Decisión nº PJ0102014000103 de Juzgado Decimo de Municipio de Caracas, de 2 de Abril de 2014

Fecha de Resolución 2 de Abril de 2014
EmisorJuzgado Decimo de Municipio
PonenteNelson R. Gutiérrez Cornejo
ProcedimientoMedida De Prohibición De Enajenar Y Gravar

REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

PODER JUDICIAL

Juzgado Décimo de Municipio Ordinario y Ejecutor de Medidas de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas

Caracas, Dos (02) de A.d.D.M.C. (2014)

203º y 155º

ASUNTO: AN3A-X-2014-000004

CUMPLIMIENTO DE CONTRATO

Cuaderno de Medidas.-

-I-

DE LAS PARTES Y SUS APODERADOS JUDICIALES

De conformidad con lo previsto en el ordinal segundo (2°) del artículo 243 del Código de Procedimiento Civil, pasa este Juzgador a establecer a las partes y sus apoderados judiciales, que intervienen en la presente causa, a cuyo objeto dispone:

-PARTE DEMANDANTE: Constituida por los ciudadanos JUAN DE JESÙS RAVELO MOYEJA, L.C.A., E.M.V.A. y O.A.N.L., titulares de las cédulas de identidad Nros. V-5.215.953, V-10.793.968, V-16.342.121, V-3.811.746, respectivamente, en su carácter de Vicepresidentes Principales los dos primeros y suplentes los dos últimos de la Sociedad Mercantil INVERSORA LOS CINCO AMIGOS, C.A., registrada por ante el Registro Mercantil VII del Distrito Capital, en fecha 25 de marzo de 2009, bajo el Nº 28, Tomo 25- A. Sin apoderado judicial constituido en auto.

-PARTE DEMANDADA: Constituida por la ciudadana E.I.V.T., venezolana, mayor de edad y portadora de la cédula de identidad N° V.-3.143.332, sin apoderado judicial constituido en autos.

-II-

-SINTESIS DE LA CONTROVERSIA

Conoce la presenta causa este Juzgado Décimo de Municipio en virtud de solicitud de Medida Cautelar de Prohibición de Enajenar y Gravar, formulada por la parte demandante en su escrito libelar de fecha Veintiuno (21) de Febrero 2.014, sobre un bien inmueble constituido por Dos Locales Comerciales, y una Mezanine ubicada en LLaguno a Cuartel Viejo Avenida Baralt, Municipio Libertador, Caracas. Los referidos locales están integrados por una planta baja y una mezanine, sido sus medidas y linderos conforme a la aclaratoria Protocolizado por ante la Oficina de Registro Inmobiliario del Primer Circuito del Municipio Libertador del Distrito Capital de fecha 10 de Agosto del 2007, quedando agregado al Cuaderno de Comprobante bajo el Nro. 410, folios 11022 al 1026 enf echa 15/06/2007 los siguientes: El primer Local; se encuentra constituido por un local comercial que tiene forma de rectángulo con cinco metros con sesenta centímetros (5,60mts) de frente aproximadamente, sus linderos son los siguientes: Por el Oeste; Que es su frente la Avenida Baralt, en cinco metros sesenta y siete centímetros (5,67 Mts) aproximadamente, por el NORTE; Local comercial que fue de Inmobiliaria Gilcapri C.A., con diez y nueve metros con sesenta centímetros (19,60 mts) aproximadamente, pared por medio, por el SUR: Con terreno que son o fueron de la señora Emilia LLaguno, actual estacionamiento, en cinco metros con sesenta y siete centímetros (5,67Mts) aproximadamente, pared por medio, por el ESTE: Estacionamiento en cinco metros con sesenta y siete centímetros (5,67 mts) aproximadamente, pared por medio; El fondo del referido inmueble tiene diecinueve metros con sesenta centímetros (19,60) con numero de catastro 01-01-01-UO1-002-055-023-000-000-000. SEGUNDO LOCAL; Tiene forma de rectángulo con cinco metros con sesenta centímetros (5,60Mts) de frente aproximadamente por diez y nueve metros con sesenta centímetros de fondo, aproximadamente, sus linderos son los siguientes: OESTE: Que es su frente la Avenida Baralt en Cinco Metros con Sesenta centímetros (5,60 Mts) aproximadamente, por el NORTE: Local Comercial que fue de Inmobiliaria Gilcapri C.A., con diez y nueve metros con sesenta centímetros (19,60Mts) aproximadamente, pared por medio, por el ESTE: Con estacionamiento, en cinco metros con sesenta centímetros (5,60 Mts) aproximadamente, pared por medio: Por el SUR; Con terreno que son o fueron de la señorita Emilia LLaguno, actual estacionamiento, en cinco metros con sesenta y siete centímetros (5,67 Mts) aproximadamente, pared por medio, con numero de catastro 01-01-01-U01-002-055-024-000-000-000, conforme a documento aclaratorio protocolizado por ante la Oficina de Registro Inmobiliario del Primer Circuito del Municipio Libertador del Distrito Capital de fecha 10 de agosto de 2007, anotado bajo el Nro. 45, Tomo 15, Protocolo Primero. Dicha solicitud fue realizada en los siguientes términos:

Con base y fundamento a todo lo antes expresado en los capítulos anteriores de estas demanda, a los fines de que no quede ilusoria la ejecución del fallo y otras las razones que le asisten a nuestra representada, es por lo que solicitamos a este Juzgado conforme al artículo 585 del Código de Procedimiento Civil, tenga a bien decretar MEDIDA DE PROHIBICION DE ENAJENAR Y GRAVAR sobre el inmueble aportado por los ciudadanos J.D.J.R.M., E.I.V.T. y E.M.V.A., ya antes identificados, a la Sociedad Mercantil “INVERSORAS LOS CINCO AMIGOS C.A., ya identificada, el cual se encuentra descrito supra y será detallado más adelante.… ”. (Fin de la cita textual).

-II-

MOTIVOS DE HECHO Y DE DERECHO PARA DECIDIR-

De conformidad con lo previsto en el ordinal Cuarto (4°) del artículo 243 del Código de Procedimiento Civil, pasa éste Juzgado a establecer los motivos de hecho y de derecho en los cuales fundamentará la presente decisión, a cuyo efecto, determina.

Dispone textualmente el artículo 585 del Código de Procedimiento Civil:

El artículo 585 del Código de Procedimiento Civil establece que solo serán decretadas medidas cuando estén presentes el Periculum in mora, y Fumus Bonis Iuris, el cual dispone implícito la tardanza o la morosidad que presupone un proceso judicial, así como la presunción del buen derecho, cuyo texto, ad pedem litterae, es el siguiente:

ARTÍCULO 585.- Las medidas preventivas establecidas en este Título las decretará el Juez, solo cuando exista riesgo manifiesto de que quede ilusoria la ejecución del fallo y siempre que se acompañe un medio de prueba que constituya presunción grave de esta circunstancia y del derecho que se reclama. (subrayado del Tribunal).

Ahora bien, el artículo 588 del Código de Procedimiento Civil regula las medidas cautelares en dos grandes clases: las medidas preventivas típicas de embargo sobre bienes muebles, prohibición de enajenar y gravar inmuebles y secuestro de bienes determinados. Y las medidas atípicas o innominadas que pretenden precaver un daño mediante la ejecución o prohibición de ciertos actos que determinará el Juez, según lo previsto en el Parágrafo Segundo de dicho artículo; cuyo texto, ad pedem litterae, el siguiente:

ARTÍCULO 588.- En conformidad con el artículo 585 de este Código, el Tribunal puede decretar, en cualquier estado y grado de la causa, las siguientes medidas:

1° El embargo de bienes muebles;

2° El secuestro de bienes determinados;

3° La prohibición de enajenar y gravar de bienes inmuebles.

Podrá también el juez acordar cualesquiera disposiciones complementarias para asegurar la efectividad y resultado de la medida que hubiere decretado.

Parágrafo Primero. Además de las medidas preventivas anteriormente enumeradas, y con estricta sujeción a los requisitos previstos en el artículo 585, el Tribunal podrá acordar las providencias cautelares que considere adecuadas, cuando hubiere fundado temor de que una de las partes pueda causar lesiones graves o de difícil reparación al derecho de la otra. En estos casos para evitar el daño, el Tribunal podrá autorizar a prohibir la ejecución de determinados actos, y adoptar las providencias que tengan por objeto hacer cesar la continuidad de la lesión.

Parágrafo Segundo. Cuando se decrete alguna de las providencias cautelares previstas en el Parágrafo Primero de este Artículo, la parte contra quien obre la providencia podrá oponerse a ella, y la oposición se sustanciará y resolverá conforme a lo previsto en los artículos 602, 603 y 604 de este Código.

Parágrafo Tercero. El Tribunal podrá, atendiendo a las circunstancias, suspender la providencia cautelar que hubiere decretado, si la parte contra quien obre diere caución de las establecidas en el artículo 590. Si se objetare la eficacia o suficiencia de la garantía, se aplicará lo dispuesto en el único aparte del artículo 589.- (fin de la cita).-

En este sentido y teniendo en consideración el contenido del artículo anterior transcrito, nos dice el autor R.O.O. (“Las Medidas Cautelares” Tomo I) en torno al Poder Cautelar, que éste implica la potestad y el deber que tienen los jueces para evitar para cualquier daño que se presente como probable, concreto e inminente en el marco de un proceso en perjuicio de las partes y, por supuesto, en detrimento de la administración de justicia.

Así sostiene el citado autor que el poder cautelar de los jueces, puede entenderse “…como la potestad otorgada a los jueces y dimanante de la voluntad del legislador para dictar las decisiones cautelares que sean adecuadas y pertinentes en el marco de un proceso jurisdiccional y con la finalidad de evitar el acaecimiento de un daño o una lesión irreparable a los derechos de las partes y a la majestad de la justicia…”; en el cual se enmarca su actuación en un poder-deber, en el entendido que el juez si bien normativamente tiene la competencia para dictar cautelas en el proceso, este impretermitiblemente debe dictarlas en los supuestos en que se encuentren llenos los requisitos esenciales a su dictamen, evitando con ello la discrecionalidad del sentenciador. Es a su vez un poder preventivo más no satisfactivo de la pretensión debatida, pues no busca restablecer la situación de los litigantes como en el caso del Amparo, sino que busca la protección de la ejecución futura del fallo, garantizando con ellos las resultas del proceso.

Pero no siempre ello es así, pues lo anterior sólo se aplica a las cautelas nominadas, es decir, aquellas típicas dispuestas en el Código de Procedimiento Civil en su artículo 588, por ser estas garantistas de la ejecución del fallo, diferenciándose en consecuencia de las cautelares innominadas o atípicas que dispone el Primer Parágrafo del artículo 588 antes citado, que buscan en definitiva conservar o garantizar en el proceso que uno de los litigantes no cause daño a los derechos e intereses del otro, al agregar en el articulado que la dispone, lo siguiente: “…cuando hubiere infundado temor de que una de las partes pueda causar lesiones graves o de difícil reparación al derecho de la otra…”, lo que ha sido denominado como el Periculum Damni.

Así, se trata de un “poder-deber” de carácter preventivo y nunca “satisfactivo” de la petición de fondo. El poder cautelar se vincula con la protección de la futura ejecución del fallo y la efectividad del proceso y, por ello mismo, no tiene nunca un carácter restablecedor sino estrictamente preventivo.

Se tiene entonces, que las medidas cautelares son aquellas mediante las cuales el poder jurisdiccional satisface el interés particular de asegurar un derecho aun no declarado, o en palabras de M.P.F.M., en su obra “Estudios de Derecho procesal Civil, Editorial Jurídica Venezolana, Caracas 1999”, son las que tienen (SIC)”.. Como finalidad asegurar al demandante el resultado que se ha propuesto obtener al requerir la intervención del órgano Jurisdiccional…” (Fin de la cita). Siendo en consecuencia que para su viabilidad, deben concurrir los requisitos de verosimilitud de derecho y peligro en la demora, y adicionarse en las cautelas innominadas el denominado Periculum in Damni, es decir, el fundado temor de que una de las partes pueda causar lesiones graves o de difícil reparación al derecho de la otra.

Por su parte, refiere el autor R.H.L.R. (“Código de Procedimiento Civil” Tomo IV), que la naturaleza de las medidas cautelares es su instrumentalidad, su definición ha de buscarse más que sobre la base de criterio ontológico, en un criterio teleológico: no en la cualidad -declarativa e ejecutiva- de sus efectos, sino en el fin –anticipación- de los efectos de una providencia principal – al que su eficacia está preordenada. A renglón seguido, sostiene el autor: “La característica esencial de las providencias cautelares es su instrumentalidad en el sentido que ellas no son nunca fines en si mismas ni pueden aspirar a convertirse en definitivas; instrumentalizada también en el sentido de ayuda y auxilio a la providencia principal”, o como lo explica en su obra “Medidas Cautelares Según el Código de Procedimiento Civil”:

(Sic)

…El proceso cautelar existe, “cuando, en vez de ser autónomo, sirve para garantizar (constituye una cautela para el buen fin de otro proceso (definitivo)”. Cautelar puede ser no solo un proceso sino un acto, una providencia, contenida en el proceso definitivo. “La función mediata del proceso cautelar implica, la existencia de dos procesos respecto de la misma litis o del mismo asunto; el proceso cautelar, a diferencia del proceso definitivo, no puede ser autónomo; el proceso definitivo no presupone el proceso cautelar, pero el proceso cautelar presupone el proceso definitivo. No se excluye, naturalmente que el proceso cautelar no acompañe el proceso

definitivo, pero ello solo puede ocurrir si antes del cumplimiento de este se extingue la litis o se ventila el negocio; si así no ocurre, la composición de la litis y el desenvolvimiento del asunto exige el proceso definitivo…

…Como quiera que el proceso cautelar nunca es autónomo, en el sentido que necesariamente esta referido a otro proceso, presenta igualmente un carácter provisional, agregamos nosotros, y siendo provisional en su existencia no puede decirse con propiedad que sus efectos produzcan cosa Juzgada, como no sea en un sentido meramente formal…

…A nuestro modo de ver, existe un elemento fundamental común en el concepto de ambos procesos. El proceso voluntario previene de la actualización de una litis, tutelando el interés determinado anticipadamente. El Proceso cautelar garantiza el resultado de otro proceso al cual sirve, y es lógico que tal garantía deba ser, también anticipada. El Término prevención que usa el autor al explicar el concepto de proceso voluntario, y el término cautelar, que utiliza en cuanto al proceso del mismo nombre, son dicciones sinónimas y que implican a su vez el acto de prever. En ambos la función jurisdiccional va dirigida a la solución apriorística de un interés legítimo, con el propósito de evitar soslayar un resultado perjudicial para el sujeto que propulsa la actividad judicial. Este elemento, a nuestro juicio, es el esencial en la definición de ambos casos de tutela jurisdiccional; y es accidental la circunstancia de que sea definitiva o provisional la vigencia de los resultados que produce (cosa Juzgada)-

En tal sentido, el citado autor R.O.O., en respaldo a la anterior tesis, agrega que la instrumentalidad no debe confundirse con un aspecto que se ha llamada “pedente litis”, es decir, la existencia previa de un litigio. Por ello, vierte que la regla general es que las cautelas no pueden ser dictadas con independencia de un proceso previamente instaurado y, en todo caso, deben estar “preestablecidas a garantizar las resultas de un juicio”.

En este sentido conviene observar, sentencia N° 00032, de fecha 14 de enero de 2003, dictada por la Sala Político Administrativa de Tribunal Supremo de Justicia, con ponencia de la Magistrado YOLANDA JAIMES GUERRERO, expediente N° 2002-0320; que dispuso:

(Sic)” …Es criterio de este al tribunal que el poder cautelar debe ejercerse con sujeción estricta a las disposiciones legales que lo confieren, y por ello la providencia cautelar sólo se concede cuando exista en autos medios de prueba que constituyan presunción grave de la existencia del riesgo manifiesto de quedar ilusoria la ejecución del fallo, así como el derecho que se reclama. Por tal motivo es imperativo examinar los requisitos exigidos en el artículo 585 del código de Procedimiento Civil, esto es, la presunción del grave derecho que se reclama (Fumus B.I.) y el peligro grave de que resulte ilusoria la ejecución de la decisión definitiva (Periculum in mora).

En cuanto al primero de los requisitos mencionados (Fumus B.I.), su confirmación consiste en la existencia de la apariencia del buen derecho, pues cuando se acuerda la tutela cautelar no puede prejuzgarse sobre el fondo del asunto planteado. Puede comprenderse entonces como un preventivo cálculo o juicio de probabilidad y verosimilitud sobre la pretensión del demandante, correspondiéndole al juez analizar los recaudos o elementos presentados junto con el libelo de la demanda, a los fines de indagar sobre la existencia del derecho que se reclama.

Con referencia al segundo de los requisitos (Periculum in mora), ha sido reiterado pacíficamente por la doctrina y la jurisprudencia, que su verificación no se limita a la mera hipótesis o suposición, sino a la presunción grave del temor al daño por violación o desconocimiento del derecho si éste existiese, bien por la tardanza de la tramitación del juicio, bien por los hechos del demandado durante ese tiempo dirigidos a burlar o desmejora la efectividad de la sentencia esperada…” (…).- (fin de la cita).

Ahora bien, visto que el motivo principal por el cual se demanda a la ciudadana E.I.V.T., es por Cumplimiento de Contrato, y por cuanto la parte actora no trajo a los autos prueba que derive la presunción grave del derecho que se reclama sobre los bienes inmuebles antes identificados, para la procedencia de la cautelar impetrada, resulta forzoso para éste Juzgado NEGAR la MEDIDA DE PROHIBICIÓN DE ENAJENAR Y GRAVAR, sobre los biens inmuebles antes descritos. Así se decide.

-III-

-DISPOSITIVO-

En base a los fundamentos anteriormente expuestos este JUZGADO DECIMO DE MUNICIPIO ORDINARIO Y EJECUTOR DE MEDIDAS DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ÁREA METROPOLITANA DE CARACAS, Administrando Justicia en Nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por Autoridad de la ley, DECIDE:

-PRIMERO: Se NIEGA la solicitud de medida de Prohibición de Enajenar y Gravar sobre los inmuebles constituidos por Dos (02) Locales Comerciales, y una Mezanine ubicada en LLaguno a Cuartel Viejo Avenida Baralt, Municipio Libertador, Caracas. Los referidos locales están integrados por una planta baja y una mezanine, siendo sus medidas y linderos conforme a la aclaratoria Protocolizado por ante la Oficina de Registro Inmobiliario del Primer Circuito del Municipio Libertador del Distrito Capital de fecha 10 de Agosto del 2007, quedando agregado al Cuaderno de Comprobante bajo el Nro. 410, folios 11022 al 1026 en fecha 15/06/2007 los siguientes: El primer Local; se encuentra constituido por un local comercial que tiene forma de rectángulo con cinco metros con sesenta centímetros (5,60mts) de frente aproximadamente, sus linderos son los siguientes: Por el Oeste; Que es su frente la Avenida Baralt, en cinco metros sesenta y siete centímetros (5,67 Mts) aproximadamente, por el NORTE; Local comercial que fue de Inmobiliaria Gilcapri C.A., con diez y nueve metros con sesenta centímetros (19,60 mts) aproximadamente, pared por medio, por el SUR: Con terreno que son o fueron de la señora Emilia LLaguno, actual estacionamiento, en cinco metros con sesenta y siete centímetros (5,67Mts) aproximadamente, pared por medio, por el ESTE: Estacionamiento en cinco metros con sesenta y siete centímetros (5,67 mts) aproximadamente, pared por medio; El fondo del referido inmueble tiene diecinueve metros con sesenta centímetros (19,60), con numero de catastro 01-01-01-UO1-002-055-023-000-000-000. SEGUNDO LOCAL; Tiene forma de rectángulo con cinco metros con sesenta centímetros (5,60Mts) de frente aproximadamente por diez y nueve metros con sesenta centímetros de fondo, aproximadamente, sus linderos son los siguientes: OESTE: Que es su frente la Avenida Baralt en Cinco Metros con Sesenta centímetros (5,60 Mts) aproximadamente, por el NORTE: Local Comercial que fue de Inmobiliaria Gilcapri C.A., con diez y nueve metros con sesenta centímetros (19,60Mts) aproximadamente, pared por medio, por el ESTE: Con estacionamiento, en cinco metros con sesenta centímetros (5,60 Mts) aproximadamente, pared por medio: Por el SUR; Con terreno que son o fueron de la señorita Emilia LLaguno, actual estacionamiento, en cinco metros con sesenta y siete centímetros (5,67 Mts) aproximadamente, pared por medio, con numero de catastro 01-01-01-U01-002-055-024-000-000-000, conforme a documento aclaratorio protocolizado por ante la Oficina de Registro Inmobiliario del Primer Circuito del Municipio Libertador del Distrito Capital de fecha 10 de agosto de 2007, anotado bajo el Nro. 45, Tomo 15, Protocolo Primero.

-SEGUNDO: No se hace especial condenatoria en costas dada la naturaleza del presente fallo.

-PUBLIQUESE Y REGISTRESE

Dada, firmada y sellada en la Sala de Despacho de éste JUZGADO DÉCIMO DE MUNICIPIO ORDINARIO Y EJECUTOR DE MEDIDAS DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ÁREA METROPOLITANA DE CARACAS, a los Dos (02) días del Mes de Abril del año DOS MIL CATORCE (2.014). AÑOS 203° de la Independencia y 155° de la Federación.

EL JUEZ TITULAR

N.G.C.

LA SECRETARIA

ERICA CENTNANI SALVATORE

En la misma fecha, siendo la DIEZ Y TREINTA Y CUATRO MINUTOS DE LA MAÑANA (10:34 a.m.) se publicó y registro la anterior decisión.

LA SECRETARIA

ERICA CENTNANI SALVATORE

NGC/EC/yuli

VLEX utiliza cookies de inicio de sesión para aportarte una mejor experiencia de navegación. Si haces click en 'Aceptar' o continúas navegando por esta web consideramos que aceptas nuestra política de cookies. ACEPTAR