beneficios u honorarios profesionales, pertenecientes al estrato social IV. El 50 % tienen una dinámica familiar funcional y el 40,5 % tienen una dinámica familiar intermedia. La población suicida 80% fue de sexo masculino y con edades comprendidas entre 15 a 24 años. Los solteros se ubicaron en un 80 %.

Palabras claves: Suicidio, socioeconómico, dinámica familiar.

SOCIOECONOMIC CONDITIONS AND FAMILIY DYNAMICS OF THE SUICIDE IN THE MUCUCHÍES HEALTH MUNICIPALITY OF MÉRIDA STATE

Abstract

Descriptive field research was carried out from January 1st, 1993 to December 31st, 1997 for the purpose of determining the socioeconomic conditions and family dynamics related to suicides in the Mucuchíes Health Municipality of Mérida State. Forty two families in which there had been a suicide were surveyed. The findings revealed that 88% of the family heads were uneducated, unskilled laborers and the source of income for benefits and professional fees belonging to social level IV. Family dynamics in 50% of the cases was functional and intermediate in 40.5% of the cases. Of the suicidal population, 80% were males, 15 to 24 years of age, and 80% of them were single.

Key words: Suicide, socioeconomic, family dynamics.

INTRODUCCIÓN.

Desde tiempos inmemorables el suicidio ha estado asociado a mitos, falacias y supersticiones. Muchos de estos mitos no solamente son falsos, sino también engañosos y peligrosos. El suicidio, si bien en apariencia constituye un hecho personal, sólo puede explicarse por la sociedad a la que el individuo pertenece, en cuya conducta no se pueden ignorar los aspectos interpersonales que tiene incluso el mismo acto suicida; éste siempre trae consigo un efecto de "llamada", una petición de ayuda, algunas veces este efecto tiene una intención vengativa, agresiva, la de producir reacciones de pesar y culpa en los demás.

Existe una evidente correlación entre suicidalidad y depresión, son pues, acontecimientos del hombre íntimamente ligados hasta el punto de que ante una persona depresiva hay que pensar en la posibilidad de una conducta suicida. Estudios sistemáticos han señalado a la depresión como uno de los desajustes emocionales más frecuentes y que más contribuyen al suicidio, que debido a su complejidad se considera la necesidad de estudiarlos desde diferentes aspectos; Psicológicos, biológicos, clínicos incluyendo, además la dinámica familiar ya que en la organización de la familia el individuo es considerado como un subsistema en el conjunto de miembros, cuyas modificaciones contribuyen a la producción de cambios en la conducta de ese individuo.

1.1. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA.

Partiendo del hecho evidente de la relación hombre -- sociedad y de la influencia del uno sobre el otro en forma constante y dinámica, actualmente se vive una agobiante realidad: la calidad de vida de la población sufre un deterioro permanente, en la cual existen conflictos locales y exteriores por diferentes situaciones como religiosas, modelos económicos, políticos y sociales obsoletos que se derrumban y en sus escombros dejan a los pueblos mismos. De allí, en la nada equitativa repartición de los recursos y principalmente del capital, los ricos se hacen cada vez más ricos y los pobres adquieren mayor carencia cada día, es decir, la pobreza, inequidad, abuso, intolerancia, siguen latentes y son innegables ante esta situación.

Al respecto según las estadísticas que presenta el Ministerio de la Familia (1995:12), de acuerdo al estudio "Población Total en Situación de Pobreza, y Pobreza Extrema para el año 1994", exponen que para esta fecha el 49% de la población venezolana presenta insatisfacción en sus necesidades básicas, lo que significa que de los 21.177.149 habitantes, 10.353.623 son pobres y, dentro de este total de pobres, el 44% de los mismos se encuentran en pobreza extrema. Y que de las 23 entidades del país, 15 de ellas (65%) presentan una proporción de su población en niveles de pobreza, superiores al 50%.

La mayoría de los problemas que afectan a los países a diario, entre los cuales se pueden mencionar la existencia de la discriminación de los individuos, bien sea por su condición de raza, sexo, edad, nacionalidad, cultura, socio -- económica y religión. Donde los derechos humanos se han manejado y debatido más en la teoría que en la practica.

Sólo basta con leer un periódico, escuchar u observar un noticiero, revisar las principales fuentes de información noticiosas de avanzados medios electrónicos, además, sin contar con aquellos sucesos que no reciben cobertura periodística, para enfrentar la clara realidad de una sociedad donde el abuso, la manipulación, indudablemente atenta contra la integridad del ser humano. La familia se encuentra sometida a presiones internas originadas en la evolución de sus propios miembros y a la presión exterior originada en los requerimientos para acomodarse a las instituciones sociales, que conducen a una gran cantidad de problemas contando los psicológicos.

En este sentido, comenta McWhinney (1987), "una amplia gama de problemas y manifestaciones, desde desajustes en la familia hasta síntomas psicofisiológicos, fobias y otros trastornos del funcionamiento, asociados con ansiedad, depresión o evasión a la realidad" (p.208).

Por otro lado, mientras que la educación y las políticas locales, incluidas por supuesto en la formación de la familia, están dirigidas en una dirección donde no se asuma el respeto al género que les rodea, la degradación ante el compromiso con la raza humana misma, por pertenecer todos a ella, así como el valor al medio en que se vive, cada cual seguirá cooperando para fortalecer el ambiente de actual tensión e incertidumbre que bien podría conllevar al camino perfecto del suicidio colectivo.

Los factores socio -- económicos determinan las normas y valores generales de una sociedad, así como las posibilidades reales que cada miembro tiene para desarrollar sus potencialidades y para recibir ayuda en caso de que lo necesite. Esta sociedad, aparte de la forma tan injusta en que reparte sus riquezas, ofrece algunas otras características que favorecen el desequilibrio en diferentes estados emocionales con respuestas suicida.

Al respecto comenta Piédrola,. (1991) "como reacciones ante este tipo de estrés tales circunstancias se han citado las siguientes. Una primera comporta quererse abstraer del medio, con un rechazo pasivo, ó . Un grado extremo de ese rechazo puede ser el suicidio" (p.1146).

Así pues, el suicidio es la fatídica y radical conclusión por la que optan las personas que padecen estados depresivos ocasionados por diferentes problemas, y se constituye en una salida, o una revancha en el deseo de provocar un sentimiento de culpabilidad en la familia y en la sociedad que cada vez se insensibiliza más.

La desintegración familiar, falta de afecto, problemas económicos, rompimientos amorosos, pérdida de seres queridos, ansiedad y angustia son las principales causas que bordean a las personas al quitarse la vida; sin embargo, se sabe de casos en los que median motivos aparentemente banales, como la reprobación de exámenes, problemas en el noviazgo o con los amigos, o la ridiculización padecida en público.

Aunque es más común en las mujeres, en los jóvenes y en las personas de bajos recursos, nadie está exento de las ideas suicidas, sin importar sexo, edad, clase social o grado educativo. Difícilmente, alguien ha dejado de sentir tristeza, pesadumbre en ciertas ocasiones, generalmente después de algún acontecimiento adverso o ante la pérdida de un ser querido un objeto o una situación apreciada.

Las ideas de muerte se presentan en los primeros períodos de la depresión y en tanto avanza la enfermedad se va dando forma a esa ideación. La idea suicida es relativamente frecuente en las depresiones profundas. La madurez psicológica de las personas es determinante para tomar o no decisiones tan tajantes como la de quitarse la vida.

En la adolescencia, la menopausia y andropausia son etapas de la vida en que existe una mayor tendencia a tomar decisiones tan drásticas como el suicidio, sin que ello signifique que no se dé en otras etapas o edades.

En este mismo marco de ideas se puede plantear que según las necropsias realizadas, el 60% evidencian la presencia de alcohol o drogas, lo que se presume le sirve de base a la persona para sentir el valor de tomar la decisión de quitarse la vida.

Al respecto comenta Villarreal. (1992:83), en los drogadictos y alcohólicos, no es una constante la idea de muerte, no aparece manifiesta en los fármacos dependientes, se presenta de una manera oculta, debido a que el hecho de consumir drogas implica acelerar el proceso de muerte.

Por lo que se puede inferir ante estos planteamientos, que detrás del consumo de drogas hay un trasfondo de tristeza, depresión y soledad, y la droga tiene la función de mitigar el dolor psicológico, tiene una representación simbólica de tipo afectivo, de evasión. La marihuana, los inhalantes como el resistrol, y el tíner, LSD, heroíne y en último término la cocaína, son las drogas más consumidas por los jóvenes.

Según Piédrola (1991:145), la edad inicial del consumo es a los 15,5 años para el cannabis y la cocaína, cuyo consumo se va incrementando; a los 15-20 años para LSD y anfetaminas; y a los 17 años para la heroína.

Entre otras muertes en relación con el suicidio, de las más comunes vienen a ser el ahorcamiento, lanzamiento, envenenamiento y como cuarto recurso el disparo con arma de fuego.

Según Calles...

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