El pensamiento político venezolano y el derecho del trabajo

Autor:Héctor Armando Jaime Martínez
Cargo:Profesor de Derecho del Trabajo de la Universidad Católica del Táchira
Páginas:343-380
RESUMEN

Introducción. 1. La regulación del trabajo anterior a la aparición de las Leyes Especiales. 2. La regualción del trabajo durante la Colonia y durante el proceso de independencia. 3. El Proyecto de un Estado Liberal. 4. El Proyecto Positivista. 5. Antecedentes de la Ley del Trabajo de 1928. 5.1. Factores internos. 5.2. Factores externos. 5.3. Valoración de La Ley de 1928. 6. La Ley del Trabajo de... (ver resumen completo)

 
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El pensamiento político venezolano
y el Derecho del Trabajo
Héctor Armando Jaime Martínez
Profesor de Derecho del Trabajo de la Universidad Católica del Táchira.
Los pueblos que no guardan en su memoria
el pasado, están condenados a repetirlo*.
Sumario:
Introducción.
1. La regulación del trabajo anterior a la aparición de las
Leyes Especiales.
2. La regualción del trabajo durante la Colonia y durante el
proceso
de independencia.
3. El Proyecto de un Estado Liberal.
4. El Proyecto Positivista.
5. Antecedentes de la Ley del Trabajo de 1928.
5.1. Factores internos.
5.2. Factores externos.
5.3. Valoración de La Ley de 1928.
6. La Ley del Trabajo de 1936.
7. Los conflictos políticos por el control sindical.
8. El proyecto democrático y las reformas de la Ley del Tra-
bajo.
9. La Ley Orgánica del Trabajo de 1990.
9. El tripartismo.
10. El Derecho del Trabajo en el período del Socialismo del
Siglo XXI.
10.1. Elementos.
10.2 La Influencia en el Mundo del Trabajo.
Conclusiones.
Bibliografía.
4to. Congreso Internacional de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social. Memorias y Comunicaciones
Revista Derecho del Trabajo n° 9/2010 (extraordinario) 343-380
*Frase atribuida a Jorge Santayana Filósofo de origen español profesor de la Universidad de Harvard a
finales del S XIX y comienzos del XX. También se la atribuye a Aristóteles.
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Introducción.
Las actuaciones de los seres humanos se desarrollan dentro de un sistema
social objeto de estudio de las más diversas disciplinas, entre las cuales se
encuentra indudablemente la disciplina jurídica. Talcot Parson concibe al sistema
jurídico legal como parte de un suprasistema social que envuelve, además, un
sistema social, propiamente dicho, un sistema económico, un sistema político
y un subsistema cultural. John Dunlop, al desarrollar el esquema de Parson
afirma que los sistemas y subsistemas se solapan para indicar, de esa gráfica
manera, las mutuas influencias y la retroalimentación que unos sistemas tienen
sobre otros dentro del sistema social1. De allí que resulte pertinente el análisis
de las ideas políticas en la formación del derecho. Esa influencia se hace aún
más notoria en el caso del Derecho del Trabajo, dada la estrecha relación que
tiene esta rama del Derecho con la noción de justicia social.
De igual manera la masa de los trabajadores conforma de manera substancial
el Pueblo y con base en la idea que de él se tenga, de sus capacidades
políticamente relevantes, generalmente se estructuran los programas políticos,
es decir, aquellas ideas compartidas por quienes tienen la dirección política de
la sociedad en un momento determinado2.
Si bien Venezuela ingresa tardíamente en el proceso de regular el trabajo,
puesto que, hasta bien entrado el siglo XX, la economía venezolana dependía
en un altísimo porcentaje de la agricultura y, especialmente de las exportaciones
de café, sin embargo, no escapó el Derecho del Trabajo venezolano a la influencia
de las ideas políticas imperantes en la época en la que se comenzó a gestar la
legislación destinada a normar las relaciones laborales. Ello se hace más evidente
a partir de la Guerra Fría pues la “evolución de la legislación laboral tenía lugar
en un contexto internacional de enfrentamiento entre bloques y entre ideologías,
los que necesariamente repercutían al nivel de cada Estado nacional”3.
Sabido es que la dispersión geográfica característica de una agricultura
fundada en el latifundio, no favorecía en absoluto la posibilidad de que afloraran
los problemas que afectaban a la población campesina trabajadora y trascendiera
la difícil condición a la que ésta se encontraba sometida. Era imposible pensar
entonces en una toma de conciencia de clase por parte de los trabajadores de
esa Venezuela rural y con una incipiente industria artesanal4.
Héctor Armando Jaime Mart ínez
1John T. Dunlop. Sistema de Relaciones Industriales. Editorial Península. Barcelona. 1.978. pp 28-30.
2Diego Bautista Urbaneja. Pueblo y Petróleo en la Política Venezolana del Siglo XX. Ediciones Centro de
Formación y Adiestramiento de Petróleos de Venezuela y sus Filiales. Caracas. 1992. P. 17.
3Arturo Bronstein. Pasado y Presente de la Legislación Laboral en América Latina. en Jornadas Interna-
cionales ‘Diálogo Social y Tripartismo’. Ediciones del Ministerio del Trabajo. Caracas. 1998. p. 46.
4La mayoría de los autores consideran que al movimiento obrero venezolano como inexistente antes de
1920, de allí que su surgimiento se asocie con el boom petrolero. Véase Héctor Lucena. El Movimiento
Obrero Petrolero. Ediciones Centauro. Caracas. 1982. p. 123.
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Es por ello por lo que, habría que esperar la aparición del petróleo para que
la concentración de un importante número de trabajadores, en un ámbito
geográfico relativamente pequeño, los llevase a tomar conciencia de su condición
de dependencia y con ello se hiciese patente la necesidad de la intervención
legislativa para el logro de uno de los fines del Derecho, como es el de la
justicia.
El Derecho se encuentra profundamente asociado a la idea de justicia, no
tanto a la idea clásica de Ulpiano, o a la de Santo Tomás de Aquino, sino a un
concepto que va más allá de la alteridad que marca las relaciones con otro al
dar a cada uno lo suyo: la idea de una justicia social, concepto este sobre cuyo
contenido no existen criterios unánimes y se la puede ver como un principio
normativo para garantizar la convivencia en común o como una virtud que respeta
la dignidad de los demás5 que reconoce a los otros como sus iguales y que, de
acuerdo a la enseñanza evangélica encuentra su más depurada expresión en el
amor a los demás.
La necesidad de asociar la norma a la idea de justicia se muestra más
evidente en lo que se refiere a la rama del derecho que tiene por objeto regular
las relaciones que surgen en torno al trabajo como hecho social. El carácter
social del trabajo viene dado por la transitividad del mismo ya que no se agota
en la persona que lo realiza sino que por su intermedio el hombre se vincula con
otros hombres.
Pese a la innegable influencia de las teorías políticas en el proceso de la
formación de las leyes, en el proceso de la creación normativa, el legislador se
debate entre lo ideal y lo real, entre lo deseable y lo posible, por lo que la
influencia del ideal político deberá verse temperada por las realidades sociales,
culturales, tecnológicas y, sobre todo las económicas tanto nacionales como
externas, sobretodo en un mundo cuya economía no conoce fronteras.
En el presente trabajo se pretende analizar la influencia de las tendencias
políticas que intervinieron en el proceso de formación de las leyes de trabajo en
Venezuela. Para ello será necesario hacer referencia a las ideas políticas que
estuvieron en boga para el momento en el cual se aprobaron tales leyes, así
como se pretenderá vislumbrar el impacto de las ideas políticas actuales en la
tan anunciada reforma de la Ley Orgánica del Trabajo.
Referencia obligada será la evolución del movimiento sindical venezolano
que “se convirtió en el campo de batalla en donde los partidos políticos
desplegaron sus rivalidades…”6.
El pensamient o polít ico venezolano y el Derecho del Trabajo
5Para Santo Tomás de Aquino La justicia es un valor que acompaña al ejercicio de la correspondiente
virtud moral cardinal. Summa theologiae, I-II, q. 6: Ed. Leon. 6, 55-63.
6Steve Elner. Los Partidos Políticos y su Disputa por el Control del Movimiento Sindical en Venezuela,
1936-1945. UCAB. Caracas. 1980. p. 7.

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