Transparencia y calidad de la democracia

Autor:Asdrúbal Aguiar
Cargo:Abogado y Doctor en Derecho
Páginas:23-39
RESUMEN

Frente a la mentira como política de Estado, propia de los regímenes fascistas o autoritarios, el artículo analiza el régimen de la verdad constitucional, basado en la transparencia, acceso a la información y democracia de calidad. Palabras Clave: Democracia. Transparencia. Fascismo. Acceso a la información

 
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Transparencia y calidad de la democracia
Asdrúbal Aguiar
Abogado y Doctor en Derecho
“El poder incurre en la falsedad, porque es prisionero de algunas mentiras. El
poder falsea el pasado, el presente y el futuro… El poder falsea datos estadísticos.
El poder disimula el respeto a los derec hos humanos. El poder disimula no
perseguir a nadie. El po der disimula no tener miedo a nada.
El poder disimula que no disimula nada…”
(Vaclav Havel, 1936-2011)
“La sociedad transparente no es viabl e e imponerla sería irracional.
Es más, …, la información indiscriminadamente universal y de intensidad máxima
de todos y para todos conduciría a la parálisis, al emborronamiento y a la
desorientación fatales. S encillamente, tal posibilidad es inac eptable; porque
daría resultados opuestos a los que, en la fantasía omnipotente y
gloriosa de algún liberal, aparece como el óptimo de sus deseos”.
(Javier Roiz)
Resumen: Frente a la ment ira como política de Estado, p ropia de los regímenes
fascistas o autoritarios, el artículo analiza el régimen de la verdad constitucional,
basado en la transparencia, acceso a la información y democracia de calidad.
Palabras Clave:
Democracia. Transparencia. Fascismo. Acceso
a la información .
Abstract: In contrast with the Falsehood as State policy, developed by Fascists or
Authoritarian regimes, the article analyzes the Constitutional Truth regimes, based
on transparency, access to in formation and quality democracy.
Key words: Democracy. Transparency. Fascism. Access to information.
SUMARIO
I. SOBRE LA VERDAD CONSTITUCIONAL Y EL RELATIVISMO DE NUESTROS DÍAS
II. LA TRANSPARENCIA EN UNA DEMOCRACIA DE CALIDAD
III. LOS PRINCIPIOS DEL ACCESO A LA INFORMACIÓN
IV. MÁS ALLÁ DE LA PUBLICIDAD: ENTRE EL S ECRETO DE ESTADO Y LA TRANSPA-
RENCIA DEMOCRÁTICA
V.
EPÍLOGO: DE REGRESO A LA SOCIEDAD CIVIL
Aboga do y Doctor en Derecho. Ex Juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Prof e-
sor Titular de la UCAB (Venezuela) y Profes or Visitante del Miami Dade College. Miembro de la
Real Academia Hispanoamericana de Ciencias, Artes y Letras de España.
REVISTA DE DERECHO PÚBLICO N° 153/154 - 2018
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I. SOBRE LA VERDAD CONSTITUCIONAL Y EL RELATIVISMO DE NUESTROS
DÍAS
Situar la idea o el tema de la transparencia dentro de un juicio de calidad de la democra-
cia
entendida como proceso informado de participación e influencia ciudadana en la conf
i-
guración del poder y su control y dentro de un Estado constitucional fundado en la verdad,
evoca las consideraciones que, rememorando y recreando la experiencia del fascismo ita-
liano, hace el eximio procesalista Piero Calamandrei (1889-1956) en su visionario, por ac-
tual, ensayo sobre El régimen de la mentira (Il regime de la menzogna, Editori Laterza, Bari,
2004).
En este observa lo que más destaca bajo el modelo totalitario citado, que en su momento
reduce la verdad a una sola: la que construye a su conveniencia el poder instalado en el Esta-
do o la del mismo Estado; Estado que se hace secreto en sus propósitos de dominio para
hacerlos digerir sin resistencias y, de ser necesario, para doblegar éstas con el andamiaje de la
propaganda sistemática y/o la violencia organizada desde el Estado; Estado, en fin, que a la
vez perturba el lenguaje social deliberadamente, lo hace doble en su significado para confun-
dir y congelar la movilidad de ideas que es inherente al diálogo político democrático: “Es
algo más profundo y complicado, más turbio que la ilegalidad: es la simulación de la legali-
dad, el engaño, legalmente organizado, a la legalidad… [es] el gobierno de la indis
ciplina
autoritaria, de la legalidad adulterada, de la ilegalidad legalizada, del fraude constitucio-
nal”, señala Calamandrei. De modo que, describiéndolo desde sus entrañas, ajusta que, bajo
dicho régimen, “con sus métodos de propaganda sostenida, no se creaba una conciencia
fascista; pero se impedía, o se retardaba, la formación de cualquier conciencia: para preve-
nir cualquier posibilidad de acción se comenzaba metódicamente a desorientar el pensa-
miento”.
La mentira política, que puede sobrevenir en todo
s los regímenes bajo formas de c
o-
rrupción o la degeneración de estos, en el caso [del fascismo] es sistemáticamente asumida,
desde el principio hasta el final, como el instrumento normal y fisiológico de gobierno”,
resume el autor.
En este orden, no huelga decir que Peter Häberle agradece a Vaclav Havel, “quien pasó
de ser prisionero de la República Socialista Checoslovaca a presidente constitucional de la
República Federal Checa, el exigir por primera vez el “derecho a la verdad” en nuestro tiem-
po. Había denunciado “la mentira omnipresente” en el régimen comunista checoeslovaco, en
una suerte de prórroga del fascismo una vez como desaparece, en apariencia, luego de la
Segunda Gran Guerra del siglo XX.
Según aquél, se impone en lo adelante “tomar las precauciones suficientes, y no se repi-
ta que Estados, hoy como en el pasado, se fundamenten en no verdades, instrumentalicen la
mentira para sus fines de dominio e institucionalicen la producción de no verdades según sus
distintos resultados”. Textualmente, en Verdad y Estado constitucional (UNAM, 2006) afir-
ma Häberle que “el Estado constitucional se contrapone a cualquier tipo de Estado totalitario
del color que sea, a cualquier ambición de verdad absoluta y a cualquier monopolio de infor-
mación e ideología total
itaria”; y que su característica más importante “reside en no dar cab
i-
da a la verdad absoluta, sino en concentrarse permanentemente en la búsqueda” de esta, en
entenderla reemplazable una vez como se la cree encontrar y en ser perceptible pluralmente,
no singularmente. Ninguna “puede imponerse” desde los unilateralismos.
No alude él, en propiedad y al citar a Havel, al restricto derecho a la verdad emergente
en el ámbito universal de los derechos humanos, que apunta al sostenimiento de la memoria
histórica en los casos de violaciones de dichos derechos, al conocimiento de lo ocurrido con

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