La defensa de los militares acusados de rebelión denuncia pruebas fabricadas

El reciente asalto militar al Fuerte Paramacay, en la 41 Brigada Blindada del Ejérci to, engrosó la lista de oficiales activos y retirados objeto de investigaciones. Las acusaciones sobre golpes de Estado contra el presidente Nicolás Maduro han arreciado desde 2015 cuando se develaron la Operación Jericó y el Golpe Azul. Por estos casos, considerados como parte de un mismo plan, han sido condenados 14 militares.La defensa de los acusados ha denunciado la realización de procesos penales amañados con pruebas fabricadas como signos de retaliación.En la Operación Jericó y en el Golpe Azul los procesos fueron llevados por un Consejo de Guerra Accidental que solo es para juicios en tiempos de conflicto. Esto fue señalado ante la Corte Marcial que ignoró los argumentos, dijo Alonso Medina Roa, defensor del capitán retirado Juan Carlos Nieto Quintero, uno de 9 oficiales que fue condenado en el caso Jericó por instigación a la rebelión y delitos contra el decoro militar.No se presentaron pruebas que demostraran los hechos y ninguno de los testigos admitió haber recibido órdenes precisas para rebelarse. Al capitán Nieto Quintero lo acusaron por haberse comunicado con su hermano, un capitán retirado, con fines conspirativos y lo condenaron por una supuesta llamada al capitán Juan Caguaripano Scott que jamás se demostró, expresó Medina Roa.Caguaripano, identificado como líder del asalto de armas en Paramacay Operación David fue detenido el 11 de agosto junto con el primer teniente Yefferson García Dos Ramos, quien formaba parte de la custodia de la unidad militar. Por este caso hay 18 detenidos entre civiles y militares.El general Raúl Isaías Ba duel es la barajita repetida desde Chávez hasta Maduro.Nunca han dejado de inculparlo por las conspiraciones.En enero de este año lo involucraron con acusaciones de traición a la patria e instigación a la rebelión. Pero en un allanamiento a su casa para ubicar armas de guerra, solo se llevaron la laptop donde los niños hacen las tareas, un CPU dañado y un cargador con 27 proyectiles, lo que es normal tratándose de un ex ministro de la Defensa. No hubo pruebas de reuniones conspirativas, menos cuando en marzo cumpliría su condena de 7 años y 11 meses, dijo el abogado Omar Mora.Añadió que con Baduel se ha seguido el patrón de la desaparición forzada: en enero durante 20 días no se supo de él y desde el 8 de agosto se desconoce su paradero: Antes lo incomunicaban en Ramo Verde y ahora su destino es desconocido...

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