Decisión nº KE01-X-2012-000050 de Juzgado Superior Civil Contencioso Administrativo de Lara, de 21 de Junio de 2012

Fecha de Resolución21 de Junio de 2012
EmisorJuzgado Superior Civil Contencioso Administrativo
PonenteMarilyn Quiñonez Bastidas
ProcedimientoMedida Cautelar

REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

EN SU NOMBRE

JUZGADO SUPERIOR EN LO CIVIL Y CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

DE LA REGIÓN CENTRO OCCIDENTAL

Exp. Nº KE01-X-2012-000050

En fecha 12 de junio de 2012, se recibió en la Unidad de Recepción y Distribución de Documentos No Penal de Barquisimeto, escrito contentivo de la demanda de contenido patrimonial interpuesta conjuntamente con medida cautelar de embargo preventivo, por el abogado G.J.L.J., inscrito en el Instituto de Previsión Social del Abogado bajo el Nº 136.091, actuando con el carácter de apoderado judicial de la FUNDACIÓN REGIONAL PARA LA VIVIENDA DEL ESTADO LARA (FUNREVI), contra la ASOCIACIÓN COOPERATIVA “LA MANTA RAYA”, R.L., inscrita ante el Registro Inmobiliario Segundo Circuito del Municipio Iribarren del Estado Lara, en fecha 27 de octubre de 2005, bajo el Nº 5, tomo 8, Protocolo Primero.

En fecha 18 de junio de 2012, se recibió en este Juzgado el mencionado escrito.

En fecha 19 de junio de 2012 se admitió la presente demanda y se ordenó practicar las citaciones y notificaciones correspondientes. De igual forma, en virtud de la medida cautelar solicitada, se acordó abrir cuaderno separado.

Siendo la oportunidad para conocer de la medida cautelar solicitada se pasa a decidir en los siguientes términos:

I

DE LA DEMANDA INTERPUESTA

Y DE LA MEDIDA CAUTELAR SOLICITADA

Mediante escrito consignado en fecha 12 de junio de 2012, la parte actora alegó como fundamento de la demanda interpuesta conjuntamente con medida cautelar de embargo preventivo, las consideraciones de hecho y de derecho señaladas a continuación:

Que, en fecha 12 de septiembre de 2006, la Fundación suscribe con la Asociación Cooperativa “La Manta Raya”, R.L., un contrato para la ejecución de la obra “Construcción de Veinte (20) Viviendas en Parcelas aisladas ubicadas en Sectores varios de la Parroquia Juan de Villegas del Municipio Iribarren del Estado Lara”, por “(…) un monto total de la obra por Quinientos Millones de Bolívares sin Céntimos (Bs. 500.000.000,00)”.

Que la obra tenía un lapso de ejecución de ocho (08) semanas, y según Acta de Inicio tenia como fecha para comenzar la obra el día 21 de septiembre de 2006. En fecha 31 de octubre del mismo año se le otorgó una prórroga de terminación por un lapso de dos (02) semanas, teniendo como fecha para finalizar la obra el día 29 de noviembre de 2006, siendo el caso que la Cooperativa paralizó la obra sin justificación, encontrándose la misma fuera de los lapsos de ejecución.

Que “una vez recabada la información por parte de la Fundación y entregado por parte de la Cooperativa de Inspección Pierna R.L, Informe Histórico donde se resumen las incidencias de la contratación, donde se refleja el retraso considerable en la ejecución de la obra, así como la paralización injustificada por parte de la Cooperativa "LA MANTA RAYA" y siendo dicho informe avalado por Gerencia de Desarrollo de Obras; la Presidencia de la Fundación emite: Auto de Apertura en fecha 11 de abril del 2007 con la finalidad de iniciar un procedimiento de rescisión al contrato CC06-188”, enviándose así notificación de inicio del Procedimiento de Rescisión la cual informaba a la Cooperativa que tenia diez (10) días para que ejerciera derecho a la defensa, asimismo que el día 08 de mayo de 2007 se llevaría a cabo el corte y cuenta del contrato, siendo el caso que el día pautado la Asociación Cooperativa “La Manta Raya”, R.L no asistió, efectuándolo la Cooperativa de Inspección Picma, R.L..

Que “transcurrido el lapso de ley para interponer alegatos y defensas, y no consignando la cooperativa escrito alguno que desvirtuara que el incumplimiento contractual fue por causa imputable a ésta, sino que consignara fuera del lapso de defensa cuadro de avance de la obra y reconsideración de precios que no justifican el retraso de la obra; y no haciéndose acompañar dicho cuadro de escrito alguno ni solicitud formal, y mas aun, suscribiendo el mismo Presidente de la Cooperativa en fecha 07 de junio del 2007, Minuta de Reunión en la Consultoría Jurídica de esta Fundación donde reconoce una deuda de su Cooperativa frente a la Fundación a razón del incumplimiento contractual, pero estimando la deuda en un monto inferior a los Ciento Diecinueve Millones Novecientos Noventa y Un Mil Quinientos Treinta y Nueve Bolívares con Cincuenta y Seis Céntimos (Bs. 119.991.539,56) que arrojo el Corte y Cuenta, pero admitiendo que era un monto inferior a ese; lo cual indudablemente manifiesta una aceptación expresa del incumplimiento del contrato imputable a la Cooperativa”.

Señaló que “(…) en fecha 18 de julio del 2007, se solícita a las máximas autoridades de esta Fundación, a través de Punto y Cuenta, autorización para rescindir el contrato CC06-188, el cual fue aprobado en dicho directorio (…), igualmente se pronunció la Unidad de Auditoria Interna de esta Fundación acerca de los montos a cobrar por el incumplimiento verificado por la Cooperativa "LA MANTA RAYA", la cual expuso a través del memorandum AI-00139/07 recibido por esta Unidad Asesora en fecha 05 de junio del 2007, donde establece en su punto segundo: [qué] El monto a cobrar al contratista es “Ciento Diecinueve Millones Novecientos Noventa y Un Mil Quinientos Treinta y Nueve Bolívares con Cincuenta y Seis Céntimos (Bs., 119.991,539,56), Esta cantidad representa el 24 % del monto del contrato”.

Alega lo previsto en el artículo 259 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela; en los artículos 7, 9, 11, 30 y 31 de la Ley Orgánica de la Jurisdicción Contencioso Administrativa; en los artículos 1159, 1160, 1165, 1167, 1168, 1169, 1264, 1269, 1276, 1804 del Código Civil.

Finalmente, solicita a este Tribunal pagar las siguientes cantidades: “(…) SETENTA Y CINCO MIL BOLÍVARES SIN CÉNTIMOS (Bs. 75.000,00), por concepto de Multa por Incumplimiento (…), la cantidad de VEINTIUN MIL SEISCIENTOS BOLIVARES SIN CENTIMOS (Bs. 21.600,00), por concepto de indemnización (…), la cantidad de CIENTO DIECINUEVE MIL NOVECIENTOS NOVENTA Y UN BOLIVARES CON CINCUENTA Y CUATRO CENTIMOS (Bs. 119.991,54), por concepto de Reintegro (…), lo que genera un saldo total de Doscientos Dieciséis Mil Quinientos Noventa y Un Bolívares con Cincuenta y Cuatro Céntimos (Bs. 216.591,54), (…)”. (Negrillas del original).

En cuanto a la medida de embargo preventivo aduce que dada la urgencia del caso y demostrados los extremos concurrentes del Periculum In Mora y del Fumus Bonis Iuris, solicita se decrete.

II

CONSIDERACIONES PARA DECIDIR

Este Tribunal pasa a pronunciarse sobre la medida de embargo preventivo sobre bienes solicitada, y al respecto observa que las medidas preventivas están consagradas por la ley para asegurar la eficacia de los procesos, garantizando la eficacia de la sentencia, evitando el menoscabo del derecho que el fallo reconoce, a cuyo fin se aseguran bienes que quedan interdictados judicialmente, fuera de toda transacción comercial; se pone la cosa litigiosa en mano de tercero imparcial; se asegura la cualidad a la causa del reo; se adelantan los efectos satisfactorios de la sentencia definitiva; se da noticia en el régimen Registral de la pendencia del juicio sobre determinado bien, con el fin de asegurar la efectividad de la sentencia. El elemento fundamental de la tutela judicial efectiva lo constituye la institución de las medidas cautelares, pues la tutela cautelar judicial es un instrumento que sirve para evitar el peligro de que la justicia deje en el camino su eficacia, en búsqueda que la sentencia que a su vez declare el derecho, pueda ser ejecutada eficaz e íntegramente, de manera que al obtenerse por este camino la eficacia de la administración de justicia, los derechos que cuya existencia y protección son declarados por el ordenamiento, puedan hacerse efectivos, y, de esta forma garantizar la seguridad jurídica.

En los procesos contencioso administrativos la medida cautelar por excelencia la constituye la suspensión de efectos, suspensión que también puede ser acordada a través del amparo cautelar, observándose a tales efectos lo previsto en el artículo 104 de la Ley Orgánica de la Jurisdicción Contencioso Administrativo. No obstante, la jurisprudencia ha permitido el otorgamiento de las medidas preventivas de conformidad con el artículo 585 y 588 del Código de Procedimiento Civil.

Ahora bien, de conformidad con lo solicitado en el presente caso, se tiene que atender a lo establecido en los artículos 585 y 588 ordinales 1º del Código de Procedimiento Civil, los cuales disponen que:

Artículo 585 Las medidas preventivas establecidas en este Título las decretará el Juez, sólo cuando exista riesgo manifiesto de que quede ilusoria la ejecución del fallo y siempre que se acompañe un medio de prueba que constituya presunción grave de esta circunstancia y del derecho que se reclama.

Artículo 588 En conformidad con el Artículo 585 de este Código, el Tribunal puede decretar, en cualquier estado y grado de la causa, las siguientes medidas:

1° El embargo de bienes muebles;

2° El secuestro de bienes determinados;

3° La prohibición de enajenar y gravar bienes inmuebles.

Podrá también el Juez acordar cualesquiera disposiciones complementarias para asegurar la efectividad y resultado de la medida que hubiere decretado (…)

.

Por imperio del artículo 585 del mencionado Código, son dos los requisitos de procedibilidad para el decreto de medidas preventivas:

i.- La presunción del buen derecho. El fumus boni iuris supone un juicio de valor que haga presumir que la medida cautelar va a asegurar el resultado práctico de la ejecución o la eficacia del fallo.

ii.- El riesgo manifiesto de que se haga ilusoria la ejecución del fallo. El periculum in mora tiene como causa constante y notoria, la tardanza del juicio de cognición, el retardo procesal que aleja la culminación del juicio.

Sin que pueda solicitarse otro requisito o exigencia, salvo que por vía legal así sea exigido. No cabe la exigencia del periculum in damni en los casos de medidas cautelares típicas, ya que el mismo es una exigencia de procedibilidad en los supuestos de medidas cautelares innominadas, destacando que para que se decrete una medida cautelar, no sólo corresponde al demandante concretar el daño o perjuicio temido y las consecuencias que pudieran resultar de la actividad del demandado, sino también precisar los hechos razonables y concretos de los cuales nazca la convicción para el Juez del perjuicio real y procesal que pudiera ocasionársele.

Por otro lado las medidas preventivas, por su finalidad, se inscriben dentro de los actos de discrecionalidad del juez, tal como lo establece el artículo 23 del Código de Procedimiento Civil, y, si bien su decreto o su negativa, debe adecuarse a lo establecido por el artículo 588 del mismo Código, de que pueden decretarse “en cualquier estado y grado de la causa”, bajo los supuestos contenidos en el 585 del Código mencionado, “solo cuando exista riesgo manifiesto de que quede ilusoria la ejecución del fallo y siempre que se acompañe un medio de prueba que constituya presunción grave de esta circunstancia y del derecho que se reclama”.

La Sala Político Administrativa del Tribunal Supremo de Justicia, en Sentencia Nº 00712 de fecha 14 de mayo del año 2003, caso: Procuraduría General del Estado Guárico, dejó sentado:

En efecto, la accionante en virtud del principio dispositivo tiene la carga procesal de sustentar su pretensión cautelar, desarrollando tanto las circunstancias sobre las cuales se esgrime la eventual imposibilidad de ejecutar el fallo, así como los elementos de los cuales el sentenciador pueda deducir que la pretensión puede resultar favorecida en la definitiva, lo cual se verifica a través del aporte de los elementos de prueba que conforme al principio de mediación, el demandante se encuentra compelido a evidenciar en el expediente, a los fines de apoyar su petición.

Al respecto, de las actas procesales se evidencia que la actora sólo se limitó a solicitar el embargo preventivo, sin exponer los argumentos que sustentan su pretensión y tal circunstancia, de conformidad con lo antes expuesto, constituye un incumplimiento de los extremos legales necesarios para su procedencia, por lo cual resulta forzoso para esta Sala desestimar el embargo cautelar solicitado y así se decide

.

Respecto a la medida de embargo de bienes muebles, ha dicho el autor A.S.N., en su obra “Manual de Procedimientos Especiales Contenciosos”. 2da Edición, Editorial Paredes, año 2008, página 33:

Establece el artículo 534 del CPC que “El embargo se practicará sobre bienes del ejecutado que indique el ejecutante”.

No es tan clara la disposición como sí lo es el artículo 587 del mismo CPC en cuanto al señalamiento de los bienes que pueden ser objeto de embargo, ya que en esta norma correspondiente al embargo preventivo de bienes, se exige la condición de que los mismos sean propiedad de aquel contra quien sea decretada la medida. Ahora bien, al señalar el artículo 534 que el embargo se practicará “sobre los bienes del ejecutado”, debe entenderse que los mismos le correspondan en propiedad, a menos que el ejecutado tenga otro derecho sobre los mismos, pero en tal caso, ya no será el bien el objeto de la medida, sino el derecho que sobre el mismo, tenga el ejecutado; tal interpretación se corresponde con el artículo 527 del CPC que determina como bienes de embargo en virtud del mandamiento de ejecución, bienes que sean propiedad del deudor.

El embargo constituye la actividad ejecutiva por la cual se individualiza bienes o derechos del ejecutado y se los sujeta a la ejecución. Su objetivo inmediato es proporcionar una cantidad de dinero o elementos patrimoniales susceptibles de convertirse en dinero a través de un ulterior proceso de realización (…)

.

De lo anterior se colige la obligación de este Tribunal de constatar los requisitos para la procedencia de la medida solicitada.

En virtud de ello, este Juzgado debe verificar la existencia en el caso de autos, por lo menos de uno de los referidos requisitos y al respecto se observa que entre los recaudos consignados junto con el libelo de la demanda se encuentran los siguientes:

  1. - Copia simple del Decreto Nº 00438, Modificación parcial de varios artículos y se incorporan otros nuevos a la Ley de Creación de la Fundación Regional para la Vivienda del Estado Lara (FUNREVI) (folios 27 al 34).

  2. - Copia simple de la Ley para la Fundación Regional para la Vivienda del Estado Lara (folios 13 al 26).

  3. - Copia simple del Contrato Nº CC06-188, de fecha 12 de septiembre de 2006, suscrito por una parte, por la Fundación Regional para la Vivienda del Estado Lara (FUNREVI) y por otra, por la Asociación Cooperativa “La Manta Raya”, R.L., identificada en autos, cuyo objeto constituye la “Construcción de Veinte (20) Viviendas en Parcelas aisladas ubicadas en Sectores varios de la Parroquia Juan de Villegas del Municipio Iribarren del Estado Lara”.

    De las aludidas probanzas se desprende, cuando menos en esta fase cautelar, la presunción de la existencia de las obligaciones cuyo cumplimiento demanda la parte actora en este juicio, todo lo cual se traduce en la posibilidad de que las pretensiones del demandante tengan el suficiente sustento fáctico y jurídico para ser satisfechas en la decisión definitiva que recaiga en el presente proceso, salvo que en el curso del mismo, la empresa accionada demuestre lo contrario, por lo que este Juzgado considera satisfecho el requisito de fumus boni iuris.

    Con relación al periculum in mora, tratándose el presente caso de presuntas obligaciones insolutas, que a decir de la demandante fueron canceladas a favor de la Asociación Cooperativa “La Manta Raya”, R.L., con cargo a fondos correspondientes a la Fundación, este Juzgado considera, que la posibilidad de que la ejecución del presente fallo quede ilusoria, causaría en virtud de los montos demandados, un perjuicio irreparable a la entidad demandante, en detrimento de las finalidades públicas que dichos bienes están destinados a satisfacer, por lo que se considera, en el presente caso satisfecho el requisito bajo análisis.

    Una vez determinada como ha sido la factibilidad de que los derechos reclamados por la actora sean ciertos y exigibles, y que el incumplimiento de las obligaciones demandadas ocasionaría un perjuicio irreparable a la parte demandante, este Juzgado considera satisfecha la apariencia de buen derecho y el periculum in mora necesarios para el otorgamiento de dicha medida, por lo que declara la procedencia de la misma. Así se decide.

    Así, se estima pertinente decretar la medida preventiva de embargo sobre bienes propiedad de la Asociación Cooperativa “La Manta Raya”, R.L., cuyo valor ascienda hasta el doble de las cantidades demandadas en el presente proceso, y de una suma igual al treinta por ciento (30%) de dicho monto por concepto de costas procesales.

    La suma reclamada por la parte actora, según se evidencia del escrito de la demanda, asciende a la cantidad de Doscientos Dieciséis Mil Quinientos Noventa y Un Bolívares con Cincuenta y Cuatro Céntimos (Bs. 216.591,54).

    En razón de lo anterior, se decreta medida de embargo preventivo por el doble de la cantidad demandada, es decir, Cuatrocientos Treinta y Tres Mil Ciento Ochenta y Tres Bolívares con Ocho Céntimos (Bs. 433.183,08) más el treinta por ciento (30%) de la cantidad demandada, que equivale a Sesenta y Cuatro Mil Novecientos Setenta y Siete Bolívares con Cuarenta y Seis Céntimos (Bs. 64.977,46); por concepto de costas procesales, cuya sumatoria arroja un total de Cuatrocientos Noventa y Ocho Mil Ciento Sesenta Bolívares con Cincuenta y Cuatro Céntimos (Bs. 498.160,54), en cuya cantidad se decreta el embargo preventivo sobre bienes muebles propiedad de la Asociación Cooperativa “La Manta Raya”, R.L. Así se decide.

    III

    DECISIÓN

    Por las razones precedentemente expuestas este Juzgado Superior Civil y Contencioso Administrativo de la Región Centro Occidental, con sede en Barquisimeto, Administrando Justicia en Nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por Autoridad de la Ley, declara:

    - PROCEDENTE la solicitud de embargo preventivo formulada en la demanda de contenido patrimonial, interpuesta por el abogado G.J.L.J., ya identificado, actuando con el carácter de apoderado judicial de la FUNDACIÓN REGIONAL PARA LA VIVIENDA DEL ESTADO LARA (FUNREVI), contra la ASOCIACIÓN COOPERATIVA “LA MANTA RAYA”, R.L., identificada supra.

  4. - Se DECRETA el EMBARGO PREVENTIVO sobre bienes muebles de la Asociación Cooperativa “La Manta Raya”, R.L., hasta cubrir la cantidad de Cuatrocientos Noventa y Ocho Mil Ciento Sesenta Bolívares con Cincuenta y Cuatro Céntimos (Bs. 498.160,54), conforme a lo expuesto en la motiva del presente fallo.

    Se acuerda comisionar al Juez Ejecutor de Medidas de los Municipios Iribarren, Crespo y Urdaneta de la Circunscripción Judicial del Estado Lara a los fines de que practique el embargo preventivo ordenado en la presente decisión.

    Notifíquese al ciudadano Procurador General del Estado Lara de conformidad con lo establecido en el artículo 86 de la Ley Orgánica de la Procuraduría General de la República por reenvío expreso del artículo 33 de la Ley Orgánica de Descentralización, Delimitación y Transferencia de Competencias del Poder Público.

    Publíquese, regístrese y déjese copia conforme lo establece el artículo 248 del Código de Procedimiento Civil.

    Dictada, firmada y sellada en la Sala de Despacho del Juzgado Superior en lo Civil y Contencioso Administrativo de la Región Centro Occidental, en Barquisimeto, a los veintiún (21) días del mes de junio del año dos mil doce (2012). Años: 202º de la Independencia y 153º de la Federación.

    La Jueza,

    M.Q.B.

    La Secretaria,

    S.F.C.

    Publicada en su fecha a las 3:00 p.m.

    Ls/Mq/Al.- La Secretaria,

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